Te contamos paso a paso el proceso de montaje de un PC

Por supuesto no nos olvidamos de los más manitas, para los cuales hemos elaborado este práctico donde mostramos las fases que deberemos de seguir para tener operativo nuestro propio PC, con los componentes que hayamos seleccionado

Enrique Sánchez rojo

Te contamos paso a paso el proceso de montaje de un PC

1 octubre 2007

En el pasado, ya os hemos mostrado en variadas ocasiones distintos pasos a paso sobre el montaje de equipos informáticos. Sin embargo, los componentes evolucionan, las tecnologías mejoran y, aunque las bases siguen siendo las mismas, algunos procesos difieren ligeramente respecto a generaciones anteriores. Por ello, os mostramos paso a paso el montaje de una máquina partiendo de cero. Para configurarla, hemos optado por emplear buena parte de los componentes del PC de salón del que os hemos hablado unas páginas atrás. Así, aunque hemos prescindido de tarjetas de TV o componentes más específicos, hemos mantenido caja, placa, procesador, memoria o tarjeta gráfica. Sin más, os dejamos con las diferentes fases del montaje.

Paso 1: Preparativos

Respecto a las herramientas, para realizar todo el montaje no necesitaremos más que un destornillador de estrella de tamaño intermedio (muy recomendable que cuente con la punta imantada). Adicionalmente, os recomendamos contar con bridas de plástico para fijar los cables del interior de nuestra caja al final del montaje. Respecto a los componentes, verificaremos que tenemos todo lo que vamos a necesitar: caja, placa, procesador, ventilador/disipador para la CPU, gráfica, módulo(s) de memoria, disco(s) duro(s) y unidad(es) optica(s). En nuestro caso, la caja de SilverStone elegida es de aluminio, material que mejora la refrigeración y ayuda a reducir el ruido generado por los ventiladores, y se presenta completamente vacía. Otro punto importante son los tornillos. Para ello comprobaremos que la caja cuenta con la habitual bolsa de tornillería, que nos asegurará que tendremos todo lo necesario para montar el equipo. Hecho esto, sólo queda comenzar a retirar la tapa de aluminio de la caja para poder acceder al interior de la misma.

Paso 2: Placa y procesador

Una vez tengamos la placa base en las manos, y antes de emplazarla en la caja, vamos a realizar el montaje de los diferentes componentes de la placa con el procesador, uno de los puntos más delicados del proceso. El socket LGA775 libera o apresa el procesador gracias a una tapa y palanca que lo fijan al zócalo. Así, antes de insertar el procesador, verificaremos que respetamos las dos muescas de diferente tamaño que se presentan a ambos lados del «micro», y que han de coincidir exactamente con el del zócalo. Si no encaja a la primera o lo hace sólo en parte, revisaremos el proceso sin forzarlo en ningún momento, ya que un intento fallido de instalación podría estropear la placa o la CPU.

Paso 3: Refrigera la CPU

Una vez instalado el procesador, procederemos a instalar el conjunto de disipador/ventilador que se encargará de mantener la temperatura bajo control. En nuestro práctico, hemos recurrido al certificado por Intel e incluido en la propia caja del procesador. En este caso, basta alinear el disipador con los cuatro taladros de la placa base y apretar suavemente cada uno de las fijaciones hasta que encajen. Una vez encajadas las cuatro, giraremos en el sentido de la flecha que se indica sobre ellas para enganchar las sujeciones definitivamente a la placa base. Por último, conectaremos el cable al conector de la placa marcado como CPU FAN. Es importante comentar que con estos ventiladores de Intel no es preciso recurrir a la habitual masilla térmica, pues el propio disipador ya incluye una fina lámina adosada a su parte inferior.

Paso 4: Instala la memoria RAM

Terminaremos de preparar la placa antes de su montaje definitivo sobre el chasis del PC instalando la memoria. La solución elegida cuenta con módulos DDR2, que instalaremos a pares para disfrutar de la tecnología Dual Channel, que acelera el acceso a memoria. Para ello, simplemente cogeremos los módulos por los extremos, evitando en lo posible tocar los chips de memoria o la zona de contactos inferior con los dedos. A partir de ahí, enfrentaremos los módulos al banco de memoria, haciendo coincidir la muesca del banco con la del módulo y evitando de cualquier modo forzar una posición incorrecta.

Una vez adecuadamente enfrentados, sencillamente presionaremos firmemente los extremos del módulo contra el banco hasta que las patillas laterales se cierren atrapando a la memoria. Para aprovechar la tecnología Dual Channel simplemente pincharemos los módulos en los dos bancos de idéntico color. De lo contrario, el sistema arrancará con la memoria al completo, pero sin activar dicha tecnología.

Paso 5: Monta la placa

El siguiente paso que llevaremos a cabo será instalar la placa base sobre la caja. Comenzaremos por instalar la chapa de los conectores ATX traseros, que viene incluida en el empaquetado de la propia placa base. Sin esta chapa, podemos ensamblar la placa sin problemas aunque, además de antiestético, propiciaremos la entrada de suciedad y polvo en el interior de la carcasa, por lo que no se recomienda. Respecto a su instalación, tendremos que vigilar que la chapa quede perfectamente encajada por todos sus bordes, algo que a veces requiere algo de fuerza y maña.

Hecho esto, podremos montar la placa definitivamente sobre el chasis de nuestra caja. Empezaremos encajando la placa en ángulo, haciendo coincidir los conectores de la placa con las aberturas de la chapa previamente instalada, teniendo especial cuidado para que cada una de las conexiones queden perfectamente enfrentadas y colocadas. A partir de aquí, y con cuidado, iremos bajando la placa hasta hacer coincidir los agujeros para atornillar con los soportes que tendremos que atornillar al chasis y que se incluyen con la caja.

