Manten tu Vista a raya

En este artículo os ofrecemos consejos y buenas prácticas para actualizar una versión anterior a Windows Vista, instalarlo sin problemas en un equipo e incluso hacerlo convivir con otros sistemas operativos que se encuentren funcionando en nuestro disco duro

Eloy García Almadén

Manten tu Vista a raya

8 mayo 2008

Truco 1

Arranque múltiple

Una de las posibilidades que nos ofrece Windows Vista es la de convivir con otros sistemas operativos de Microsoft sin problemas. Sin embargo, existe una regla que no debemos saltarnos nunca: siempre empezaremos instalando los SO más antiguos finalizando el proceso con Windows Vista. Esto es debido a que el nuevo operativo utiliza un tipo de gestor de arranque que no es compatible con las versiones anteriores y por tanto es imprescindible que prevalezca sobre el resto.

También será necesario contar con varias particiones en nuestro disco duro o bien con varios discos físicos, tantos como sistemas queramos introducir en nuestro equipo. Eso sí, será necesario respetar el sistema de ficheros NTFS requerido por Vista en la partición que reservemos para el mismo.

En primer lugar instala completamente la versión de Windows más antigua e inicia el sistema. Introduce el DVD de Vista y espera a que se ejecute automáticamente. En la pantalla de inicio elige Instalar ahora. A continuación aparecerá otra pantalla en la cual te recomendamos que pulses Obtener las actualizaciones más recientes en Internet para la instalación. Para continuar con el proceso será necesario estar conectado a Internet. Una vez validado este paso, el proceso solicitará la clave de registro y aceptaremos los términos de la licencia posteriormente. En la pantalla ¿Qué tipo de instalación desea? haz clic en Personalizada y finalmente selecciona la partición o disco que hemos destinado para alojarlo. Para terminar, pulsa Siguiente y espera hasta que el proceso termine.

Truco 2

Cambia el sistema predeterminado para el inicio

Este truco enlaza directamente con el primero que os hemos mostrado. Una vez instalados los diferentes sistemas operativos podremos elegir aquél que se inicialice por defecto al encender nuestro PC. Para ello dirígete a Inicio/Configuración/Panel de control/Sistema. Haz clic en Configuración avanzada del sistema y selecciona la pestaña Opciones avanzadas. Pulsa el botón Configuración situado dentro del apartado Inicio y recuperación y acto seguido elige el sistema operativo que quieres que se inicie en un principio dentro de la lista de opciones disponibles. En este pequeño apartado podrás también configurar otro tipo de parámetros como por ejemplo el tiempo en el que aparece el menú de elección del SO al iniciarse el equipo, entre otros.

Truco 3

Elimina Vista en un sistema con arranque múltiple

Si has realizado una instalación con arranque múltiple (es decir, posees varios sistemas operativos de Microsoft conviviendo simultáneamente en tu equipo y uno de ellos es Windows XP) y deseas eliminar Windows Vista conservando el resto, es necesario que desinstales este SO y regeneres el gestor de arranque de XP.

Para conseguirlo, basta con seguir al pie de la letra las siguientes instrucciones. Lo primero que debes hacer es apagar el equipo y reiniciarlo utilizando para ello el disco de instalación de Windows XP original. Una vez arrancado, presiona R para acceder a la consola de recuperación del sistema. Selecciona el teclado que posees y posteriormente elige la instalación de Windows XP. Para continuar con el proceso es necesario que ingreses la contraseña de administrador y acto seguido teclea los siguientes comandos en el shell: fixmbr y pulsa Intro.

Cuando te pregunte si deseas continuar presiona Y. Después utiliza fixboot y valida la operación de la misma manera. Para terminar teclea exit y reinicia el sistema. Cuando vuelva a encenderlo verás que el gestor de arranque de Windows Vista ya ha desaparecido. Solamente te quedará, una vez que has iniciado sesión en Windows XP, formatear la partición asignada a Vista y borrar, en el espacio particionado para XP, lo siguiente: la carpeta Boot folder y los ficheros bootfont.bin, bootmgr, BOOTSECT.BAK y Boot.BAK.

