Consigue un vídeo de buena factura

Con un par de truquillos estratégicos lograrás agilizar el ritmo de tu vídeo para que parezca casi profesional. Ya no habrá hueco para las excusas, porque tus amigos y familia estarán impacientes por asistir al estreno de cada nueva producción

Antonio Caldeiro Navas

Consigue un vídeo de buena factura

21 junio 2008

Si tu intención es seguir estos consejos descubrirás que los resultados conseguidos, además de satisfacerte a ti, también entretendrán a tu público. Antes de abordar la exportación de tu trabajo, te daremos algunos consejos para darle un toque personalizado y moderno a tus vídeos.

Cuando el proceso de edición haya concluido y tengamos la película completamente editada, es posible crear archivos independientes. En este sentido, tenemos dos alternativas: volcar nuestras creaciones directamente a un disco legible por cualquier reproductor de DVD casero, o bien crear un archivo de vídeo para almacenarlo en el disco. Como vamos a ver a continuación, muchas aplicaciones de edición de vídeo permiten crear el DVD directamente con la ayuda de sencillos editores de menús.

Paso 1

Trabaja con las ondas de sonido

Si nos fijamos bien en los clips de audio, nos daremos cuenta de que llevan dibujada la onda de sonido que generan. En ocasiones puede ser muy útil atender a su forma para saber dónde están los golpes de sonido y cuándo éste baja de volumen. Así, podremos, por ejemplo, hacer coincidir los cortes de imagen con el ritmo de la música, o simplemente usarlo como sistema de búsqueda, fijándonos en que en un vídeo con una locución sabremos cuándo se dice algo por la onda dibujada en el clip de audio correspondiente.

Paso 2

Encadenados de audio

En ocasiones, resultan incómodos los cortes entre plano y plano únicamente por sus audios. Esto pasa cuando cambiamos de un plano con mucho ruido ambiente a otro más silencioso. Para evitar estas brusquedades, existe una técnica idéntica a las transiciones de vídeo para el sonido. En Adobe Premiere Elements (que os recordamos es el programa que elegimos para realizar estos prácticos) podremos dirigirnos a la ventana Efectos/Audio transitions y seleccionar Constant Power. Si arrastramos esta función entre los dos clips de audio que queremos fundir, el primero irá perdiendo potencia gradualmente a medida que la gana el segundo.

Paso 3

«Cabalgados»

La principal ventaja del montaje es que nos brinda la oportunidad de trabajar libremente con clips de audio y vídeo de manera independiente. Esto nos va a permitir mezclar partes del vídeo con el audio de otros clips. Prueba a hacerlo, por ejemplo, sobre una locución en la que se muestra a una persona hablando a cámara durante unos minutos. Esto puede resultar muy monótono aunque lo que se cuente sea de vital importancia.

Si haces clic con el botón derecho sobre cualquier otro clip y, del menú desplegable, seleccionas Unlink Audio and Video, estarás desvinculando el audio y el vídeo. De esta forma, podrás mover únicamente el clip de vídeo y ponerlo en una pista superior a la de la persona que está hablando. Con ello, como se hace en las noticias, estaremos ilustrando las palabras de la locución con los planos recurso. Esto funcionará siempre que haya una correlación lógica entre lo que se dice y lo que se muestra.

Paso 4

Picture in Picture

Ya hemos hablado en otras entregas de esta herramienta, que nos permite mostrar varias imágenes en la misma pantalla. Su uso puede ser muy atractivo y, muchas veces, nos ayuda a resumir nuestro vídeo concentrando la información. Es aconsejable hacerlo con planos cerrados y poco complejos para que quien lo vea tenga tiempo suficiente para enterarse de todo lo que se está viendo. Pensemos que cuantas más imágenes juntemos, más confusa estaremos haciendo la composición.

Para llevarlo a cabo, debemos tener ocupadas varias pistas de vídeo durante el mismo período de tiempo que queramos que dure el efecto, sabiendo que las pistas superiores taparán a las situadas más abajo. Hay aplicaciones que tienen la herramienta homónima, por lo que bastará con hacer un clic sobre la ventana de previsualización para activar el recuadro de tamaño y posición, que podremos variar como deseemos.

Esta herramienta da mucho juego y podremos utilizarla para hacer créditos vistosos, conversaciones telefónicas, un vídeo de tomas falsas o videoclips… Además, combinada con la utilidad Motion y los keyframes, podremos hacer que las imágenes varíen de posición y tamaño gradualmente.

