Monta una red multimedia en casa

Vídeos, fotos, música y más contenidos. Si dispones de varios equipos y quieres sacarles el máximo provecho, nosotros te guiamos en este sencillo práctico. De esta manera podrás disfrutar de una casa totalmente interconectada

Eloy García Almadén

Monta una red multimedia en casa

11 septiembre 2008

Hoy en día, la tecnología avanza a pasos agigantados y lo que hoy aparece como novedad inminente en unos meses pasa a ser el estándar de facto de la industria, y su precio se abarata considerablemente. Debido a esto, no es algo demasiado descabellado que la gente disponga de varios equipos en su casa.

Asimismo, la popularización de las líneas ADSL ha hecho que una gran parte de la población goce de una conexión a Internet y no solamente eso, sino que se abre la posibilidad de interconectar todos los equipos y hacerlos partícipes de este acceso conjunto a la Red.

Sin embargo, con todas estas opciones puestas sobre la mesa, se abre un amplio abanico de posibilidades que requieren una mínima planificación para poder disfrutar plenamente de un hogar en el que todas nuestras máquinas se comuniquen unas con otras. En este práctico, os proponemos diversas soluciones para conseguir conformar una red multimedia en tu propia casa y almacenar y distribuir todos los contenidos de manera apropiada.

Paso 1

Crea la red

El primer paso que tenemos que dar a la hora de configurar un hogar interconectado es, precisamente, el de la creación de la red bajo la que se va a sustentar la compartición de información. La pieza central de nuestro esquema va a ser el router, que va a permitir no solamente concentrar el resto de los equipos, sino que va a suponer la puerta de salida hacia Internet.

Routers hay muchos y de diversos tipos, pero aquí vamos a basarnos en aquellos modelos sencillos que suelen adjuntar la mayoría de los operadores cuando damos de alta una conexión ADSL. La mayor parte de ellos suelen incluir, además de varias conexiones RJ-45, una interfaz WiFi que les hace funcionar como punto de acceso proporcionando la infraestructura necesaria para crear nuestra propia red inalámbrica.

Si éste no es el caso, tendremos otras opciones para conectar físicamente todos los equipos. Una de ellas es a través de cable de red Ethernet (los hay de diversas categorías y precios), que proporcionan un elevado ancho de banda (de hasta 1.000 Mbps) y son ideales para transmitir contenidos en alta definición. El inconveniente que posee este tipo de conexión es la instalación y el cableado de toda la casa, que puede suponer un auténtico dolor de cabeza.

Si no estamos dispuestos a hacer obras o a tener los cables de red tirados por el suelo, tenemos otras dos posibilidades más. Una de ellas es utilizar la tecnología PLC (Power Line Communication) o lo que es lo mismo, una manera de reutilizar la infraestructura proporcionada por la instalación eléctrica para transmitir también a través de ella datos de todo tipo. Para poder realizarlo, será necesario disponer de una serie de dispositivos que, por un lado, se conectarán a la red eléctrica a través de un enchufe y por otro, a un equipo a través de cable de Ethernet y un conector RJ-45.

Como ejemplo os apuntamos Devolo dLan AVeasy Starter Kit, que por unos 160 euros nos ofrece dos dispositivos que proveen un ancho de banda de hasta 200 Mbps. Para más información os adjuntamos la página web de Devolo: www.devolo.es. La última de las soluciones posibles será montar una red inalámbrica en casa utilizando para ello un punto de acceso (WAP) que habrá que conectar al router principal a través de cable. De nuevo, la oferta es realmente amplia, e incluso podremos contemplar la opción de desechar el router ofrecido por nuestro operador y comprar otro que disponga de este tipo de interfaz inalámbrica incorporada.

