Análisis

Galaxy Note 10.1, Samsung recupera el espíritu de las tabletas

Las tabletas ya no son una novedad en sí mismas, pero empiezan a ser interesantes en la medida en que los fabricantes comienzan a diferenciarse mediante soluciones exclusivas de software o hardware

Manuel Arenas

Samsung Galaxy Note 10.1

24 octubre 2012

Samsung consigue diferenciarse en ambos apartados. Por un lado con la interfaz TouchWix UX, y, por otro, con la adición del Stylus S-Pen como método de entrada adicional que se suma a la tactilidad y la voz.

La interfaz TouchWiz ha conseguido diferenciarse en gran medida de la estándar de Android, con funcionalidades genuinas como la integración de todo lo relacionado con las cuentas de usuario en un menú bastante práctico, o la adición de menús de acceso rápido a aplicaciones a modo de barra dock.

Y en este equipo de Samsung también con la presencia de un menú desplegable en algunas aplicaciones para decidir si se quieren ejecutar dos tareas simultáneamente, cada una en su ventana y con la posibilidad de compartir datos entre ellas. La multipantalla solo está activa para el navegador, el reproductor de vídeo, S-Note y Polaris Office. Es mejorable, y resulta de esperar que, con el tiempo, Android habilite este tipo de multitarea de forma nativa. Pero, a día de hoy, es una funcionalidad que, sin ser perfecta, correctamente usada aporta un buen valor añadido.

Muy rápida y funcional

Galaxy Note 10.1 S-Pen

Si lo que se pide a una tableta es que sea ágil y funcional, este modelo lo es. Además de consumir contenidos multimedia, navegar en Internet, comunicarse a través de redes sociales, jugar y trabajar, el Galaxy Note 10.1 consigue añadir la faceta de creación y edición de contenidos gracias al lápiz S-Pen. Si bien aún dista mucho de ser una integración perfecta, aporta un grado de diferenciación suficiente como para que esta tableta merezca estar en el punto de mira de cualquier comprador. Y es que está por encima de la media gracias a detalles como el procesador o una más que completa conectividad.

Además, cuenta con la posibilidad de ser usada como un cuaderno de escritura o pintura con una respuesta rápida y sin retardos. Hay detalles que podrían mejorar, como una potencial desactivación de TouchWiz UX para los usuarios que prefieran trabajar con un entorno puramente Android 4.0.4 o 4.1. También puede mejorar la ergonomía del S-Pen, que no ofrece una maniobrabilidad ideal. La autonomía se muestra también por encima de la media y el diseño, aunque tiene un acabado plástico, es funcional y ligero. Sigue ofreciendo los habituales hubs para organizar vídeos, música, libros o juegos y apps premium, como Photoshop Touch.

El «lápiz» S-Pen

Como elemento diferenciador destaca el S-Pen con tecnología de Wacom. No es una novedad, y los modelos Galaxy Note I y II lo incluyen, pero su uso en una pantalla más amplia se agradece. A pesar de la diferencia de tamaño entre el Note 10.1 y los convencionales, la resolución es casi la misma y da la impresión de ser un lápiz tradicional para escribir a mano alzada, marcar, señalar o dibujar con una precisión mayor que la de los lápices capacitivos convencionales.

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