Paso a paso

Consejos PC Actual para elegir el portátil perfecto

La gran cantidad de variantes, fabricantes y configuraciones diferentes hace la elección de un portátil algo muy complejo y, generalmente, basada en la opinión de alguien cercano, el azar o la oferta del momento

HP Envy Sleekbook

10 marzo 2014

Los equipos portátiles son los más vendidos en estos momentos. Son atractivos, potentes y sus precios han bajado de manera espectacular durante los últimos años. Sin embargo, la gran cantidad de variantes, fabricantes y configuraciones hace la elección algo muy complejo y, generalmente, basada en la opinión de alguien cercano, el azar o la oferta del momento.

Fíjate con atención en los siguientes detalles

Consejo 1. Pantalla

Antes incluso de plantearnos si necesitamos un ultrabook, netbook o cualquiera de las otras variantes, lo primero que debemos plantearnos es la pantalla que realmente queremos para trabajar. Puede parecer un tema secundario, sin embargo, este aspecto es el que marcará el resto de nuestras decisiones.

Si vamos a pasar muchas horas delante del portátil o la mayor parte del tiempo utilizaremos el equipo en casa/oficina sin deplazarlo, nos interesará una pantalla grande aunque perdamos movilidad y ganemos en peso. En esos casos, puede que nos compense cargar con un kilo más de peso cuando nos desplacemos, a cambio de trabajar más cómodamente en todas partes. Actualmente, podemos encontrar pantallas con tamaños que van desde las 10 hasta las 17-18 pulgadas.

Por otra parte, hemos de fijarnos en dos variables fundamentales: la terminación (mate o brillante) y la resolución máxima. Respecto al primer caso, lo habitual hoy día es que las pantallas sean brillantes, pues resultan más luminosas y con colores más vivos. Eso sí, en contrapartida sufren más reflejos y son incómodas de utilizar con fuentes cercanas de luz. Muchas veces es cuestión de gustos, pero apenas encontramos equipos con pantallas mate y, cuando lo hacemos, se trata de modelos dirigidos fundamentalmente a entornos profesionales, donde el objetivo es evitar los reflejos de la iluminación fluorescente típica de las oficinas o poder trabajar a pleno sol.

MacBook Pro

Respecto a la resolución, cada tamaño tiene sus cifras máximas, aunque podemos resumir que, en pantallas de hasta 11”, lo ideal es contar con 1.366 x 768 píxeles; mientras que, si hablamos de 13 pulgadas en adelante, recomendamos cifras que se sitúen por encima, buscando siempre la máxima posible. Con los sistemas operativos actuales, no tiene mucho sentido comprar pantallas con resoluciones no muy altas, pues cabrá menos información en pantalla, y trabajar con varias aplicaciones al tiempo será más incómodo.

Consejo 2. Tamaño y Peso

El siguiente factor y probablemente para muchos el más importante, es el tándem tamaño/peso de la máquina. Si buscamos algo muy ligero para llevar a cualquier parte en el mínimo espacio, nuestra elección será un netbook, ultrabook o ultraligero. De la misma forma, si apenas vamos a movernos y buscamos atributos como un teclado más amplio o máxima potencia, nuestra mirada debería dirigirse a los equipos más grandes. Nos ahorraremos algo de dinero y tendremos una máquina más adecuada a nuestras necesidades.

Apertura portátiles

Aun así, conviene revisar algunos apartados. Por ejemplo, si vamos a escribir habitualmente, hay que comprobar que la carcasa que elijamos tenga una buen superficie para apoyar las muñecas y, lo más importante, que el teclado sea amplio y de tacto cómodo. Tampoco podemos olvidarnos de comprobar el grosor: un equipo con la base muy alta, termina resultando incómodo para escribir durante largo rato, pues nuestros brazos estarán lejos de la mesa y tendremos molestias al apoyarnos en las zonas de los bordes.

En general, salvo casos concretos, nuestra propuesta es buscar modelos de hasta 2,5 Kg para portátiles estándar (pantallas de 14-15”) y por debajo de esos dos kilos si desemos primar la portabilidad, en cuyo caso hablaríamos de ultraportátiles, ultrabooks o netbooks (en estos dos últimos, el peso rondará 1 Kg).

Consejo 3. Aquello que marca la diferencia

Más que en otra clase de ordenadores, en el segmento que nos ocupa, es donde mayores diferencias podemos encontrar en cuanto a materiales y construcción. Existen diferencias abismales entre unos fabricantes y otros en los chasis/carcasas, eficacia del sistema de refrigeración, optimización para el consumo de energía e incluso cosas menos evidentes de un primer vistazo, como el tacto del teclado/touchpad, la ubicación de los diferentes puertos, la calidad del sistema de sonido o su facilidad para conectar diferentes accesorios.

Portátil teclado

Como es lógico, muchos de estos detalles van alineados con el precio. A las soluciones de determinados fabricantes, gama y coste se les presupone una mínima calidad en la mayoría de estos aspectos, aunque podemos llevarnos más de una sorpresa. Si tenéis la oportunidad, os instamos a «conocer en persona» el portátil que deséais comprar y realizar una inspección visual lo más crítica posible. En grandes superficies, donde hay docenas de productos expuestos, es fácil apreciar la calidad que muestran unos y otros a simple vista por comparación directa.

Otras cuestiones, en cambio, no se manifestarán hasta que empecemos a usarlo. Aquí, más que nunca, es importante buscar opiniones en Internet de otros usuarios y, en general, intentar comprar equipos de marcas de renombre. Empresas como Toshiba, HP, Lenovo, Dell, Apple, etc., de manera habitual, nos ofrecen productos con una calidad muy superior a las de otras compañías donde su principal baza sea el precio de venta más ajustado.

Consejo 4. Accesorios y recambios

Por último, aunque muchas veces no sea algo determinante en el momento de la compra, hay que tener presente el soporte del fabricante para accesorios y piezas de recambio del modelo elegido. Las baterías de mayor capacidad o alimentadores adicionales (para tener en la oficina u otra casa) pueden ser indispensables en muchas ocasiones y no todos los fabricantes los contemplan para comprarlos a posteriori. Igualmente tenemos el tema de los recambios.

Los portátiles presentan dos riesgos importantes. Por una parte, al ser máquinas que movemos a todas partes y con elementos móviles, es fácil que puedan sufrir golpes, caídas o roturas de todos los tipos. Por otra, rara vez podremos repararlos con componentes compatibles, como ocurre con un sobremesa, por lo que necesitaremos que el fabricante disponga de piezas de recambio específicas.

Portátil

Precisamente debido a esta clase de situaciones, es bueno decantarse por sellos de renombre con clara presencia local, e incluso valorar la opción de comprar los recambios on-line (HP, por ejemplo, ofrece esta posibilidad en la dirección http://partsurfer.hp.com). Puede que la reparación fuera de garantía resulte tan costosa que no compense el arreglo (es bastante frecuente con pantallas o placas base), pero resulta mucho más frustrante que no tengamos ni siquiera la posibilidad de arreglarlo porque no haya forma de conseguir un recambio determinado.