Mirada Experta

Samsung Galaxy S III: el Android más deseado

Dotado de una enorme pantalla, una configuración hardware que hace sombra a la de la mayoría de las tabletas y un diseño único, llega el smartphone más esperado del año para la plataforma Android

Enrique Sánchez rojo

Samsung Galaxy S III

10 marzo 2014

Dotado de una enorme pantalla, una configuración hardware que hace sombra a la de la mayoría de las tabletas y un diseño único, llega el smartphone más esperado del año para la plataforma Android.

La espera ha valido la pena, y ya tenemos entre nosotros el nuevo Galaxy S III de Samsung. Este terminal, nuevo referente en la gama alta del fabricante coreano, viene dispuesto a plantar cara al iPhone 4S (ver análisis) y su renovación, que está al caer. Y lo hace con algunas características únicas, donde sobre todo destaca su gigantesca pantalla y una configuración hardware que es lo más potente que hemos tenido en las manos en lo que a móviles se refiere. Además, incluye algunos extras como el chip NFC, que permite intercambiar datos con otros terminales y abre todo un mundo de posibilidades en campos como el pago por el móvil.

Valor añadido

Ahora bien, quizá resulta más interesante el gran trabajo hecho por Samsung en la parte software para, apoyándose en la plataforma Android 4.0 (ver Mirada Experta), lograr un terminal repleto de funcionalidades, tecnologías, aplicaciones y funciones inéditas en Android que, sin duda, harán las delicias de los que gusten de estar a la última. Entre ellas, el ya popular S Voice y el reconocimento de rostros y posterior etiquetado de los mismos (Social Tag) para vincularlos a sus perfiles en redes sociales, ideal para los más activos de la Web.

Sin embargo, también hay que decir que este terminal no es para todo el mundo. Además de un elevado precio libre (con subvención de operador puede bajar hasta el entorno de los 100 euros), su tamaño puede echar atrás a más de uno. También es posible que prefiramos menores prestaciones/configuración en pro de una mejor autonomía. Aun así, este terminal se va a convertir en una de las referencias en el mundo Android para los próximos meses, y razones no le faltan.

Pantalla Super AMOLED de 4,8"

Aunque no alcanza la calidad de las Retina de Apple, con sus 1.280 x 720 puntos de resolución y un calidad de colorido bastante conseguida (ofrece diferentes grados de calor), la pantalla Super AMOLED no defrauda. Su tamaño, de casi 5", es una delicia a la hora de navegar por Internet, consultar correo, leer documentos, ver fotos o visualizar vídeo.

Samsung Galaxy S III

Eso sí, el sensor de retroiluminación automática es demasiado conservador, manteniendo la luz por debajo de lo que sería deseable en la mayoría de los escenarios.

Respecto a la sensibilidad táctil, la velocidad de respuesta o precisión no tienen pega alguna, encontrándose en lo que esperábamos en un terminal de su categoría.

Un Android 4.0 repleto de mejoras

En software contamos con un Android 4.0 avanzado gracias a la interfaz TouchWiz de Samsung. Además, se han añadido muchas funcionalidades como Smart Stay (desactiva el apagado mientras estemos mirando la pantalla), S Beam (intercambio de datos con otros Galaxy S III) y, sobre todo, S Voice. Es la alternativa en castellano al Siri de Apple. Aun así necesita mejorar: genera tráfico constante de datos y su eficacia es limitada. Algunas órdenes básicas van bien, pero otras más elaboradas logran resultados extraños, como podéis observar en la imagen.

Samsung Galaxy S III

Una autonomía muy razonable

Con una pantalla de casi cinco pulgadas y una interminable dotación hardware que incluye un procesador de cuatro núcleos, era de esperar que la autonomía de este Galaxy S III fuera su talón de Aquiles. Sin embargo, el hecho de montar una batería intercambiable de 2.100 mAh ayuda a que las cifras no sean malas. Durante nuestras pruebas, dando un uso intensivo al terminal (infinidad de fotos, GPS, vídeo HD, navegación web, etc.) logramos cifras que rondaron las 6-7 horas. Sin embargo, si hacemos un uso responsable, podemos lograr entre 16 y 24 horas de autonomía sin demasiados problemas.

Samsung Galaxy S III

Pequeño pero grande en prestaciones

El procesador de cuatro núcleos a 1,4 GHz apoyado por una GPU específica logran cifras de rendimiento que superan a la mayoría de los tablets Android que hemos podido probar hasta la fecha. De hecho, en el benchmark de Quadrant dobla las cifras logradas por el Galaxy Tab de la propia Samsung. El resultado es un terminal tremendamente fluido, donde los contenidos Flash se reproducen sin salto alguno en el navegador web, y los juegos y aplicaciones más exigentes se ejecutan con total soltura. El resultado: el smartphone más potente que hemos probado hasta la fecha.

Samsung Galaxy S III

Deja la cámara en casa

La cámara trasera del Galaxy S III ofrece 8 MPx de resolución y cuenta con su propio flash LED de gran luminosidad. Quizá echamos de menos una óptica más protegida y de mayor calidad; con todo, los resultados obtenidos han sido bastante buenos. Durante nuestras pruebas hemos capturado imágenes de gran nitidez y colorido, así como vídeos a 1.080p con 30 fps. A esto ayuda la tecnología HDR integrada, que captura varias imágenes simultáneas con diferentes ajustes de luz, contraste y color que luego combina para lograr una única imagen de mejor rango dinámico y balance de color.

En el frontal contamos con una cámara de casi 2 MPx con la que realizar videollamadas y la calidad que exhibe excede lo habitual en el esta clase de soluciones.