El cortafuegos de Windows

Un cortafuegos es un sistema hardware o software usado para controlar el acceso a nuestro PC. Es necesario para controlar quién entra y sale de nuestro PC. Windows integra por defecto un firewall accesible desde la ruta Inicio/Panel de control/Centro de seguridad

Ramón Egido

El cortafuegos de Windows

6 enero 2009

Paso 1

Configuración inicial

Si accedemos a su configuración a través de la opción dispuesta al efecto en el Centro de Seguridad, veremos tres pestañas. Desde General, se activa y desactiva el firewall, pero lo ideal es mantenerlo activo a no ser que contemos con un segundo cortafuegos, pues podrían surgir conflictos.

En Excepciones, indicaremos los programas y servicios a los que se debe permitir el acceso desde el listado que aparece (habilitándolos al marcar la casilla correspondiente), mediante el botón Agregar programa (por ejemplo, los juegos en red exigen la apertura de puertos a medida que van necesitando establecer el flujo de datos) o a través de Agregar puerto (ideal para operar con hardware o software que sí especifica un puerto determinado para trabajar).

Cuando abrimos un puerto, aparecerá en el listado de Excepciones. Para cerrar cualquiera de ellos, lo marcaremos y recurriremos al botón Eliminar.

Paso 2

Modifica algún elemento

También se puede modificar la configuración establecida para un determinado elemento del listado de Excepciones marcando el que nos interese y pulsando el botón Propiedades. Dentro de la nueva ventana, con el botón Cambiar ámbito se selecciona si la comunicación será con cualquier equipo, incluyendo los conectados a Internet, o sólo los equipos de la red local.

También cabe la opción de escoger una lista personalizada de direcciones IP que puedan comunicarse a través de dicho puerto. Cuando el sistema detecta un acceso no autorizado ni recogido en Excepciones, nos avisa mediante un mensaje en pantalla con el nombre del programa o servicio que está intentando acceder y el fabricante.

Asimismo, nos pregunta si deseamos bloquearlo, permitirlo o que se nos consulte más tarde. Obvia decir que si no estamos seguros del programa que está intentando acceder, lo mejor es no permitirlo.