Por último, fijaremos la placa al chasis, utilizando para ello sólo los agujeros rodeados por una arandela metálica soldada a la placa, y que deberán coincidir con las fijaciones del chasis. Un aspecto importante, aquí más que en ningún sitio, es emplear los tornillos adecuados. En nuestro caso concreto, recurrimos a unos tornillos de rosca fina con cabeza rematada en forma de arandela que se nos adjuntan en la propia caja. Emplear tornillos de rosca o tamaño inadecuado puede dañar la placa, las sujeciones y generar virutas metálicas que provocarían cortocircuitos.

Paso 6: Instala la fuente ATX

El siguiente punto puede ser realizado, según cada caja, ahora o al final del montaje. De cualquier manera, consiste en instalar la fuente ATX del equipo. Dado que este componente tiene un tamaño y distribución estándar, no tendremos más que ubicar la fuente en su lugar y colocarla en la posición correcta para que los taladros de la caja nos permitan atornillarla por su parte trasera con tornillos de rosca ancha. La fuente elegida, además de contar con una elevada potencia y un sistema de cables y conectores extraíbles, presenta un ventilador de gran tamaño y mínimo ruido, que sólo funciona cuando la temperatura supera un determinado umbral. Este ventilador está ubicado en la parte inferior, con lo que el aire expulsado incide sobre los componentes internos de la caja, ayudando a mejorar la refrigeración de todo el conjunto.

Paso 7: Tarjeta gráfica

A continuación, montaremos la tarjeta gráfica PCI Express, teniendo especial atención para encajar correctamente la tarjeta en la bahía de la placa base. Esta bahía cuenta, para mayor seguridad, con una pequeña pestaña que se encarga de fijar la conexión y evitar que la tarjeta se desconecte o haga un mal contacto con la placa. Para el presente montaje, con una tarjeta que ocupa el espacio de dos bahías es más evidente; pero, en todo caso, siempre tendremos que tener presente que es necesario dejar un buen espacio entre la gráfica y otras tarjetas que podamos instalar para evitar problemas de refrigeración de este crucial componente.

Paso 8: Discos duros y unidad óptica

Tras todo lo anterior, continuaremos por ensamblar las unidades de almacenamiento y CD/DVD de nuestro sistema. Para ello, recurriremos a las bahías de 3,5 pulgadas disponibles para los discos duros y las de 5,25 para las unidades ópticas. En nuestro ejemplo, dado que montaremos dos discos, tendremos la precaución de dejar un buen espacio entre ellos que permita una mejor refrigeración. Aun así, gracias al chasis y soportes de aluminio, en la caja utilizada los discos duros contarán con una mejor disipación de calor sin acudir a ventiladores o sistemas adicionales. De nuevo, ojo con los tornillos: tendremos que usar los de rosca grande, aunque lo más cortos posible.

Para instalar la unidad óptica DVD+/-RW, según la caja, tendremos que retirar una tapa frontal para poder insertar la unidad desde dentro o, como en nuestro caso, desmontar la carcasa sobre la que se instalan las unidades ópticas para, con ella fuera, montar y atornillar las unidades con tornillos (siempre) de rosca fina.

Paso 9: Cablea el panel frontal

Una vez llegados a este punto, tendremos que cablear los diferentes componentes que hemos ido ensamblando sobre nuestro chasis de aluminio. Comenzaremos por las conexiones de la placa base, para lo que tendremos que consultar el manual de nuestra placa para conocer la ubicación exacta de los conectores de Power, Reset, etc. Al final, nos fijaremos en los cables que vienen del frontal de nuestra caja y haremos coincidir la función serigrafiada en ellos con su homóloga de la placa base. Las que corresponden a los leds frontales (HDD Led y POWER Led), sólo funcionarán si están conectadas con la polaridad correcta. Por ello, si no funcionan de una manera, no tendremos más que dar la vuelta al conector sin miedo alguno.

Adicionalmente, tenemos los conectores USB frontales, que también tendremos que conectar a la placa. Según la caja, a veces estos conectores se presentan con una patilla cegada que encaja a la perfección con los conectores estándar de la placa. En otras, por desgracia, cada uno de los cables del USB se ofrece por separado y con su uso serigrafiado (5V+, 5V-, Data+, Data- y GRND), por lo que tendremos que leer el manual de la placa para conectarlos adecuadamente.

Paso 10: Conectores ATX, SATA e IDE

Para terminar con nuestro montaje sólo faltará conectar el resto de cables que tenemos pendientes: eléctricos y de unidades de almacenamiento. En el caso de la fuente utilizada, los cables que no necesitemos podrán ser cómodamente desconectados de este elemento, evitando tener que acoplarlos en el interior de nuestra caja (lo que implica trabas a la circulación de aire). De todos modos, será preciso que conectemos las dos tomas de corriente que han de llegar hasta la placa, así como la alimentación de la tarjeta gráfica (si nuestro modelo lo necesita), las unidades de disco duro o las unidades de CD/DVD. En todos los casos, las conexiones eléctricas sólo tienen una postura en la que los conectores encajan correctamente, por lo que no tendremos más que fijarnos en ello y, suponiendo que un conector no entre a la primera, revisar las formas y no forzarlo nunca para evitar daños o cortocircuitos.

Por último, conectaremos las fajas IDE para las unidades ópticas o discos antiguos, así como los cables SATA para las modernas unidades de disco. Aquí, también nos encontraremos con conectores que sólo encajan en una postura correcta, por lo que no tendremos más respetarla. Eso sí, tanto para IDE como para SATA, los conectores suelen indicar el número de puerto. Así, el disco principal lo conectaremos a SATA1, mientras que las unidades ópticas lo haremos a Primary IDE.