Paso a paso

Hazte con Windows 8 a la primera

Tanto si vas a emprender tu experiencia con Windows 8 con un dispositivo táctil como con un equipo tradicional, te desvelamos lo esencial para que te manejes con él como pez en el agua

Javier Holguera Blanco

Windows 8 a la primera

26 diciembre 2012

Tanto si vas a emprender tu experiencia con el nuevo sistema operativo de Microsoft con un dispositivo táctil como con un equipo tradicional, en este paso a paso, te desvelamos lo esencial para que te manejes con él como pez en el agua.

La llegada de Windows 8 al segmento de sistemas operativos supone una verdadera revolución respecto a la experiencia que los usuarios hemos tenido hasta ahora frente a nuestros ordenadores; además, su espíritu multidispositivo hace que nos enfrentemos al manejo de este entorno desde diferentes equipos que cuentan con distintas características y modos de interacción.

Si la novedosa plataforma te impone, pero quieres empezar a trabajar con ella cuanto antes, en este práctico, te proporcionamos las claves necesarias para que tus primeros pasos al frente del sistema sean un éxito, tanto si te acercas al mismo con dispositivos táctiles como si lo haces con equipos clásicos.

NIVEL:BÁSICO

Accede con dispositivos táctiles

1. Emplea una identificación táctil

Con la llegada de los dispositivos táctiles, han aparecido nuevos sistemas de identificación que dejan atrás la clásica combinación de usuario y contraseña en texto. Después de años utilizando este mecanismo relativamente arcaico, las nuevas formas de interacción facilitan la aparición de otros modos de identificarse.

En Windows 8, se ha elegido el uso de imágenes sobre las que podemos realizar un conjunto limitado a tres gestos. El sistema los graba y, posteriormente, la repetición de dicha interacción con la imagen nos identificará ante el sistema sin tener que utilizar el teclado virtual. Este mecanismo es tanto más seguro que uno basado en contraseñas de texto, debido a las ilimitadas combinaciones de gestos posibles, y mucho más rápido que la introducción de texto con el teclado virtual.

Windows 8 a la primera 1

Para activar esta característica, tenemos que acceder al nuevo Panel de Control, seleccionar la pestaña Usuarios y pulsar en Crear una contraseña de imagen. Tras solicitarnos la actual contraseña, se iniciará un asistente para elegir la imagen sobre la que queremos realizar los gestos y los tres gestos para identificarnos. Estos pueden ser de cualquier tipo: pulsaciones, líneas, círculos, etc. Una vez realizados y repetidos, en la siguiente ocasión que vayamos a identificarnos, podremos realizar dicha combinación en lugar de escribir una contraseña al uso.

Para aquellos que se hayan acostumbrado a las contraseñas de tipo PIN, Windows 8 permite también establecer, desde la misma sección del nuevo Panel de Control, una password de cuatro dígitos.

2. Elige cómo navegar

Deslizando el dedo desde el borde izquierdo de la pantalla, podemos navegar entre las aplicaciones abiertas. Es uno de los primeros detalles con los que nos familiarizamos al empezar a utilizar Windows 8. Cada deslizamiento hace aparecer la aplicación que estábamos usando antes de utilizar la que en ese momento ocupa toda la pantalla. De este modo, podemos ir pasando, como si de páginas de un libro se tratara, entre todas las aplicaciones abiertas.

Este mecanismo es sencillo y suficiente si vamos a usar un número reducido de ellas. Sin embargo, cuando estamos ejecutando muchas a la vez y necesitamos ir saltando aleatoriamente, resulta más conveniente acceder a la barra de aplicaciones. Esta aparece si, una vez que hemos empezado el deslizamiento desde el borde izquierdo hacia el centro de la pantalla, volvemos a llevar el dedo de vuelta a dicho borde. En este momento, aparecerá una barra con todas estas aplicaciones y podremos seleccionar una concreta.

Windows 8 a la primera 2

Si nos gusta más interactuar con esta barra de forma directa, con un deslizamiento simple en lugar del doble antes comentado, podemos acceder al nuevo Panel de Control, pestaña Uso general, y desactivar la opción Cuando deslice el dedo rápidamente desde el borde izquierdo, cambiar directamente a mi aplicación más reciente. De esta manera, en lo sucesivo, al deslizar el dedo por el lateral izquierdo, tendremos la barra de aplicaciones en lugar de acudir a la aplicación anterior directamente.

3. Configura el teclado

El teclado táctil de Windows 8 ofrece una variada combinación de innovaciones y personalizaciones y ha sido diseñado para usarse en tres escenarios habituales: utilización con una mano mientras con la otra se interactúa con el dispositivo; uso con ambas manos, apoyando el dispositivo; y manejo con los pulgares, mientras se sujeta el dispositivo con el resto de dedos.

