Tus fotos con figuras estilizadas

Cambiar la figura de los sujetos de las fotografías parece una tarea al alcance de tan sólo unos pocos gurús del retoque fotográfico, pero con un poco de paciencia y Photoshop se consiguen resultados profesionales sin necesidad de recurrir a plug-ins adicionales

Redacción

Tus fotos con figuras estilizadas

13 agosto 2007

Tras las vacaciones estivales, más de uno pensará que las fotografías no le hacen justicia. Si el problema está relacionado con la figura tiene solución. Gracias a las prestaciones del filtro Licuar y otras dos sencillas técnicas, conseguir un cuerpo acorde con las tendencias actuales está al alcance de todos.

Paso 1

Trasforma y recorta

Al comprimir el ancho de una imagen se alargan las figuras. Así, se consigue un efecto de delgadez en apenas unos segundos. Sin embargo, existen ciertas limitaciones para utilizar esta técnica de manera aislada.

El primer paso para comprimir el ancho es duplicar la imagen en una nueva capa. Para activar la Transformación Libre hay que pulsar la combinación de teclas Ctrl+T (también se accede a esta utilidad desde el menú Edición). Tras arrastrar los laterales ligeramente, el cambio se confirma con la tecla Enter.

Para eliminar las bandas laterales con información duplicada, hay que seleccionar la herramienta Recortar, elegir el contenido de la nueva capa y pulsar Enter para confirmar. La figura es más esbelta pero muchos detalles, como el grosor de las extremidades o las acumulaciones de grasa en cintura y pómulos, delatan la realidad.

Paso 2

Hay que licuar para reducir dimensiones

Para solucionar los problemas detallados en el anterior paso, la herramienta más eficaz es Licuar. Al seleccionar Filtro y elegir Licuar del menú se activa una nueva interfaz con todo tipo de controles. En este caso, la opción Mostrar telón de fondo debe permanecer desmarcada para facilitar el trabajo.

La herramienta Deformar hacia delante permite reducir las dimensiones de cada parte del cuerpo con un acabado realista. Tras seleccionar esta herramienta, hay que arrastrar el borde de cada extremidad hacia dentro para conseguir que cada parte del cuerpo sea más delgada por si misma. La elección del Tamaño del pincel deberá corresponderse con la cantidad de superficie que se quiere modificar. Por ejemplo, si el objetivo es reducir el tamaño de las cartucheras, un pincel mediano (aproximadamente de un tercio del tamaño del muslo) es el adecuado. En general, si se realizan muchas pinceladas de poco impacto se consigue un acabado más realista.

Paso 3

Licuar para reducir volumen

Dentro de la misma interfaz de Licuar se encuentra la herramienta Desinflar. Ésta permite eliminar la sensación de volumen de zonas estratégicas, por ejemplo brazos, cara o glúteos. Tras seleccionar esta herramienta hay que pinchar sobre las zonas que se desee deshinchar. Cuanto más tiempo permanezca el botón del ratón pulsado, más marcado será el efecto.

De nuevo la elección del pincel es fundamental ya que, si su tamaño es excesivo, puede afectar a distintas partes del cuerpo y crear un efecto poco realista.

Paso 4

Suaviza la piel

Existen varias características que delatan la presencia de un volumen importante. La principal es la distribución de sombras y brillos. Así, una sombra pronunciada bajo los glúteos o abdomen delata la presencia de un volumen excesivo. Este tipo de detalles suelen marcar la diferencia para que un retoque de estas características sea creíble.

En primer paso es duplicar la capa licuada. El objetivo de este paso es suavizar la piel para que desaparezcan las sombras poco apropiadas. Tras ejecutar Filtro, Desenfocar y Desenfoque de superficie con valores altos (Radio de 20 y Umbral de 30 aproximadamente) todos los detalles de la fotografía desaparecerán. Este efecto sólo se debe aplicar a algunos puntos, por lo que el siguiente paso es añadir una máscara negra a esta capa. Para ello, hay que ejecutar Capas, Máscara de capa y Ocultar todas.

Con un pincel mediano y el color blanco seleccionado se deben cubrir todas las sombras y detalles que revelan la existencia de un volumen importante. Así, el efecto de desenfoque se aplicará sólo a estas zonas.