Mejora tus retratos

La mayoría de las fotografías realizadas incluyen personas. En casi todos los casos, se puede mejorar el aspecto de los sujetos con unos pequeños trucos básicos para conseguir una piel saludable, libre de defectos y con una intensidad mayor

Redacción

Mejora tus retratos

7 agosto 2007

Ninguna persona tiene la piel perfecta. Arrugas marcadas, tonos de piel inapropiados o pequeñas manchas son algunos de los detalles que se pueden mejorar de los retratos. Gracias a las excelentes herramientas que incluye Photoshop podrás mejorar los problemas más habituales en las fotografías en cuestión de minutos.

Paso 1

Eliminación de defectos puntuales

En la mayoría de ocasiones la fotografía digital sólo requiere una limpieza básica: eliminar una mota de polvo, borrar un pelo rebelde o corregir pequeñas imperfecciones de la piel. Photoshop CS2 incluye una herramienta que resulta de gran utilidad para realizar estas acciones: el Pincel Corrector Puntual.

Para eliminar defectos en la imagen sólo hay que al pinchar sobre un punto para que sustituya su contenido por el de una zona adyacente con aspecto más uniforme. La ventaja de esta herramienta es que obtiene la textura y el color correcto, por lo que los resultados son prácticamente perfectos con tan sólo pinchar una vez.

Paso 2

Corrección de defectos complejos

En el ejemplo de la figura, puedes ver una pequeña cicatriz en un extremo de la ceja. Debido al tamaño y a la forma del defecto, el Pincel Corrector Puntual no puede ofrecer una solución de calidad. Para estos casos existe una herramienta cuyas prestaciones encajan a la perfección con este tipo de problemas.

Tras seleccionar el Pincel Corrector, que aparece tras pulsar sobre el mismo icono que el Pincel Corrector Puntual, hay que pinchar sobre una zona adyacente al defecto mientras se mantiene pulsada la tecla Alt. Así, se determina con qué parte de la imagen se va a realizar la sustitución. Por último, basta con realizar una pincelada sobre el defecto que se desea eliminar para que se iguale con el resto de la superficie. En ocasiones es necesaria más de una aplicación, pero con un poco de práctica se consiguen unos resultados espectaculares.

Paso 3

Reparación de manchas de color en la piel

En muchas fotografías veraniegas, los sujetos aparecen con un color demasiado rosado debido a una exposición prolongada al sol. En casos extremos, también aparecen numerosos puntos rojos cuya reparación con las técnicas anteriores es imposible. La solución pasa por cambiar el tono de la piel sin alterar el color de los demás elementos de la fotografía.

Tras pulsar la combinación de teclas Ctrl+U aparecerá en pantalla la ventana Tono/saturación en la que hay que seleccionar Rojos en la lista desplegable Editar. El siguiente paso es determinar los colores que se necesitan un cambio de tono. Con el primer Cuentagotas del cuadro de diálogo seleccionado, hay que pinchar sobre el punto de color rojo más brillante. Así, se determina el color que necesita un cambio mayor. A continuación, con la herramienta Cuentagotas menos seleccionada (la tercera del cuadro de diálogo) hay que pulsar sobre una zona de piel de color saludable. Esta acción fija el límite para aplicar los cambios.

Este es el momento de encontrar el color adecuado. Al desplazar ligeramente el deslizador Tono hacia la derecha, las zonas de piel rojas y las manchas del mismo color desaparecerán. Ahora el color de la piel es uniforme y tienen un tono saludable.

Paso 4

Elimina bolsas y arrugas

Este paso puede rejuvenecer en pocos segundos el aspecto de cualquier persona. De nuevo, la herramienta elegida es el Pincel Corrector. En primer lugar, con la tecla Alt pulsada, hay que pinchar sobre punto situado justo debajo del extremo interno de la bolsa. Así la herramienta utilizará una zona de piel de aspecto saludable para reparar las ojeras. A continuación, con un tamaño de pincel del tamaño aproximado del iris del ojo, realiza una pincelada desde el extremo interno hasta la zona exterior del ojo. Esto eliminará la mayor parte de la bolsa. En la mayoría de fotografías hay que repetir este mismo proceso varias veces para conseguir un acabado realista. Para eliminar las arrugas pronunciadas el proceso es idéntico.