Para responder a estos patrones, el teclado virtual brinda varias configuraciones a las que podemos acceder desde el botón inferior derecho del mismo. Estas configuraciones son: Táctil unida, diseñado para utilizarse de forma táctil con todos los dedos de las dos manos; Táctil dividida, ideado para utilizarse de forma táctil pero únicamente con los pulgares; Inserción de texto, preparado para escribir texto sobre él con un stylus; y Teclado estándar, que repite el aspecto de un teclado físico, pero no es la más conveniente para una experiencia táctil. Esta última viene desactivada por defecto.

Windows 8 a la primera 3

Junto con estos distintos modos de uso del teclado táctil, también tenemos la posibilidad de configurar unas cuantas características desde la pestaña Uso general en el nuevo Panel de Control. Bajo la sección Teclado táctil, aparecen distintas opciones que podemos manipular para que el teclado se comporte acorde a nuestros gustos. Entre otros, podemos configurar el comportamiento de las sugerencias de texto, el sonido al teclear, etc.

4. Recupera tus aplicaciones

¿Recuerdas el infierno que era, en anteriores versiones de Windows, reinstalar todas tus aplicaciones, una a una? Pues con Windows 8 y las aplicaciones Windows Store, nunca más tendrás que pasar por ello.

Reinstalar tus aplicaciones conservando tus configuraciones y preferencias está a un par de toques de distancia. Solo tienes que arrancar la aplicación de Windows Store, deslizar el dedo desde el borde superior o inferior para mostrar la barra de la aplicación y seleccionar la opción Tus Aplicaciones.

Windows 8 a la primera 4

Con esto, podrás ver todas las aplicaciones que has instalado en un momento u otro con la cuenta Microsoft con las que estés conectado. Selecciona las que quieras cargar en la máquina en la que estás y pulsa el botón Instalar. A continuación, siéntate a esperar o disfruta de las experiencia de ver cómo van, una tras otra, apareciendo en la pantalla Start sin tener que hacer nada.

Sin duda, un gran avance y todo un alivio para quien cambia de máquina a menudo. Y especialmente útil cuando nos encontramos en un dispositivo táctil y este tipo de procesos se pueden hacer realmente pesados al no contar con la agilidad que nos aporta un ratón. La mala noticia es que solo funciona con aplicaciones Windows Store, con lo que las aplicaciones clásicas tendremos que seguir instalándolas a mano.

5. Cierra programas

Hasta ahora, estábamos acostumbrados a abrir y cerrar nuestras aplicaciones, de forma manual, y podremos seguir haciéndolo con aquellas que corran en el Escritorio Clásico. Sin embargo, con las Windows Store, será el sistema operativo el que se ocupe de toda esta gestión. De este modo, al abrir un programa, lo mostrará a pantalla completa y le otorgará todos los recursos que necesite; y, al cambiar a otro, lo congelará en memoria y le retirará el acceso a disco duro, CPU y red. Es por ello que estas aplicaciones no están pensadas para que las cerremos manualmente.

Windows 8 a la primera 5

Por otra parte, para quien le guste cerrar una herramienta antes de abrir otra o, simplemente, no quiera tener demasiadas aplicaciones en la barra lateral, existe una solución muy sencilla. Basta con deslizar el dedo des­de el borde superior e ir bajando. En un momento dado, a mitad de pantalla aproximadamente, el software se encogerá. Si seguimos bajando, lo deslizaremos hacia el borde inferior, haciéndolo desaparecer y, por tanto, cerrándolo definitivamente.

6. A un toque de distancia

Los usuarios de Internet Explorer 9 probablemente recuerden una de las características más novedosas que trajo consigo la penúltima versión del navegador de Microsoft: el anclado de sitios a la barra de tareas de Windows 7. De esta manera, se hacía posible arrancar y navegar directamente a un sitio web con un solo clic, como si se tratara de una aplicación más.

Esta característica sigue existiendo en Internet Explorer 10 versión Metro, pero además se amplía para poder anclar sitios web a la pantalla Start, haciéndolos más accesibles, especialmente en un dispositivo táctil, donde evitar recurrir al teclado virtual siempre es interesante.

Windows 8 a la primera 6

Para lograrlo, tendremos que navegar al sitio concreto y, una vez en él, pulsar un botón con forma de llave inglesa que se encuentra en la barra de aplicación inferior de IE 10 v. Metro. Se presentarán dos opciones: Agregar a Favoritos, que añade el sitio a la lista de favoritos que nos aparece automáticamente cuando pulsamos sobre la barra de navegación y que busca, de nuevo, ahorrarnos escribir las direcciones de nuestros sitios de uso habitual; y Anclar al Inicio, que es la opción que estábamos buscando y que crea un nuevo tile en la pantalla Start para lanzar el site con un simple toque. Sin duda, se trata de un atajo interesante para los sitios que visitemos con más frecuencia, que puede ahorrarnos una buena cantidad de tiempo al teclado virtual.