Especial

Descarga y graba eficazmente

Si formáis parte de los millones de usuarios que utilizan con frecuencia los servicios de descarga de Internet, no os perdáis nuestras recetas, consejos y triquiñuelas

Juan Carlos López Revilla

Descargas

20 junio 2011

Todo comenzó con Napster hace ya una década. Este popular servicio de distribución de música codificada en formato MP3 representó la primera toma de contacto con las redes P2P para la mayor parte de los usuarios que en la actualidad recurren de forma habitual al peer to peer o a los servicios de descarga directa.

Las primeras denuncias de los autores y las compañías discográficas no tardaron en llegar, y se saldaron, dos años después de la publicación de la primera versión del servicio, con la clausura de los servidores de la compañía.

Pero era demasiado tarde. La semilla ya había germinado y los servicios de intercambio de ficheros se propagaron por la Red en tiempo récord. Llegaron Kazaa, Gnutella, Audiogalaxy, Ares, eMule... Y ya nada ha vuelto a ser como antes.

La evolución del P2P

Los primeros servicios que permitían intercambiar archivos entre pares (de ahí proviene la designación anglosajona peer to peer) utilizaban una arquitectura centralizada monolítica que permitía a los usuarios establecer enlaces entre ellos para transferir sus ficheros en forma de segmentos, que no son otra cosa que los fragmentos en que es necesario dividir los archivos para facilitar y agilizar su descarga.

Su filosofía es diferente a la del modelo cliente-servidor tradicional debido a que la transferencia se realiza de forma directa entre las máquinas que intercambian los ficheros, y no entre una de ellas y un servidor.

El 50 por ciento de las descargas en BitTorrent son programas de televisión

Sin embargo, este último también estaba presente en estos servicios debido a que hacía las veces de repositorio diseñado para albergar los datos de identificación y ubicación de las máquinas cliente. Esta información era necesaria para conocer qué objetos compartía cada equipo y, de esta forma, facilitar el enlace entre ellos. El problema era que este modelo no facilitaba la escalabilidad de la red y, además, los enlaces con los servidores resultaban críticos, de manera que no era fácil recuperarse de la caída de unos de ellos.

Poco después aparecieron las primeras redes semicentralizadas, que, si bien no prescindían de la figura del servidor, evitaban que éste recabase información acerca de los clientes. Su rol en esta infraestructura era exclusivamente encaminar los segmentos de los ficheros a modo de enlace de red, por lo que la caída de uno de ellos, o, incluso, de un grupo, podía ser fácilmente subsanada.

De hecho, los nodos podían mantener la comunicación entre ellos después de la caída debido a que el enlace ya había sido establecido. Esta política representó un importante paso adelante frente a la arquitectura centralizada, pero la evolución de estos servicios siguió su curso.

El siguiente hito en el desarrollo de las redes de intercambio está asociado a la puesta a punto de los primeros servicios totalmente descentralizados. En ellos, desapareció la figura del servidor, por lo que la comunicación se establecía directamente entre los clientes, previamente diseñados para afrontar ambos roles. Estas redes de intercambio son más robustas y preservan en mayor medida la privacidad de los usuarios, por lo que no resulta extraño que sean las mejor situadas en la actualidad.

La descarga directa sigue ganando adeptos

El P2P no es la única opción al alcance de los usuarios que quieren compartir información a través de Internet. La alternativa por la que cada vez se decantan más cibernautas son los servicios de descarga directa. Su arquitectura es muy similar al esquema cliente-servidor tradicional, por lo que los usuarios habitualmente se conectan a una granja de servidores para descargar directamente los ficheros que necesitan.

economia sostenible

La principal ventaja de este esquema de funcionamiento no es otra que la ausencia de colas y su habitualmente elevada velocidad de descarga. Además, el proceso se lleva a cabo directamente desde el navegador, por lo que no hace falta instalar en el PC ningún cliente. Aun así, como veremos más adelante, es posible utilizar gestores de descarga para automatizar el proceso.

Es importante tener en cuenta que prácticamente todas las páginas de descarga directa ofrecen dos modalidades de servicio: una gratuita y otra de pago (también conocida como Premium). La diferencia entre ellas estriba en que la primera restringe el número de descargas diarias que cada usuario puede efectuar y, además, exige un período de espera (que en el peor de los casos suele ascender a unos pocos minutos) y limita en cierta medida la tasa de transferencia del proceso de descarga. Las cuentas Premium no suelen estar lastradas por estos inconvenientes.

Loading...