Análisis

Samsung Galaxy Note II ¿Móvil grande o tableta pequeña?

El primer Galaxy Note fue un producto disruptivo y novedoso, aunque muy mejorable. Galaxy Note II supone eliminar esas carencias y ofrecer un producto terminado y recomendable

Manuel Arenas

Samsung Galaxy Note II principal

10 octubre 2012

El primer Galaxy Note anunciado en septiembre de 2011 fue un producto disruptivo y novedoso, con el permiso de dispositivos como el Nokia N900 (con pantalla de 267 ppp y un stylus con el que se podía escribir en pantalla con notable agilidad).

Combinaba una pantalla de 5,3'' con un stylus S-Pen con tecnología de Wacom, sobre una plataforma Android OS 2.3.5, y la interfaz TouchWiz de Samsung, ofreciendo un producto rompedor que ofrecía la posibilidad de usarlo como un bloc de notas digital para realizar anotaciones, dibujos o bocetos a mano alzada. Esa primera versión, a pesar de su valor como producto único, era muy mejorable: la pantalla Pentile estaba por debajo de lo esperado, se notaba un retardo entre la realización de movimientos con el S-Pen y su trazo en la pantalla, y las aplicaciones específicas eran limitadas.

Galaxy Note II supone eliminar esas carencias y ofrecer un producto terminado y recomendable para aquellos usuarios que encuentren en el S-Pen una herramienta diferencial o en la gran pantalla una forma de interactuar cómodamente con un dispositivo móvil.

Un cuaderno digital

La integración del S-Pen es principalmente a través de TouchWiz y no de Android, con lo que no en todas las aplicaciones se pueden aprovechar las ventajas del stylus con tecnología Wacom. Por ejemplo, en Facebook no puedes escribir a mano un post en tu muro. En cualquier pantalla es posible recortar una parte y compartirla, aunque se trata realmente de un recorte de una captura con formato de archivo de imagen sin que reconozca el tipo de objeto que está seleccionando para tratarlo de un modo inteligente.

A pesar de esta ausencia de inteligencia, la buena labor del S-Pen corta transversalmente a todo el sistema, con la ventaja añadida de contar con funcionalidades como Multiview para trabajar en escenarios de multitarea real, aunque solo con ciertas aplicaciones. En cualquier caso, son más que las que ofrece el Galaxy Note 10.1, que en ciertos aspectos es inferior al Note II.

Utilidades como S-Note están mejoradas, y hay soluciones tan originales como la de poder hacer anotaciones a mano sobre la app de calendario; la interacción de Air View sin tocar la pantalla; o el Easy Clip, para realizar selecciones en pantalla con rapidez. Eso sí, está por detrás de la tableta en cuanto a agilidad en la respuesta del S-Pen o en el uso de la presión para que los trazos sean más o menos gruesos, algo importante para diseñadores y artistas.

Por delante del 10.1

Galaxy Note II detalle pruebas

El Note II aún no tiene competidores naturales; solo el Note 10.1 en formato tableta, aunque el Note II juega la baza de ser completo. Eso sí, como móvil su tamaño es excesivo y llamativo. Lo recomendable es tener un manos libres para atender las conversaciones de voz.

En cambio, la pantalla por fin deja de ser Pentile (tecnología AMOLED), y el procesador de cuatro núcleos Exynos mueve bien el sistema Android 4.1.1 Jelly Bean, junto con TouchWiz, mucho mejor que en el primer Note, aunque no tan bien como en el tablet 10.1. La batería de 3.100 mAh es obligatoria para conseguir una autonomía suficiente.