Paso a paso

Tus datos a salvo: la mejor estrategia para hacer backup

Uno de los problemas que con mayor frecuencia padecemos los usuarios es la pérdida de archivos. De eso no cabe la menor duda. Seguid nuestros consejos y podréis estar tranquilos

Sergi Puertas

Copias seguridad apertura

18 abril 2013

Uno de los problemas que con mayor frecuencia padecemos los usuarios es la pérdida de archivos. De eso no cabe la menor duda. Seguid nuestros consejos y podréis estar tranquilos.

Nivel: Básico

A unque habilitemos todo tipo de aplicaciones de seguridad para proteger nuestro sistema, en la práctica nunca tendremos la garantía absoluta de estar a salvo de infecciones víricas. Por otra parte, un descuido mientras trabajamos puede provocar que perdamos una gran cantidad de archivos sin posibilidad de recuperarlos. También cabe no olvidar que los discos en los que se aloja la información no dejan de ser dispositivos electrónicos con una vida útil limitada, y que basta un fallo grave a nivel mecánico para que nuestros archivos más preciados desaparezcan de manera definitiva.

En consecuencia, a la hora de prevenir que todo esto suceda, la realización y el mantenimiento de copias de seguridad se erige como nuestra principal baza. Windows nos ofrece una aplicación dedicada a este fin a la que puedes acceder entrando en el Panel de control, haciendo clic en Sistema y seguridad y escogiendo la opción Copias de seguridad y restauración. No obstante, al igual que sucede en otros ámbitos, contamos con herramientas gratuitas desarrolladas por terceros que nos brindan mayor eficiencia y un abanico de opciones más amplio. Antes de decantarnos por una de ellas deberemos determinar qué soporte será el más idóneo para guardar nuestros datos. Analicemos las dos principales posibilidades con las que contamos y sus aplicaciones prácticas.

Almacenamiento local o en una unidad de red

Guardar los datos en un disco secundario interno, en una unidad externa o en un dispositivo NAS resulta particularmente indicado cuando nos encontramos frente a grandes cantidades de datos. El hecho de que hoy en día no resulte sencillo encontrar discos de menos de 500 Gbytes garantiza que, en la inmensa mayoría de los casos, bastará con adquirir uno de ellos para respaldar un histórico completo de todos nuestros documentos.

En ningún caso resulta recomendable usar para el respaldo una carpeta adicional en el disco en el que trabajamos o una partición adicional del mismo, pues aunque de este modo podamos prevenir descuidos o errores a nivel lógico, si la unidad falla a nivel físico perderemos tanto la información original como el backup que hemos generado a partir de ella.

Hecha esta salvedad, probablemente la opción más económica y sencilla sea recurrir a una segunda unidad de disco. A la hora de decidir si nos conviene que este sea interno o bien externo, los factores a valorar serán la portabilidad y la velocidad de transferencia. El primer factor, obviamente, queda muy limitado en los discos internos a no ser que asumamos el desmontaje de la unidad cada vez que queramos conectarla a otro PC o que la compartamos a través de la red.

En cuanto a la rapidez en la copia, en la mayoría de los casos una unidad interna Serial ATA resultará más rápida que un disco externo con conectividad USB o WiFi. Los dispositivos NAS constituyen un grupo aparte, puesto que como contienen diversas unidades en su interior, resultan sustancialmente más seguros: incluso si una de las unidades falla, con toda probabilidad podremos recuperar los datos del resto. En consecuencia, la inversión queda justificada para el respaldo de datos muy importantes y para aquellos casos en los que, tras efectuar la copia, tengamos pensado eliminar la información original. En el resto de situaciones y si aplicamos un mínimo de rigor, cabe tener en cuenta que perder a un mismo tiempo los datos originales y la copia de seguridad es altamente improbable.

Independientemente de por cuál de estas soluciones nos decantemos, CrashPlan 3.4 resulta una aplicación más que aconsejable en la que delegar las tareas de backup. Aunque para usar sus opciones de respaldo en la Nube es preciso adquirir una cuenta de pago, podemos emplear el software gratuitamente para la copia de seguridad local y en red. Pasemos repaso a cómo configurarla.

1. Descarga e instala CrashPlan 3.4

En primer lugar, conéctate a la página oficial de CrashPlan y haz clic en Download for Windows. Seguidamente, ejecuta su asistente, que te ofrecerá la oportunidad de darte de alta en el servicio. Así pues, usa el paso etiquetado como Crear una cuenta de CrashPlan gratis para introducir tu nombre, tu apellido y tu dirección de correo electrónico . Cerciórate de que tu contraseña queda valorada como Muy segura combinando letras y números, mayúsculas y minúsculas.

CrashPlan 3.4

2. Determina qué quieres respaldar

Cuando la instalación concluya, ejecuta el programa. Usa la sección Copia de seguridad para escoger los directorios y archivos que deseas salvaguardar. Por defecto, la aplicación incluirá solo los documentos de tu directorio de usuario de Windows, pero puedes modificar dicha selección haciendo clic en el botón Cambiar. Usa la nueva ventana que se abrirá a continuación para marcar tantas casillas como desees.

CrashPlan 3.4

3. Elige el destino de la copia de seguridad

Para elegir dónde se guardarán los datos, haz clic en Destinos. En la pestaña Información general se te brindarán datos sobre las diversas posibilidades que ofrece el programa. Descartaremos Cloud por tratarse de la opción de almacenamiento en la Nube, que en este caso es de pago. El apartado Amigos resulta francamente interesante, pues te permite usar el PC de un conocido que también tenga instalado Crash­Plan y una contraseña para efectuar el backup; no obstante, la transferencia resultará muy lenta.

CrashPlan 3.4

Para los fines que nos ocupan deberemos pulsar en Carpetas. Pese a lo que pueda sugerir su etiquetado, haciendo clic en Seleccionar podremos escoger la unidad interna o externa que mantenemos conectada a nuestro equipo. Hecho esto, se nos brindará la opción de escoger la carpeta de destino. En caso de que deseemos utilizar otro ordenador o un dispositivo de almacenamiento conectado a la red, deberemos recurrir al apartado Equipos. Para potenciar la seguridad al máximo podemos seleccionar varios destinos, de tal modo que la información resultante de la copia se deposite simultáneamente en diversas carpetas correspondientes a varias unidades. Recordemos que escoger varios directorios en un mismo disco no resulta nada recomendable.