Paso 5

Modifica la velocidad

Existen dos formas básicas de realizar el montaje: según el estilo clásico, más pausado, y el que están marcando los nuevos realizadores de cine y televisión, que tienden mucho jugar con las velocidades del vídeo, implementando aceleraciones y ralentizaciones que (siempre que estén bien usadas) dinamizan el ritmo y potencian el sensacionalismo.

Con Premiere Elements el proceso es muy fácil. En el menú desplegable que se muestra al pinchar con el botón derecho sobre cualquier clip, podremos seleccionar Time Stretch. En esta ventana, es factible modificar la velocidad de reproduccióna través de porcentaje (por ejemplo, si definimos 50%, la velocidad de reproducción irá un 50% más lenta) o especificar la duración exacta en segundos, de modo que la reproducción se ajuste a esa cifra de manera automatica.

Si marcamos la casilla Reverse Speed, veremos el fragmento hacia atrás. Aprovecha los zooms que cortarías en otras situaciones, o las panorámicas demasiado largas y los travellings manuales introduciendo aceleraciones al triple o cuádruple de su velocidad original. Verás qué resultados tan modernistas puedes obtener si acompañas estos pequeños fragmentos de un efecto de sonido.

Paso 6

Retoca la imagen

A la derecha de la pantalla, encontrarás una pestaña desplegable llamada Image Control. Con ella, podrás variar los niveles de brillo, contraste y saturación, los cuales nos pueden ayudar a conseguir resultados de luz y color más fieles a la realidad. Estas variables solamente afectarán al clip seleccionado, por lo que es aconsejable exportar primero y aplicar los retoques a la película completa. Además de esto, la ventana de efectos de vídeo nos ofrece muchas más oportunidades de retoque automático que abren un amplio abanico de posibilidades efectistas: Adjust, Image control, Channel o Time.

Paso 7

No te olvides de las fotos

No hará falta decir que con las imágenes digitales es perfectamente viable hacer vídeos tanto o más distendidos que con horas de vídeo grabado. Existen cada vez más programas con los que realizar presentaciones de imágenes resulta realmente sencillo. Es el caso de Nero PhotoShow (ya está disponible la versión Deluxe 5), un software de gestión de fotos que permite generar este tipo de presentaciones y exportarlas a disco. Bastará con almacenar todas las imágenes en una carpeta y acudir al menú Crear, escoger la carpeta en cuestión y, de ella, las imágenes que queramos incluir. Seguidamente, indicaremos el estilo de transiciones predeterminado que queramos, elegimos la música y, automáticamente, se creará la presentación. Por último, en la pestaña Compartir tenemos la opción de volcarlo a disco o guardarla en el equipo como archivo de vídeo.

Si queremos hacerlo de un modo más personal tendremos a nuestra disposición todos los programas de edición de vídeo al uso. Con ellos podremos trabajar las imágenes, elegir la duración de cada una de ellas y moverlas por la pantalla o crear transiciones a nuestro antojo. Estos vídeos podremos incluirlos después en nuestro DVD como un capítulo más. A veces hacer un paréntesis en nuestro vídeo e incluir las fotos del viaje dan un ritmo muy aconsejable al resultado final.

Paso 8

Exportar al disco duro

Cuando terminemos de hacer los retoques finales a nuestro vídeo, sólo quedará guardarlo en el equipo. Asegúrate de que las propiedades del vídeo que vas a exportar son las deseadas. Debes atender al formato (4:3 o panorámico) y al sistema de lectura del archivo (PAL para Europa y NTSC para América). También es importante el sistema de compresión que emplearemos para almacenarlo. Si exportamos en AVI, estaremos respetando la compresión original de nuestro vídeo con el inconveniente de que resultan archivos muy pesados. Por ello os recomendamos el estándar MPEG, que proprociona muy buenos resultados de compresión, con muy poca pérdida de calidad y tamaños mucho más asequibles. Si estamos pensando en colgarlo en Internet, el formato más idóneo es el Flash Vídeo (FLV), de calidad óptima para pantallas pequeñas y de peso muy reducido.

