Concibe al protagonista

CURSO «CREACIÓN DE VIDEOJUEGOS». Lección 3/29 (PCA#192): El personaje (y II). Seguimos ofreciendo las pautas para lograr la creación de un buen personaje que protagonice nuestro videojuego: Cómo crear un personaje de videojuego carismático

Daniel González (Diseñador de videojuegos)

Concibe al protagonista

4 agosto 2009

NIVEL: Intermedio

Como lo prometido es deuda, tras mostraros las claves para crear un «malo malísimo», en este capítulo nos centramos en el protagonista de nuestro videojuego. Lo primero que uno ha de hacer al describir a su personaje es asimilarlo a uno mismo, porque hemos de lograr identificarnos con nuestro héroe.

Convertiremos a nuestro protagonista en humano y así el resto de jugadores se sentirán también identificados con él y querrán ser como nuestro héroe. Los superhombres perfectos están pasados de moda, queremos ser héroes con debilidades, algo que los acerque a nosotros mismos. Por eso nos gusta tanto Indiana Jones, porque aunque es capaz de enfrentarse él solito al ejército nazi tiene su debilidad: odia las serpientes.

Paso 1

Define el personaje

La cuestión es ¿cómo va a ser nuestro «prota»? Y no nos referimos a la estética, sino a su personalidad. La indumentaria y las armas han de acompañar al carácter, pero no al revés. Así, es un error muy común empezar a crear un personaje con un dibujo.

Otras preguntas importantes para hacerse son: ¿será nuestro héroe violento o pacífico?, ¿estará atormentado por un oscuro pasado o una desgracia le rompió su feliz existencia?... Nosotros os recomendamos empezar con un ejercicio muy sencillo: describir qué es lo que le ha llevado a ser el protagonista de nuestra historia.

Si os fijáis, esto funciona siempre muy bien a la hora de dotar de carácter a un personaje. El que encarna Russell Crowe en Gladiator sufre la muerte atroz de su mujer e hijo y eso le lleva a tener tanto odio hacia el emperador que se convierte en un sanguinario en los circos romanos.

Sin embargo, como fue general de los ejércitos romanos, es una persona con temperamento de hielo, acostumbrado a soportar la presión, con lo que ya tenemos un carácter muy interesante, un héroe violento y desesperado pero con la cabeza bien fría. Y entonces, ¿qué mejor arma que una espada que es de acero frío pero con un filo lleno de sangre? Este sencillo ejemplo nos ha dado una historia de fondo, un porqué y un arma y modo de ataque.

Ahora nos centraremos en el atuendo y la forma de moverse. Si con los enemigos es importante acertar con la estética del personaje, con nuestro protagonista lo es mucho más. Porque ¿quién no quiere tener el traje de combate del protagonista de Gears of War? Lo que está claro es que la forma de vestir va a venir definida por la época en la que estemos situados, y es que tenemos que ser coherentes con el entorno del personaje.

Lo siguiente son sus armas, que a ser posible han de tener una historia en común con su poseedor. Acordaros de que hasta el látigo de Indiana Jones tenía una historia; si es verosímil, el arma en cuestión tendrá mucho más peso en la trama.

Por último, lo más divertido es encontrar un objeto identificativo que todos asociemos a nuestro protagonista. De Indiana Jones es su sombrero, de Han Solo es su chaleco y de Jack Sparrow la cinta del pelo. Debemos estrujarnos el cerebro para encontrar ese objeto que todo el mundo puede asimilar con nuestro héroe. Puede ser cualquier cosa pero que tenga utilidad en el juego. Por ejemplo, si es un medallón ha de tener poder para conseguir algún objeto importante en la historia.

Paso 2

Habilidades de nuestro protagonista

Ya tenemos definido a nuestro personaje pero ahora hay que «jugar» con él. Lo primero es tener claro qué mecánicas de juego principales tiene nuestro software. Si es un juego de plataformas, nuestro «prota» tendrá que tener dotes de saltimbanqui para trepar por todas partes, introducirse por sitios imposibles y alcanzar lugares completamente inaccesibles. Si, por el contrario, es un juego de sigilo, tendremos que trabajar para que sus dotes sean acordes: que no haga ruido, que tenga un cuerpo ágil y gran capacidad de observación.

