Microsoft Virtual PC 2007 al alcance de cualquiera

La aplicación de Microsoft es de las más sencillas para crear y usar máquinas virtuales. Su asistente y prestaciones son perfectas para emplazar SSOO de la firma con los que realizar pruebas. Usaremos como ejemplo una instalación de Windows 98 sobre Windows XP

Redacción

Microsoft Virtual PC 2007 al alcance de cualquiera

6 septiembre 2007

Paso 1

Introducción

Aunque las tecnologías de virtualización suelen estar dirigidas a la gran empresa, su utilización puede dar más de una alegría a los usuarios finales. De hecho, las máquinas virtuales son la forma más fácil de comprobar cómo funciona cierta aplicación en un sistema operativo distinto al que se tiene acceso directo. La máquina virtual se comporta como un programa más al que podemos pasar en cualquier momento, pero, una vez activada, se comportará como un sistema operativo totalmente autónomo, permitiendo abrir aplicaciones, instalarlas, conectarnos a Internet… Y todo ello sin riesgo de afectar al de la máquina «anfitriona».

En este práctico os mostraremos lo sencillo que es poner una en marcha. Para nuestras pruebas, hemos utilizado como anfitrión Windows XP SP2, mientras que el invitado será Windows 98 Second Edition.

Paso 2

Primera ejecución y configuración

Tras descargar Microsoft Virtual PC 2007 desde aquí, su instalación es inmediata y, de hecho, no hay que introducir ningún tipo de dato aparte de nuestro nombre de usuario, lo que llevará a que el proceso se complete en unos segundos. Tras ella, accederemos a la aplicación desde Inicio/Todos los programas/Microsoft Virtual PC, lo que hará que, inicialmente, se abran dos ventanas. La primera, la llamada Consola de Virtual PC, informa del estado de la virtualización, y la segunda es un asistente para la creación de la máquina virtual, que será el que utilizaremos para configurar nuestro primer sistema operativo «invitado».

Paso 3

Crea la máquina virtual

El asistente nos irá guiando por los diferentes pasos, así que, tras leer el primer mensaje informativo, pinchamos sobre Siguiente y activamos la primera opción, Crear un equipo virtual, si no lo estaba. Hacemos clic en Siguiente, lo que hará que la herramienta pregunte qué nombre vamos a darle a esa máquina virtual. La llamaremos Win98, tras lo cual pincharemos en Siguiente. A continuación, aparece una ventana con un menú desplegable, en el que elegiremos el sistema operativo de la máquina virtual. En ese menú, seleccionamos la opción Windows 98 y pinchamos en Siguiente.

Paso 4

Afinando la configuración

A partir de este momento, iremos configurando con más detalle cada apartado de la máquina virtual. Por ejemplo, la primera ventana que corresponde a la memoria del sistema la incrementaremos de 128 a 256 Mbytes. Para ello, activamos la casilla Ajustar RAM y, luego, seleccionamos la cantidad, tras lo cual pinchamos en Siguiente. Al hacerlo, podremos configurar el disco duro virtual que utilizaremos. En realidad, no es más que un fichero de gran tamaño que la máquina virtual interpreta como su propio disco duro. Así pues, seleccionamos Un nuevo disco duro virtual y hacemos clic en Siguiente.

A continuación, nos dará la posibilidad de cambiar el lugar donde se almacena, pero lo dejamos como está, en Mis DocumentosMis equipos virtuales. Eso sí, cambiaremos el tamaño a 2 Gbytes, ya que no serán necesarios más, por lo que escribiremos 2000 en Tamaño de disco duro virtual y pincharemos, de nuevo, en Siguiente. Con eso llegamos al final del asistente, que nos ofrece un resumen general y pinchamos en Finalizar.

Paso 5

La unidad de CD

Ahora, vemos cómo el asistente se cerrará y, en la otra ventana la de la consola , aparecerá esa máquina virtual registrada. Para instalar Windows 98, necesitaremos especificar una unidad de CD desde la cual llevar a cabo el proceso (en esto se comporta como un PC convencional), y, si pinchamos en Configuración, comprobaremos cómo se abre una ventana con la lista de componentes virtuales que usará esa máquina llamada Win98. Solo queda pinchar en Iniciar para que nuestro PC virtual arranque.

Para acelerar el proceso, podemos generar una imagen ISO de Windows 98 con programas como WinISO y similares, lo que nos permitirá no tener que utilizar el CD físico y mejorar los tiempos de acceso. Si lo hacemos así, al iniciar la máquina virtual, aparecerá una ventana con un menú de opciones en la parte superior.

Elegiremos Capturar imagen de ISO y seleccionaremos la imagen ISO de Windows 98 desde el directorio donde la hayamos creado. Una vez hecho, volvemos al menú de opciones y optamos por Acción/Ctrl+Alt+Supr, que le manda la secuencia de escape a la máquina virtual para resetearla y que, de este modo, se inicie con el CD emulado a través de la imagen ISO. Tanto si hemos creado la ISO como si tenemos el CD de W98 en el lector, el sistema detectará que hay un CD de instalación y comenzará el proceso.

Paso 6

Instálalo y disfruta

El proceso de ubicación de Windows 98 es el habitual. Una vez formateada la partición, el asistente nos irá guiando durante la instalación (incluida la entrada de la clave de Registro) y, al final, nos encontraremos con una máquina virtual que, en casi todos los aspectos, se comportará igual que si la tuviésemos de forma separada. Será posible instalar aplicaciones que no nos funcionaban bien en XP y que teníamos aparcadas en un viejo equipo, o situar nuestro entorno de pruebas. Pronto nos daremos cuenta de que estos sistemas pueden ser de gran ayuda.

Una nota adicional: Microsoft propone la instalación de las llamadas Virtual Machine Additions, pequeñas extensiones que mejorarán la interacción entre la máquina invitada y la anfitriona (98 y XP, en nuestro caso). Para ello, tendremos que ir a Acción/Instalar o actualizar Virtual Machine Additions del menú de la parte superior. Eso hará que se reinicie la máquina virtual con un nuevo CD virtual, que será el que utilizaremos para instalar estas ayudas.

Paso 7

Conclusiones

Microsoft Virtual PC es una herramienta útil para entornos de pruebas o, por ejemplo, para navegar sin miedo a que un virus afecte a la máquina anfitriona. En cualquier caso, va por detrás de varios de sus competidores tanto en prestaciones como en madurez. VMware es la opción más clara, sobre todo desde que las versiones Player y Server son gratuitas. Las ventajas son muchas para estas aplicaciones, pero destaca la compatibilidad con un número mayor de sistemas operativos.

Es el ejemplo de Linux, que si bien puede ser instalado en ciertas versiones bajo Virtual PC 2007, no es una opción recomendable para la mayoría de los mortales. En http://vpc.visualwin.com encontraréis una lista no oficial de sistemas operativos emplazados con éxito. Pero ojo, eso no significa que completar el proceso sea sencillo. Algo que sí lo es en soluciones como las de VMware.