Paso 9

Edita tus propios menús

Ya hemos dicho lo aconsejable que resulta editar diferentes capítulos de la película por separado. De esta manera, se evitan problemas en la edición y se trabaja con archivos menos pesados. No obstante, estos fragmentos, al margen de que dependan o no de una división argumental, servirán también para elaborar el DVD y hacer más accesible y dinámica cada parte de la película. Hoy en día todos los editores permiten crear directamente el disco extraíble sin necesidad de trabajar con otra aplicación independiente, aunque estas últimas suelen ofrecer más opciones al estar especializadas. Con Premiere Elements, podremos editar el menú del DVD desde cero o bien aprovechar las plantillas prediseñadas.

Para ello, habrá que seleccionar la pestaña Create DVD, lo que nos conducirá a una interfaz preparada para crear un disco a partir de la edición acumulada en el timeline (línea de tiempo). Si queremos añadir más vídeos, habrá que bajarlos de nuevo a la línea de tiempo y añadir marcadores con el botón derecho del ratón. Allí donde hagamos clic, se abrirá un menú del que seleccionaremos Set DVD Marker. Y, en la ventana emergente, podremos elegir entre distintos marcadores: Scene Marker para crear capítulos, Main Menu Marker para accesos directos desde el menú principal y Stop Marker allí donde queramos que salte el menú automáticamente.

Por lo demás, prácticamente todo es editable. A la derecha, tenemos la amplísima gama de modelos prediseñados y, a la izquierda, los parámetros editables, como la fuente, el color del texto o el fondo, en el que podremos poner cualquier vídeo o imagen. Esta parte del programa puede evaluarse como de dificultad media. Es más sencillo aún el editor de menús que incorporan las suites de Nero.

Concretamente, Nero 8 Premium ofrece prácticamente los mismos resultados y su preparación es de lo más intuitiva. Desde la interfaz inicial, debemos escoger la opción Crear DVD de vídeo propio. Una vez dentro del editor, únicamente habrá que seleccionar las opciones que queramos del menú, incorporando nuestros archivos de vídeo con Add vídeo files y creando posibles capítulos en cada uno de ellos con Create chapters. A continuación, encontraremos un editor del aspecto de nuestro menú, infantil en tratamiento y resultados, pero de lo más eficaz. En este caso, vamos a tener la oportunidad hasta de definir el color de la sombra de las letras y el tiempo de automatización del fondo, además de otorgarle divertidas formas a los botones de escena. Para trabajos más versátiles y complejos, te recomendamos cualquier editor dedicado, como las herramientas Adobe DVD Encore o Ulead DVD Workshop 2. Con ellos, podrás incluir todo tipo de efectos y dar a tu DVD un aspecto mucho más profesional (con el consiguiente esfuerzo, claro).

Comparte tu talento con los demás

Ya sólo queda hacer alarde de tu talento como videoaficionad@. Es el momento de invitar a los colegas y convencerles con hechos de que el vídeo de tu viaje de novios no es un muermo insufrible. Siempre y cuando hayas realizado un tratamiento dinámico del ritmo y la duración total no supere los 40-50 minutos (o menos, si es posible), los espectadores no tendrán la sensación de estar viéndolo por compromiso.

Pero aún quedaría un paso con el que te ahorrarías el piscolabis con el que tendrías que convidar a tus invitados: YouTube. Si bien es cierto que no podemos excedernos de 10 minutos o de 100 Mbytes para colgar un archivo, también lo es que no sería operativo publicar algo tan extenso. Cualquiera de los consejos vistos hasta ahora sirven para el vídeo de una comunión, pero también tanto para el tratamiento de un corto o de una idea filmada como para un espectacular resumen de unas vacaciones.

Registrarse en YouTube es muy fácil y gratuito, además no te compromete a nada ni te bombardea con spam. Una vez estés dentro, subir un vídeo es pan comido. El enace para hacerlo aparecerá entre las opciones de arriba a la izquierda. Recuerda que es aconsejable haber exportado tu archivo en formato FLV, que está mejor preparado para el vídeo streaming utilizado en Internet por tratarse de ficheros muy ligeros. Únicamente tendremos que ponerle un título, añadir alguna descripción y marcar unas cuantas palabras clave para facilitar su búsqueda en la Red.

Las tres últimas opciones nos permiten decidir sobre la privacidad del vídeo y ubicarlo geográficamente a través de Google maps. Esta última ha sido una reciente actualización del sistema que informa de dónde y cuándo se subió un vídeo a la Web. Sorprendente. A partir de aquí, ¡a triunfar!