Claro que podemos decantarnos por un juego de disparos; entonces tendremos que proveerle de una buena arma y por, supuesto, de una puntería excepcional. Todo esto parecen obviedades pero no lo son. Hay veces que nos encontramos un videojuego de plataformas con un personaje tosco y muy musculoso y, claro, piensas que es imposible que salte tan lejos.

Paso 3

Diferéncialo de otros

Está claro, hacer lo que ya hace otro personaje no tiene gracia. Porque para trepar por paredes ya tengo el Príncipe de Persia y para moverme con sigilo a Solid Snake. Entonces, ¿por qué nuestro personaje es más interesante?

Esto es lo más difícil, tendremos que ser muy creativos para inventarnos una mecánica de juego. Podría ser algo muy complicado, como que nuestro héroe pueda invocar efectos climatológicos sobre los enemigos. Por ejemplo puede hacer que nieve hasta convertirles en estatuas de hielo.

Aunque lo sencillo podría ser que nuestro personaje haga lo mismo que los demás pero con algo más: puede ser dar golpes más contundentes, puede convertirse en invisible por unos segundos ante los radares u otra cosa que se nos ocurra.

Lo primero es tener la idea, luego nos preocuparemos de si es posible hacerlo técnicamente; lo importante es innovar, proponer cosas nuevas.

Paso 4

¿Cómo se relaciona nuestro personaje?

Esto es un poco más difícil de definir porque está más ligado al guión que al diseño, pero nos ha parecido importante hablar de ello para que lo tengáis bien definido antes de empezar a escribir el guión. Si nuestro protagonista es un personaje chulesco y un poco barriobajero debería tener una serie de expresiones que le caractericen, lo cual dará mayor profundidad al personaje.

Si es un héroe de la mitología griega tendremos que buscar expresiones que nos sitúen en ese contexto histórico, es decir, tendrá que hacer referencias a los dioses griegos o podría hacer alguna cita histórica. Daros cuenta de que en todo juego hay muchos diálogos y éstos han de ser atractivos para el jugador.

Además, cada vez hay más videojuegos que incorporan los pensamientos del personaje. Imaginaos que nuestro protagonista, cada vez que coge un objeto importante para la misión, dice una frase divertida que va con su carácter. Esto hará que el jugador esté deseando coger otra cosa para volver a escuchar un comentario jocoso; así, sin darte cuenta, has creado un vínculo entre jugador y personaje a través de cómo éste se relaciona con el entorno.

Paso 5

Creando una franquicia

Para terminar, lo que debemos hacer es preguntarnos si nuestro héroe va a ser un personaje sobre el que hacer muchas historias o si es solamente circunstancial, para un único videojuego y sin que después la historia tenga más continuidad. A todos nos gustan las sagas y esperamos con ansia que estrenen la nueva película o videojuego de nuestro personaje favorito (aprovechamos para hacer una reivindicación ¡por favor, que hagan ya la quinta entrega de Indiana Jones!).

Si queremos que el héroe tenga nuevas aventuras, debemos saber qué hacer con él una vez terminemos el juego. Y esto va ligado a la definición del personaje, porque si está muy unido a una trama será muy difícil separarle de ella. Eso lo resolvieron perfectamente los creadores de Lara Croft: es aventurera por naturaleza con lo que, mientras haya algún peligro, Lara estará al pie del cañón. Otro ejemplo: si nuestro personaje es un cazavampiros, mientras sigan existiendo vampiros podremos seguir utilizándolo.

Con esta entrega terminamos la parte dedicada a los personajes. Esperamos que hayáis disfrutado aprendiendo a dar forma a vuestras ideas. En el próximo capítulo nos centraremos en la parte más odiosamente divertida de la creación de un videojuego, alma y corazón del proyecto: el documento de diseño.

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