Decálogo para quienes trabajan con el ordenador

8 noviembre 2013

En la nueva era de la información y la tecnología se ha hecho frecuente que muchos trabajadores dependan de un uso continuado del ordenador en su día a día. El mal uso del mismo puede derivar en problemas relativamente graves, o simplemente en molestias que podríamos evitar aplicando una serie de consejos.

1.- Coloca el ordenador de manera correcta

Lo principal cuando utilizamos el ordenador es algo que muchos no cumplen pero que se puede convertir en algo vital. El cansancio de los músculos oculares puede evitarse obedeciendo unas sencillas indicaciones. Para empezar, la pantalla debe encontrarse aproximadamente a un metro de nuestros ojos. Para calcular esta distancia simplemente tenemos que sentarnos tal y como siempre utilizamos el ordenador, y extender el brazo. Solo deberíamos poder rozar la pantalla con los dedos. La pantalla debe estar ligeramente inclinada hacia atrás, y la zona superior de la misma debe estar en línea con nuestros ojos. Si utilizamos un portátil sobre una mes, por ejemplo, debemos elevarlo para que esté a la altura correspondiente, lo que en muchos casos supondrá tener que comprar un stand para el portátil, y posiblemente un teclado adicional, que sí estará situado en la mesa.

2.- Elige la pantalla apropiada

No todas las pantallas que hay disponibles en el mercado son iguales. Elegir la correcta para nuestro tipo de trabajo es lo ideal. Las pantallas con brillo parecen preciosas, pero lo cierto es que no son recomendables para los que pasan muchas horas con el ordenador, por lo que no debemos elegir simplemente por lo bonito que nos parece el monitor. En cualquier caso, sea de brillo o no, debemos evitar que esté de espaldas o de cara a una ventana o una fuente de luz, para evitar reflejos o contraluces que nos hagan forzar la vista para utilizar el ordenador. La luminosidad de la pantalla también es determinante. Si hay mucha luz en la habitación, un nivel de brillo alto está bien, pero debemos procurar reducirlo si el nivel de luz es bajo. Por último, hay distintas tecnologías de pantalla que pueden ser apropiadas en cada caso. No es lo mismo dedicarse al diseño gráfico, donde una pantalla IPS podría ser más interesante, que comprar una pantalla para jugar a videojuegos, donde un monitor TN reducirá el ghosting.

3.- Hazte con una buena silla

No es raro llegar a gastarse cientos de euros, o incluso superar los mil, en la compra de un ordenador. Muchas veces encontramos justificación en que al fin y al cabo, es lo que necesitamos para trabajar. Sin embargo, no podemos olvidarnos de que la silla es tan o más importante que el ordenador. Es importante contar con una silla que no se mueva constantemente, que sea cómoda, pero que a la vez sea rígida. Y por supuesto, es necesario que estemos perfectamente apoyados en la misma, con la espalda recta. Las rodillas deben estar a la altura de las caderas, y si es posible, contar con un reposapiés ayudará a que la postura sea la correcta.

4.- Las muñecas y manos deben apoyar en la mesa

Ya sabemos cómo deben ser el ordenador y la silla, pero todavía queda el dispositivo que utilizamos para controlar el ordenador, el teclado. No hay indicaciones especiales para cómo debe ser el teclado, pero sí sobre cómo debe estar. Debemos situarlo a al menos 10 centímetros del borde de la mesa, de manera que podamos apoyar perfectamente las manos y las muñecas en la mesa. El objetivo es mantener los codos en ángulo recto sin tener que forzar las muñecas, que deben descansar en la mesa.

5.- Usa el mismo teclado

Una gran idea es tener un teclado común para todos los ordenadores. En muchas ocasiones es frecuente que cuando trabajamos en casa utilicemos un teclado, cuando vamos de viaje utilicemos el del portátil, y cuando estamos en la oficina nos encontremos con otro. Lo más cómodo sería comprar un teclado que pudiéramos llevar casi a cualquier lugar. Un teclado inalámbrico de pequeño tamaño, como es el de Apple, podría ser la solución. Si no podemos tener uno único que transportar, es una buena idea que los que utilizamos sean todos iguales. No solo será más cómodo, sino que nuestra velocidad de escritura aumentará.

6.- Realiza pausas cada dos horas

No solo los conductores tienen que hacer pausas en su trabajo. Lo cierto es que los trabajadores que utilizan el ordenador todo el día deben hacer pausas cada dos horas. No deben pasar más tiempo trabajando en una mesa. Las pausas realizadas no tienen que ser demasiado largas, pueden ser más bien breves, pero deben ser obligatorias. Puede limitarse a unos minutos en los que nos levantamos y andamos un poco.

7.- Bebe la suficiente agua

El agua es necesaria para el mantenimiento humano, y no es nada raro olvidarnos del hambre y la sed cuando estamos pasando varias horas trabajando con un ordenador. Obligarnos a tener una botella de agua siempre llena y beber regularmente puede ser muy beneficioso. Es posible que incluso así consigamos, casi sin darnos cuenta, beber la cantidad de agua recomendada al día. Los beneficios los notaremos seguro.

8.- Realiza estiramientos musculares

Por mucho que tengamos una silla perfecta, y sigamos a la perfección la recomendaciones, es imposible que los músculos estén en perfecto estado. Por ello, es recomendable realizar estiramientos del cuello, las muñecas, los brazos, las manos, los dedos… Los movimientos no deben ser bruscos. Simplemente tenemos que tratar de romper la rutina que los músculos y los huesos llevan en las últimas horas.

9.- Trabaja los músculos oculares

Y en realidad, los ojos también son órganos compuestos por una serie de músculos que hacemos trabajar cuando utilizamos un ordenador. Para evitar la fatiga, podemos moverlos de izquierda a derecha, y de arriba a abajo lo máximo posible. De nuevo, el objetivo es obligarlos a realizar un trabajo que no han estado haciendo en las últimas horas.

10.- Evita el estrés

Trabajar a contrarreloj nunca es una solución, ni siquiera cuando tengamos que entregar un trabajo en el menor tiempo posible. Céntrate en trabajar y aprovechar el tiempo, y olvídate de si hay que cumplir plazos, o si tu jefe te ha pedido que completes cuanto antes un trabajo. Estresarte no es la solución para trabajar más rápido. Para cumplir con el trabajo en su debido momento hay que organizarse de la manera correcta, y a la hora de enfrentarse a los plazos que parece que no podemos cumplir, habrá que tener en cuenta que prescindir de estas sugerencias no será la solución para finalizar a tiempo.

 

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