Paso 2

Asignación de direcciones

Una vez que tengamos todos los equipos físicamente conectados al router, bien a través de cables de red, bien utilizando PLC o interfaz inalámbrica, es el momento de hacerlos pertenecer a la misma red para que puedan comunicarse entre sí. La manera más sencilla de abordarlo es habilitando el servidor DHCP que posee nuestro router. De esta forma, no tendremos que preocuparnos de asignar estáticamente direcciones IP a cada uno de los equipos que tenemos instalados, sino que el propio router será el encargado de hacerlo de una manera dinámica.

Para activar este servicio, cada dispositivo tendrá sus propias opciones; normalmente existirá un botón mediante el cual podremos habilitar o deshabilitar el servidor y establecer el rango de las direcciones IP asignadas, así como la máscara que se va a utilizar. Finalmente, para que este sistema funcione a la perfección, es necesario que cada una de nuestras máquinas se encuentre configurada adecuadamente para que obtenga tanto una dirección IP como de DNS de manera dinámica.

La otra estrategia a seguir sería deshabilitar este servidor y, finalmente, asignar manualmente las direcciones IP a cada uno de nuestros equipos. La ventaja que conlleva este tipo de metodología es que vamos a visualizar de manera mucho más clara la topología de la red y también tendremos mejor identificado a cada uno de los componentes que la forman. Por el contrario, perderemos más tiempo a la hora de configurar cada aparato independientemente.

Paso 3

Centraliza los contenidos

A la hora de construir una red de datos que ofrezca cobertura en toda la casa puede considerarse una práctica muy buena la centralización de los contenidos para que cada uno de los usuarios tenga la posibilidad de solicitar aquel que más le convenga y evitar que se encuentren desperdigados por todos los equipos de la red. La mejor manera de hacer esto es habilitar un disco duro de almacenamiento remoto tipo NAS (Network Attached Storage), cuya función va a ser exclusivamente la de almacenar y servir ficheros al resto.

Sin embargo, poco a poco comienzan a popularizarse servidores dedicados que integran Windows Home Server o similares, equipos especialmente preparados para estos menesteres que incorporan un sistema operativo también hecho a medida. En este práctico, hemos decidido incorporar el modelo Acer Aspire EasyStore que, con un Linux embebido, simplifica al máximo su configuración y nos ofrece 1 Tbyte de almacenamiento por 499 euros. Dispone tanto de tarjeta de red Ethernet como inalámbrica y, una vez conectado a la red, podremos acceder a él a través del navegador (la administración se hace a través de http mediante una interfaz web realmente sencilla) y mediante cualquier equipo conectado a la red, desde el que podremos almacenar y solicitar cualquier tipo de fichero solamente al activar el servicio UPnP.

Paso 4

El salón como centro operativo

Llegamos a uno de los puntos más cruciales de este artículo. Si estamos habilitando una red multimedia en nuestro hogar, ¿qué mejor sitio que disfrutar de todos los contenidos disponibles sentados en el sofá de nuestro salón enfrente de la televisión? Y aquí, de nuevo, os vamos a dar dos posibilidades.

Para empezar, os mostramos cómo funciona Archos TV+, un disco duro multimedia cuyo análisis podréis encontrar en este mismo número. En primer lugar, conectaremos este dispositivo directamente a la televisión. Para ello, podemos optar por alguna de las múltiples salidas de vídeo y audio que incorpora, aunque por razones de calidad de señal y comodidad hemos escogido HDMI. Adicionalmente, si posees una sintonizadora TDT, conéctala a la entrada de Archos TV+ (esto te permitirá grabar programas y películas directamente como si de un vídeo tradicional se tratara) y, por último, utiliza un cable Ethernet para que forme parte la red.

En este punto, también puedes optar por la interfaz inalámbrica que incorpora, aunque te aconsejamos que utilices mejor la primera, sobre todo a la hora de reproducir vídeos y contenidos en alta definición, ya que se necesita un buen ancho de banda para no apreciar tirones.

