Almacenamiento on line: todo siempre a mano

Existen muchas opciones a la hora de mantener los datos a los que queremos tener acceso en todo momento disponibles. En otras guías prácticas os mostrábamos como almacenarlos para trabajar con ellos, pero… ¿y si sólo queremos tenerlos disponibles?

Redacción

Almacenamiento on line: todo siempre a mano

27 marzo 2008

Internet es el canal perfecto para acceder a todo tipo de servicios que ofrecen acceso no sólo a nuestros documentos, sino también a la posibilidad de trabajar con ellos. Es posible trabajar con archivos ofimáticos, editar imágenes y vídeo o escuchar música, pero también es factible tener nuestro pequeño disco duro virtual disponible en la red de redes. Y como era de esperar, no hay tan sólo una solución al problema. En este texto detallamos tres posibles soluciones.

Paso 1

Compartir es vivir

El primero de los caminos que podemos tomar a la hora de resolver nuestros problemas en este sentido es el de optar por los sistemas de carga y descarga masiva de archivos. Se trata de sencillos servicios en los que es posible subir cualquier archivo de gran tamaño (con límites de 100 y hasta 500 Mbytes) para luego recuperarlos en cualquier momento gracias al enlace que estos servicios nos proporcionan y que siempre apuntará al fichero en cuestión. La ventaja de estos servicios reside en que están dedicados a ello y sus anchos de banda de descarga son muy elevados, lo que está haciéndolos muy conocidos para la transferencia de todo tipo de ficheros de «dudosa procedencia».

Aun así nosotros podremos utilizarlos perfectamente para nuestro propósito, y entre los disponibles hay que destacar a dos claramente. Por un lado MegaUpload (www.megaupload.com/es), que tiene un límite de fichero de 500 Mbytes para las cuentas gratuitas y que es tan sencillo como eficiente. Bastará con seleccionar el fichero a enviar desde nuestro ordenador y especificar la dirección o direcciones de correo donde queremos que se nos mande el enlace de descarga correspondiente para que el proceso dé comienzo. La otra alternativa es RapidShare (www.rapidshare.com), una opción igualmente destacable aunque no esté disponible en idioma castellano.

Los ficheros que subamos pueden ser borrados si así lo deseamos gracias a un enlace adicional que se nos proporciona, y también es interesante informarse sobre las cuentas Premium, que dan acceso a ficheros de tamaño ilimitado y descargas paralelas también ilimitadas.

Paso 2

WebTops al rescate

Ya comentábamos en nuestro artículo sobre estos «sistemas operativos virtuales« que junto con el acceso a algunas herramientas y módulos también disponíamos de un espacio estándar de almacenamiento que actualmente suele ser de 1 Gbyte. Podemos almacenar lo que queramos en ese Gbyte, y ese fichero o ficheros siempre estarán disponibles para su descarga mediante la conexión a nuestro WebTop preferido. El funcionamiento de estos sistemas es siempre el mismo: dispondremos de un explorador de archivos en el que existen opciones de carga (Upload) y descarga (Download) de archivos hacia y desde nuestro almacenamiento on-line. Un buen ejemplo de este servicio lo ofrece EyeOS, que acaba de alcanzar al fin la versión 1.0 «Dhalia» y que funciona de forma excepcional en este apartado.

Paso 3

Discos duros en la Red

La última de las opciones de las que hablaremos es probablemente la más veterana, aunque los servicios que han ofrecido esta prestación han sufrido todo tipo de altibajos. Se trata de servidores de almacenamiento on-line que van un paso más allá de las primeras alternativas de las que hemos hablado.

Mientras que en aquel caso el fichero está disponible de forma pública (siempre que se conozca el enlace de descarga), estos discos duros virtuales tienen una mentalidad más privada y el acceso a la carga y descarga de contenidos se realiza mediante el uso de una cuenta de usuario. Omnidrive (www.omnidrive.com) es uno de los más utilizados, y cuenta con una oferta gratuita de 1 Gbyte de almacenamiento (sin tamaño límite para los ficheros que subamos) y 5 Gbytes de ancho de banda mensuales.

Una vez registrados nos encontraremos con una interfaz que imita al explorador de archivos. Omnidrive no sólo nos permite almacenar documentos, sino que sus responsables han querido aumentar sus funcionalidades y dejan editar algunos de los tipos de ficheros directamente a través de servicios de terceras partes como SnipShot para las imágenes o Zoho para documentos ofimáticos. Cualquiera de los archivos puede compartirse y publicarse al estilo de otras aplicaciones ya contempladas en esta guía. Otro punto interesante de Omnidrive reside en la existencia de clientes para Windows y Mac.