Truco 4

Actualiza a Vista desde XP

Aunque no es una práctica demasiado recomendable (la instalación limpia de un SO siempre resulta más eficiente y mejor que parchear una versión anterior), si disponemos de Windows XP con Service Pack 2 instalado tendremos la oportunidad de actualizar esta versión a Windows Vista. Otro dato que tenemos que tener muy presente es el número de bits del sistema operativo. Si nuestro Windows XP es por ejemplo de 32 bits, será necesario que actualicemos a Windows Vista también de 32 bits. Sin embargo, la actualización se suele utilizar en aquellos casos en los que queramos conservar tanto los programas que tenemos instalados (salvo incompatibilidades) como los datos almacenados en nuestro disco duro. Otro acicate es el precio: comprar una actualización nos va a salir mucho más barato que una versión original del sistema operativo.

Una vez explicado todo esto, el proceso es bastante sencillo y similar al mostrado en el primer truco. Inicia Windows XP normalmente e inserta el DVD de Vista. Cuando arranque el mismo, selecciona Instalar ahora. Haz clic en Obtener las actualizaciones más recientes en Internet para la instalación y a continuación introduce la clave de registro dentro de la pantalla Escriba la clave del producto para efectuar la activación. Seguidamente acepta la licencia del producto y dentro de la pantalla ¿Qué tipo de instalación desea? elige la opción de Actualización. Para terminar este proceso sigue el resto de instrucciones que aparezcan en pantalla. Es importante señalar que, una vez realizado este proceso de actualización, no podremos volver para atrás y establecer de nuevo XP como si nada hubiese pasado.

Truco 5

Instala Windows Vista desde un dispositivo USB

A pesar de que el proceso de instalación de Windows Vista es relativamente sencillo, rápido y se ha mejorado bastante con respecto a otras versiones (prácticamente no necesita que el usuario se encuentre delante para configurar parámetros gracias a la tecnología que utiliza, echando mano de una instalación estandarizada y limpia del mismo que se descomprime en nuestro disco duro), podremos aumentar incluso un poquito más dicha rapidez utilizando este procedimiento. Esta práctica puede resultar realmente útil para aquellos usuarios que necesiten instalar Windows Vista de una manera muy frecuente en sus equipos.

En primer lugar, tendremos que adquirir un dispositivo de almacenamiento USB que posea una interfaz 2.0 y unas velocidades de lectura y escritura elevadas. Asimismo, la capacidad de dicho dispositivo es conveniente que sea de al menos 4 Gbytes. Pincha la llave o el disco externo USB y dirígete a Inicio/Ejecutar. Teclea cmd en la caja de texto y pulsa Aceptar para invocar el intérprete de comandos. Ahora es necesario que utilicemos la utilidad de DOS denominada Diskpart. Para ello, teclea diskpart. Introduce list volume para visualizar los volúmenes contemplados en nuestro sistema y quédate con el número asociado al dispositivo USB. Ahora selecciónalo utilizando select volume número y teclea clean. Los siguientes mandatos a ejecutar son: create partition primary (para crear una partición primaria en el disco seleccionado), select partition 1 (para seleccionar dicha partición recién generada), active (para activarla y que el PC pueda arrancar desde ahí), format fs=fat32 (para formatearla utilizando para ello un sistema de ficheros FAT32), assign y finalmente exit.

Ahora será necesario copiar el contenido del DVD de Windows Vista en el dispositivo USB que acabamos de preparar. Para ello accede de nuevo al intérprete de comandos y esta vez utiliza xcopy d:*.* /s/e/f e: (siempre y cuando la letra de la unidad lectora sea d y la letra del dispositivo USB sea e).

Para terminar, reinicia el equipo, entra en la BIOS y habilita el arranque desde un dispositivo USB dándole prioridad a este tipo de dispositivos por encima del DVD, la disquetera o del disco duro. El proceso de instalación comenzará y nos ahorraremos alrededor de 15 minutos cada vez que introduzcamos Windows Vista en un equipo.