Archos TV+ posee gran cantidad de funcionalidades disponibles. Entre ellas, destacamos la de visualización de fotos, vídeos y la reproducción de canciones. Adicionalmente, podremos comprar y añadir una serie de plug-ins específicos para navegar (mediante Opera), ver la televisión y escuchar emisoras de radio on-line a través de Internet y más.

A la hora de reproducir contenidos, podremos hacerlo de manera local gracias a los 250 Gbytes que posee el modelo más caro o bien utilizar los recursos de red definidos en los demás equipos de la casa. Asimismo, este producto se basa en una arquitectura UPnP, con lo que será capaz de conectarse a otros dispositivos que también la contemplen e incluso a los reproductores Windows Media Player 11 presentes para intercambiar cualquier archivo multimedia localizado en la biblioteca. Como veis, no es obligatorio que los distintos componentes que formen parte de nuestra red se basen en la arquitectura abierta UPnP pero sí facilitará la compartición de contenidos entre ellos.

Paso 5

Otros discos de direcciones

Como pudisteis comprobar en el artículo dedicado a discos duros multimedia que publicamos en el número 208 de nuestra revista, la oferta existente es muy amplia hoy en día. Sin embargo, en el momento de elegir uno es recomendable valorar diversos aspectos, como por ejemplo las posibilidades de conexión que posee, la cantidad de formatos que es capaz de reproducir o los tipos de salida que incorpora.

En este caso, como alternativa al producto de Archos hemos escogido un modelo de Freecom denominado Network Media Player 450 WLAN (299 euros), que incorpora una salida HDMI y la posibilidad de establecer una resolución de salida de incluso 1.080p. Mediante un procedimiento de búsqueda similar al descrito en el apartado anterior, podremos reproducir tanto los contenidos locales como los ofrecidos desde otros equipos de la red y, de igual manera, admite UPnP.

Para configurarlo adecuadamente, será necesario entrar en el menú Setup y permitir que el router le asigne una dirección IP dinámica. Resulta factible elegir entre la conexión a través de cable de red Ethernet o bien WiFi, aunque de nuevo, si tienes la posibilidad, opta por la primera debido a que el ancho de banda ofrecido es bastante superior.

Paso 6

Radio vía WiFi

Ya os hemos hablado de las grandes posibilidades que nos ofrece la conexión a Internet y, ahora, os vamos a mostrar otra de ellas. Si te gusta escuchar la radio pero el dial se te ha quedado corto, te proponemos esta solución que aprovecha la estructura montada en casa, así como la gran oferta ofrecida a través de la Red.

Terratech Noxon iRadio for iPod (unos 299 euros) aúna dos tipos de conexión (WiFi y Ethernet) mediante las cuales, y configurándolo adecuadamente de manera estática o utilizando DHCP, podremos hacerlo formar parte de nuestra red casera y reproducir contenidos sonoros desde cualquier equipo que tengamos conectado.

Dentro de la infraestructura que hemos montado en nuestro Laboratorio, no se ha experimentado ningún tipo de problema para escuchar canciones almacenadas en el servidor EasyStore ni tampoco para hacer funcionar alguna de las 10.000 emisoras de radio on-line presentes en su base de datos. Como alicientes, destacamos tres maneras adicionales de reproducción de contenidos: en primer lugar, a través de FM o AM gracias a la antena analógica que incorpora.

En segundo lugar, a través de alguna fuente conectada a la entrada de línea que integra y, por último, a través de un iPod anclado directamente a un conector específico incorporado en la parte superior de la radio. Y todo esto, sin necesidad de que ningún PC haga de intermediario.

Paso 7

TDT en todos los PC

Tras ver la experiencia proporcionada por estos nuevos dispositivos radiofónicos inalámbricos, nos centramos en otro de los principales elementos de ocio que también podremos disfrutar de manera compartida: la televisión terrestre digital. Utilizando en alguno de nuestros PCs una tarjeta sintonizadora TDT como la que hemos empleado en las pruebas (Pinnacle PCTV DVB-T Stick, 49,99 euros), podremos recibir todos aquellos canales de televisión y emisoras de radio on-line que se encuentren disponibles.

