Disfruta de Internet con la banda ancha móvil

Hasta hace poco, la conexión a Internet estaba limitada al hogar o la oficina. Hoy podemos navegar en cualquier lugar y desde cualquier dispositivo

Juan Ignacio Cabrera

Acceso móvil a Internet apertura

22 febrero 2011

Hasta hace poco, la conexión a Internet estaba limitada al sobremesa del hogar o la oficina. Hoy, sin embargo, podemos navegar en cualquier lugar y desde cualquier dispositivo, desde un teléfono de última generación a un netbook o una tableta. Las operadoras han comenzado incluso a subvencionarlos.

Todo indica que el acceso a datos a través de las redes de telefonía va viento en popa. Europa tendrá 120 millones de usuarios móviles de datos en 2015, más de un cuarto de su población. Asimismo, la consultora Gartner predice que el año que viene habrá 1.000 millones de dispositivos móviles en el mundo.

Las redes de banda ancha móvil actuales están basadas en el estándar 3G o en alguna de sus variantes. Concretamente en España, todavía se están desplegando redes 3G (UMTS-WCDMA) y 3,5G (HSDPA), que pueden proporcionar velocidades de 3,6 Mbps por término medio y de 7,2 Mbps en algunas ciudades.

Sin embargo, empieza a despuntar la tecnología HSPA+, que es capaz de dar anchos de hasta 21 Mbps (con hasta 5,7 Mbps de subida). A más largo plazo (en algunos países, como los nórdicos o Japón, ya es una realidad) veremos conexiones a 100 Mbps gracias a la tecnología Long Term Evolution (LTE).

Las operadoras tienen a día de hoy ofertas de banda ancha móvil para cualquier cliente, desde el navegante incansable que, además, se descarga mucho contenido multimedia (contratos de 10 Gbytes de datos al mes a la máxima velocidad), a los que solo usan su aparato para ver el correo y entrar en alguna página web (200 o 300 Mbytes con la conexión a tope).

Para que os hagáis una idea, con una tarifa media de 1 Gbyte de datos a la máxima velocidad al mes podemos descargarnos 75 páginas web y mandar 20 e-mails al día, además de subir 40 fotos a redes sociales y ver 15 vídeos de tres minutos al mes. En la página de Yoigo hay una útil herramienta que ayuda a calcular las capacidades y factura que más nos conviene pagar.

Si nos fijamos en el dispositivo de acceso, las propuestas también son múltiples. Aunque se habla mucho sobre la guerra de formatos, la realidad es que en los próximos años van a convivir muchas pantallas, desde las de los sugerentes smartphones a las de las tabletas, pasando por las de los netbooks.

Netbooks

En 2007, Asus inventó el netbook, un portátil muy pequeño (7" de pantalla) y de bajo coste (alrededor de 300 €). En los años siguientes, muchos consumidores, sin reparar en algunos casos que se llevaban un equipo de especificaciones muy limitadas, se hicieron con uno. Además, a pesar de que su razón de ser es contar con un enlace permanente a Internet, en España muchos lo adquirieron sin conexión (las operadoras tardaron en subsidiar equipos 3G).

En estos tres años el netbook ha subido como la espuma y a principios del 2010 alcanzó su cenit, llegando a representar el 20% de las ventas totales de portátiles. Esto coincidió con una cierta estabilización en las configuraciones. Y es que todos los fabricantes que sacaron un producto competitivo (Asus, Toshiba, HP y Samsung, entre otros) apostaron por Intel Atom, pantallas de 10" y teclados que al fin permitían escribir con cierta comodidad.

Netbook

No obstante, las previsiones no son halagüeñas. En los últimos meses, se ha notado una ligera caída de las ventas y la consultora Forrester calcula que en 2014 los netbooks no supongan más del 10% de las ventas de portátiles. Por sus especificaciones, los netbooks no son sustitutos de los portátiles convencionales, como mucha gente pensó en un primer momento. Su configuración, que casi siempre combina Windows 7 Starter o el viejo XP, Intel Atom N400, 1 Gbyte de RAM y controlador gráfico integrado, permite navegar y hacer tareas ofimáticas (es recomendable cargar OpenOffice), pero es insuficiente para ver películas, vídeos o jugar (su bahía de conexiones es bien escasa).

Como dispositivo de acceso, el netbook está plenamente asentado ya en la oferta de las operadoras. Movistar, por ejemplo, «regala» el dispositivo, un Compaq Mini 110, aunque exige al usuario acogerse a un plan de datos de 49 euros al mes por un periodo de 24 meses con un consumo que ronda los 10 Gbytes de datos. Los que no se descarguen tanto pueden acogerse a un plan de 19 euros al mes, aunque solo dispondrán de 500 Mbytes a la máxima velocidad (luego podrán seguir, pero a paso de tortuga: 128 Kbps).
Para los que tenga ya un netbook o portátil y quieran darle conectividad 3G, las operadoras ponen a sus disposición módems USB sueltos que se pueden adquirir en modalidad contrato o prepago.

En Vodafone, por ejemplo, hay un servicio por 19 euros al mes (con 18 meses de permanencia) que permite navegar 2 horas diarias a 7,2 Mbps teóricos. Luego se corta la conexión, para que el cliente no se encuentre con sorpresas en su factura. Los que quieran ir a toda pastilla (al máximo de 21 Mbps y sin límite horario), tienen, también con Vodafone, una llave 3G por 49 euros al mes.

Muy atractiva es la oferta de Simyo, que permite bajar 5 Gbytes a la máxima velocidad por sólo 25 euros (el módem cuesta 19 euros), y sin compromiso de permanencia. Para los que quieran banda ancha en un día concreto, Simyo también tiene una tarifa de 2,50 euros cada jornada con un límite de 250 Mbytes.

Los supermercados Carrefour tienen una tarifa del estilo, aunque cargan solo un euro el día en que uno se conecta y marca un límite de 100 Mbytes. Por su parte, por la misma cantidad de información, Yoigo cobra 3 euros al día y 20 por la SIM.

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