En cualquier caso, si se eliminan por completo las bolsas y las arrugas el efecto será menos creíble y los ojos parecerán propios de un marciano.

Paso 5

Suaviza la piel

Existen varias técnicas para suavizar la piel y conseguir un efecto rejuvenecedor, pero la más sencilla y práctica es utilizar un desenfoque de superficie. El primer paso es duplicar la imagen en una nueva capa. Basta con seleccionar Capa del menú superior y elegir Duplicar Capa. A continuación, hay que ejecutar Filtro, Desenfoque y Desenfoque de superficie. Los dos parámetros de este cuadro de diálogo deben tener un valor aproximado de 30. Aunque el efecto parezca excesivo en un primer momento, se reducirá su influencia con las siguientes acciones.

Tras crear una máscara negra para la capa difuminada (Capas, Máscara de capa y Ocultar todas) hay que seleccionar un pincel blanco y pintar sobre toda la superficie de la piel. De este modo, el efecto de desenfoque se aplica sólo a las zonas de piel.

Aun así, para que el resultado sea realista se debe recuperar parte de la textura original de la piel. Esto se consigue al disminuir la Opacidad de la capa (desde la ventana Capas; F7). Basta con desplazar el deslizador hasta conseguir un efecto realista.

Paso 6

Añade brillo a los ojos y dilata pupilas

Existe un estudio psicológico que determinó la respuesta de las personas a fotografías de otros sujetos. Tras una serie de pruebas la conclusión fue que las fotografías de los sujetos con pupilas mayores parecen más cálidas y amistosas. Con unos sencillos pasos se puede dilatar las pupilas de cualquier fotografía. Basta seleccionar la herramienta Subexponer, elegir un pincel redondo del tamaño final deseado y pinchar tantas veces como sea necesario sobre la pupila.

El siguiente paso para mejorar los ojos es añadir brillos. Este tipo de retoque proporciona una mayor profundidad a la mirada. Para añadir destellos realistas se utiliza la herramienta Sobreexponer con un pincel con forma irregular y un diámetro similar al tamaño final deseado. Después de pinchar varias veces sobre el mismo punto del ojo es recomendable seleccionar otro pincel irregular para conseguir un efecto con mayor textura y volver a aplicar el efecto de sobreexposición sobre el mismo punto.

RAW: sinónimo de calidad

En la fotografía digital, un sensor detecta la cantidad de luz que llega a cada uno de sus fotorreceptores y transforma esta información en valores digitales. A grandes rasgos, este es el principio fundamental de las cámaras digitales. Para convertir esta información en una imagen, la cámara utiliza una serie de algoritmos en función de sus instrumentos de medidas y parámetros de configuración. En este proceso, la cámara toma ciertas decisiones de manera automática sin tener en cuenta la naturaleza de la fotografía o las preferencias artísticas del fotógrafo. Finalmente, almacena la imagen en un formato JPEG y descarta la información original.

En formato RAW («bruto» en su traducción del inglés) la cámara no realiza ajustes. Toda la información se almacena directamente en un archivo al que se le añade información relacionada con las medidas y parámetros de la cámara en el momento del disparo. Así, el fotógrafo tiene la capacidad de realizar todos los ajustes (color, balance de blancos, enfoque, rango dinámico...) por sí mismo en un ordenador con una capacidad de cálculo infinitamente superior a la de cualquier cámara digital.

Estos ajustes también se pueden realizar sobre una imagen en formato JPEG, pero los diferentes filtros y algoritmos provocan a su vez pérdida de información en cada paso del proceso. Además, el margen de maniobra con el formato RAW es muy superior ya que se cuenta de inicio con toda la información capturada por el sensor.