Si queremos retransmitir estos flujos a través de la red para que cualquier otro equipo pueda reproducirlos, simplemente tendremos que fijarnos en que el dispositivo disponga de un servidor streaming (DistanTV para este caso concreto de Pinnacle que os mostramos).

Para que en cualquier otro equipo podamos ver la televisión o escuchar la radio, será necesario instalar algún cliente que sea capaz de conectarse con el servidor de contenidos, reproducirlos y dar la posibilidad de controlar la tarjeta remotamente para, por ejemplo, cambiar de canal. De esta manera, pondremos a funcionar el servidor en el PC principal y, posteriormente, ejecutaremos los clientes en el resto.

Desde aquí, seleccionaremos el servidor de contenidos (ni siquiera será necesario introducir la dirección IP, sino que el nombre del equipo servidor aparecerá en la lista desplegable), manejaremos los canales a nuestro antojo y también podremos adecuar el volumen.

Para terminar, una advertencia. Debido a que la tarjeta únicamente puede realizar streaming del canal que está decodificando, todos los equipos que tengamos conectados estarán obligados a visualizar dicho canal y, si lo cambiamos en uno, el resto de clientes se verán igualmente afectados.

Paso 8

Comparte carpetas

Por último, os damos unas sencillas nociones para compartir carpetas con todos los usuarios de la red a través de Windows sin que sea necesario autentificarse. De esta manera, si no queréis centralizar vuestros datos en un solo servidor de ficheros, podréis tenerlos distribuidos por distintos puntos y accesibles desde todas las máquinas de la red. Comenzamos con el procedimiento a seguir para Windows XP Profesional.

En primer lugar, crea una carpeta en tu disco duro y pincha con el botón derecho del ratón. Selecciona Propiedades y dirígete hasta la pestaña Compartir. Marca Compartir esta carpeta y, a continuación, pulsa el botón Permisos. Agrega el grupo Todos pinchando en Agregar y escribiendo Todos en el cuadro Seleccionar Usuarios o Grupos. Acepta los cambios y finalmente marca Control total. De nuevo, presiona Aplicar y Aceptar en esta ventana y por último Aplicar en la principal. Ahora dirígete hasta la pestaña Seguridad, pulsa Agregar y, de nuevo, introduce el grupo Todos como antes. Aquí también será necesario darle un Control total si no queremos tener ningún problema. Finalmente, aplica y acepta todos los cambios.

Para obtener en Windows Vista (hemos utilizado la versión Ultimate) un comportamiento similar, lo primero que tendremos que hacer es desactivar el Uso compartido con protección por contraseña. Accede al panel de control y posteriormente a Centro de redes y recursos compartidos. Abajo aparecerá una lista para Compartir y detectar.

Aquí es donde tendrás que desmarcar la opción que te hemos explicado anteriormente. Lo último que queda ya es más sencillo. Crea la carpeta que vas a compartir, pínchala con el botón derecho y selecciona Propiedades. Visualiza la pestaña Compartir y presiona el botón Compartir. Es el momento de volver a teclear Todos en la caja de texto referente a las personas con las que se desea compartir ese recurso y pulsar Agregar. Para concluir, pincha en Compartir y después aplica y acepta todos los cambios.

Material utilizado en el Laboratorio

• Servidor de ficheros: Acer Aspire EasyStore (499 euros) (www.acer.es)

• LCD TV: Humax LGB 19DZT (399 euros) (www.humaxdigital.com/spain/)

• Disco duro multimedia: Archos TV+ (299,99 euros) (www.archos.com/)

• Freecom Network MediaPlayer 450 WLAN (299 euros) (www.freecom.es)

• Sintonizadora TDT: Pinnacle PCTV DVB-T Stick (49,99 euros) (www.pinnaclesys.com)

• Radio WiFi: TerraTec Noxon iRadio for iPod (299 euros) (www.terratec.net)