Mapeo de direcciones y puertos

Ya configurada la red de área local en casa, el siguiente paso es instalar los servicios que queremos habilitar en cada uno de los PCs y mapear adecuadamente sus direcciones y puertos para acceder a ellos sin problema desde Internet

Eloy García Almadén

Mapeo de direcciones y puertos

16 abril 2009

Una vez que tenemos bien configurada una red de área local en casa, el siguiente paso será instalar los diferentes servicios que queremos habilitar en cada uno de los PCs y mapear adecuadamente sus direcciones y puertos para que podamos acceder a ellos sin ningún problema desde Internet.

Tanto si salimos a la Red desde un equipo situado dentro de la LAN como si alguien pretende acceder al interior de la misma, el dispositivo que va a mediar en todas estas negociaciones va a ser el router. Dicho dispositivo va a recibir peticiones tanto de entrada como de salida y debe gestionarlas correctamente para que todo funcione como es debido.

Desde Internet, solamente seremos capaces de dialogar directamente con él y éste se encargará de encaminar adecuadamente cada una de nuestras peticiones a los equipos a los que realmente van destinadas. Para poder realizar este proceso, será necesario utilizar un mecanismo de NAT (Network Address Translation) en el router.

Pongamos un ejemplo aclaratorio: si disponemos de un servidor web dentro de nuestra LAN que internamente posee una dirección IP 192.168.1.5 y que admite peticiones HTTP a través del puerto 80, la única manera de acceder a él será a través del router. Por tanto, si tenemos configurado un servicio DynDNS como el definido anteriormente, introduciendo en nuestro navegador de Internet http://www.nombre_del_dominio_DynDNS estaremos realizando una petición HTTP directamente al router.

Éste dispone de una tabla de direccionamiento gracias a la cual localiza el puerto a través del que le está llegando la petición (en este caso el 80) y es capaz de redirigirla a la máquina de la LAN preparada para aceptarla a través del puerto que se haya definido igualmente (en nuestro supuesto, mandaría la petición al puerto 80 de la máquina 192.168.1.5).

Veamos, por tanto, cómo definir esta tabla de redirecciones NAT en el router. Una vez que te hayas identificado adecuadamente accede a Configuración/Avanzado/Enrutador. Pulsa el botón Agregar y accederás a la configuración personalizada de una regla de redirección.

Dentro del apartado Servicio, podrás utilizar la opción Seleccione de entre la lista si quieres dirigir un servicio habitual como por ejemplo HTTP tal y como hemos visto en el ejemplo. La ventaja que posee esta posibilidad es que el resto de parámetros de la regla se completarán automáticamente con los valores habituales.

Si escoges Servicio personalizado tendrás que teclear un nombre significativo para este servicio y posteriormente rellenar el protocolo que utiliza (TCP o UDP), el puerto externo al cual recurrirá el usuario que esté solicitando el servicio y el puerto interno que utiliza el equipo de la LAN para escuchar peticiones de ese servicio concreto.

Es importante hacer notar que, para evitar confusiones, lo más sencillo será utilizar el mismo puerto tanto para el externo como para el interno. Para terminar, introduce la dirección IP del equipo que proveerá ese servicio y pulsa el botón Enviar. Como siempre, te recomendamos guardar todo y reiniciar de nuevo el router.

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