Paso a paso

Claves para cambiar la caja y el sistema de refrigeración de tu PC

Si eres un usuario activo a la hora de montar tu propio ordenador, te damos las claves para elegir dos componentes físicos esenciales: la caja o chasis y elsistema de refrigeración

Manuel Arenas

Apertura refrigeración

18 julio 2012

Si eres un usuario activo a la hora de montar tu propio ordenador, te damoslas claves para elegir dos componentes físicos esenciales: la caja o chasis y elsistema de refrigeración.

A la hora de elegir la caja más adecuada para un ordenador, tenemos que tener en cuenta una serie de factores importantes. No solo el tamaño, sino también el color, los materiales o la fuente de alimentación son aspectos importantes y que hay que combinar de forma adecuada. A ellos se suma el sistema de refrigeración, que si bien en la mayor parte de los casos no se ve, sí puede llegarse a oír si no se sabe elegir bien. A continuación, te damos las claves para no equivocar la decisión.

Nivel: Intermedio

Elige la mejor carcasa para tu equipo

Para empezar, cuando tengamos que elegir una placa base, hay que ver la relación que existe entre el tamaño de esta y el de la caja. A menor tamaño de la primera, más opciones tienes para elegir modelos de cajas de reducidas dimensiones, que son la tendencia.

Además, dependiendo del tipo de caja, podrás tener diferentes usos para el equipo, incluyendo el de centro multimedia con una HTPC (Home Theatre PC). La buena noticia es que las cajas también se clasifican dependiendo del tipo de placa que se pueda instalar (ATX, micro-ATX o E-ATX).

Por su parte, para elegir la fuente de alimentación, encargada de proporcionar a los componentes del equipo los voltajes y potencia necesarios para funcionar, hay que manejar ciertas variables.

Paso 1. El tamaño importa

La primera elección es el tamaño. Si has optado por una placa micro-ATX, la podrás instalar en cajas ATX y e-ATX; pero, si tienes una grande, solo podrás emplazarla en una caja voluminosa. Además, es importante tener en cuenta que, si la caja es de tipo slim (fina), solo admitirá tarjetas de expansión de media altura, lo cual limita las opciones para tarjetas gráficas o las de TV, por ejemplo.

Caja semitorre

Fíjate también en las conexiones frontales. En especial, si las USB son USB 3.0, siempre que hayas adquirido una placa compatible. La recomendación es que lo sean. Además, revisa el acabado en busca de aristas cortantes para evitar cortes y arañazos en el montaje.

La disposición de los huecos para las unidades de almacenamiento es otro punto delicado. En cajas grandes, es mejor que se puedan instalar perpendicularmente y con sistemas de fijación sin tornillos. En las semitorre o minitorre, las opciones son más limitadas y habrá que hacer un poco de «tetris» para ubicarlas.

Caja semitorre interior

El material con el que se fabrica la caja es también importante. El aluminio es más ligero, pero más caro. El acero tratado es más habitual y con una relación calidad/ precio más ajustada, pero más pesado.

Paso 2. La fuente de alimentación

La fuente de alimentación convierte los 220 voltios de la toma de enchufe en los voltajes necesarios para que funcione un ordenador. De ella depende la potencia que se entrega al equipo, muy relacionada con la potencia de procesamiento de los componentes instalados. Por tanto, es un parámetro que debería mostrarse en la etiqueta de la fuente.

En componentes exigentes como el procesador, la potencia demandada alcanza hasta 130 W y, en las tarjetas gráficas, llega hasta los 230 W. Solo estos suman casi 350W sin contar la placa, los discos, la memoria y otras tarjetas de expansión. Además, hay que dejar un cierto margen para evitar que la fuente funcione al límite. En el extremo inferior, un equipo con componentes de gamas medias y bajas, con gráficos integrados en la placa o el procesador, consume unos 100 W.

Otra variable relevante en la elección de la fuente es la eficiencia. A mayor, mejor será el funcionamiento en aspectos como la reducción del calentamiento de la fuente, el ruido generado o el consumo eléctrico. Una eficiencia baja, por ejemplo del 50%, significa que, para dar una potencia de 100 W a un sistema, «chupará» de la red 200 W. Una eficiencia del 100% implica que solo se «chupa» del enchufe la potencia gastada real. La eficiencia se indica a través de la compatibilidad con normas como 80+, 85+ e incluso ya 87+ en modelos de marcas como Enermax.

Por otro lado, revisa que la fuente tenga todos los conectores que necesitas para instalar componentes. En los equipos de gama alta, necesitarás conexiones para más de una tarjeta gráfica, por ejemplo, o para un número elevado de discos duros. Además, si la fuente es de gama alta, ten cuidado con el tamaño, que puede ser superior al estándar y solo encajar en cajas de tipo E-ATX.

Fuente de alimentación modular

Las fuentes modulares son muy prácticas si no vas a usar todos los cables. Solo «pincharás» los que necesites y evitarás que haya hilos por doquier entorpeciendo la refrigeración del sistema. Por último, piensa con perspectiva. Si no descartas ampliar el equipo más adelante, compra una fuente con margen.

Paso 3. Emplazamiento en el interior de la caja

Las cajas de ordenador suelen llevar un paquete que contiene accesorios, como tornillos, arandelas, guías para la instalación de los dispositivos de almacenamiento en sus ranuras o tapas para los huecos y bahías externos. Cada caja tiene sus propias «manías» y, aparte del estándar del tamaño de la placa base, cada fabricante adopta sistemas diferentes para montar las unidades de almacenamiento o fijar las tarjetas de expansión. Guarda esa caja en un lugar localizable.

Montaje fuente de alimentación

Los sistemas que no necesitan tornillos son cómodos, pero no siempre fáciles de entender a la primera. Lee con cuidado el manual de la caja, aunque no esperes un nivel de detalle grande. Si la fuente de alimentación viene integrada en la carcasa, no tendrás que hacer nada. Si la has comprado aparte, su instalación es sencilla y solo requiere que la coloques de modo que los orificios para los tornillos coincidan con los dispuestos en la caja para instalarla. Es conveniente no apretarlos del todo hasta que estén a media rosca para tener margen en caso de que haya que rectificar la posición de la fuente. Una vez seguros, hay que fijarlos con firmeza.

Asegúrate de que todos los cables de la fuente lleguen a la parte central de la caja y que no se quede ninguno atrapado entre los laterales, ni pinzado con ninguna arista. Si la fuente es modular, no los pinches hasta que instales la placa.

Paso 4. Instalación de la placa

Es hora de ubicar la placa con el procesador y la memoria. Ten presente que solo hay una orientación y que, antes de atornillarla en la caja, es recomendable instalar en la parte de atrás, en el espacio habilitado para las conexiones posteriores de la placa, la chapita metálica que viene y que hace de blindaje frente a radiaciones electromagnéticas.

Placa en caja

Con los tornillos que acompañan a la caja, busca los de tamaño más pequeño y cabeza achatada y redonda. También se recomienda el uso de las arandelas de goma. Estos tornillos servirán para fijar la placa a la caja. Dependiendo del tamaño y tipo de placa, solo tendrás que usar parte de las fijaciones disponibles. No es necesario que atornilles todas, aunque sí las ubicadas en las esquinas y la parte central. No es conveniente apretar mucho, tienden a pasarse de rosca.

Confirma que no dejas ningún cable ni tornillo bajo la placa, puede suponer un riesgo de cortocircuito. Otro tanto sucede con los tornillos que puedan haber caído sobre la placa. Si no se retiran, pueden ser un problema.

Tornillo sobre placa

A la hora de conectar los cables, recuerda que solo hay una forma. Si fuerzas un conector, lo más probable es que estés haciendo algo mal.

De especial interés son los cables que conectan los puertos USB o de audio en el frontal con la placa. En ocasiones, esos están sueltos en vez de venir agrupados y listos para pinchar en los conectores de la placa base. De estar sueltos, hay que ser muy precavidos e identificar las serigrafías en los conectores con los pines en la placa usando el manual de la placa base. En esta, hay dos conexiones de alimentación: la más grande con el grueso de los cables, más otra al lado de la CPU generalmente con cuatro conexiones. Es importante no confundir los cables de alimentación de la tarjeta gráfica con este conector. Se trata de cables muy parecidos.

Para la conexión de los LEDS indicadores de actividad y encendido, el botón de encendido y el de reset, hay un grupo de pines especial etiquetado generalmente como FP. Es vital mirar el manual para identificar correctamente dónde hay que enchufar cada cable. En algunas placas, se entrega un accesorio que facilita la conexión, pero no en todas. Es útil contar con una linterna para iluminar el interior una vez montada la placa e identificar los paneles de conexión.

Fuente integrada en la caja o separada

Cuando se compre la caja, tendrás la posibilidad de adquirir un modelo de caja con la fuente integrada o la caja sin fuente de alimentación y elegirla por tu cuenta. La primera opción solo es aconsejable si quieres montar un equipo barato, por lo que es más interesante elegirlas por separado.

Fuente de alimentación

En cajas muy pequeñas o diseños especiales, no tendrás más remedio que comprar todo junto. Las protecciones frente a sobretensiones, picos de corriente o cortocircuitos y las tolerancias de los componentes son apartados que puedes escoger cuando compras una fuente de marca.

En los modelos OEM integrados, las tolerancias son menores y la fiabilidad es menor, aunque es cierto que una fuente «normalita» puede costar cuatro veces menos. Con todo, recuerda que es un componente vital y nunca está de más dimensionarla. Ten muy presente que la eficiencia afecta al consumo y a la estabilidad e incluso al ruido del ventilador de la fuente. Los modelos 85+, si entran en presupuesto, son una buena recomendación.

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