Especial Práctico

Navega de incógnito por Internet con el modo privado

Os invitamos a descubrir las ventajas de la navegación en modo privado y a utilizarlo cuando sea recomendable; así, no tendréis que borrar las cookies ni el historial al finalizar vuestra sesión

Manuel Vilella Salcedo

Navega en modo privado

25 junio 2013

Os invitamos a descubrir las ventajas de la navegación en modo privado y a utilizarlo cuando sea recomendable; así, no tendréis que borrar las cookies ni el historial al finalizar vuestra sesión.

Al navegar por Internet siempre queda alguna huella, como las cookies, el historial o la caché web; por ello, Apple en 2005 con Safari empezó a ofrecer un modo que permitía mantener una sesión de navegación sin que la información fuera almacenada.

A partir de ese momento, el resto de compañías incluyeron dicha funcionalidad. En este paso a paso, vamos a ver cómo aprovechar la navegación privada en Internet Explorer, Google Chrome, Firefox y Safari.

Cuándo evitar dejar rastros

1. Contenido comprometido

A la hora de visitar páginas web que pertenezcan a nuestro ámbito más íntimo y personal, puede resultar decisivo hacerlo mediante lo que llamaremos de forma genérica «modo privado». En caso contrario, es posible que, al abrir nuestro navegador ante terceras personas (o al ser manejado por otros) y comenzar a teclear una URL, podemos encontrarnos con la desagradable situación de que el navegador nos recuerde alguna de las webs visitadas. Igualmente, si necesitamos buscar información sobre algún tema delicado y no queremos que nadie pueda averiguar qué hemos estado buscando, no debemos dudar en emplear este modo.

Navega en modo privado 1

2. Formularios sin memoria

Hay algunos navegadores que, de manera predeterminada, recuerdan todo lo introducido en los formularios web y, cuando hay que volver a rellenar otro, completan los campos recordando lo que escribimos. Este procedimiento puede resultar práctico en alguna ocasión, pero también puede acabar resultando un incordio o, incluso, un agujero de seguridad. Por tanto, si vamos a rellenar un formulario y no queremos que su información pueda autocompletarse, navegaremos en «modo privado».

Navega en modo privado 2

3. Publicidad dirigida

Cuando navegamos por ciertas páginas web es frecuente que la publicidad que aparece esté relacionada con su contenido. Esto ocurre porque, al visitar un sitio web que incluye contenido de un proveedor, se le envía a este la información y, cuando visitamos otro sitio con un contenido similar, se crea un perfil sobre nosotros y nuestras preferencias de navegación.

Asimismo es posible que hayas comprobado que, cuando un compañero y tú hacéis la misma búsqueda en Google, obtenéis distintos resultados. Esto se debe a que, basándose en las búsquedas realizadas y en otros criterios, algunos algoritmos permiten de manera selectiva «adivinar» o intuir qué información le gustaría ver a un usuario. Con el «modo privado», evitaremos que Google nos trate de manera personalizada.

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4. Varias cuentas

Otro de los escenarios en los que la privacidad resulta esencial es a la hora de acceder a un mismo servicio con diversas cuentas manteniendo varias sesiones abiertas. Por ejemplo, imagina que iniciamos sesión en Gmail y alguien nos pide permiso para acceder a su correo; simplemente abriremos una pestaña de navegación privada para él sin cerrar nuestra cuenta, ya que las pestañas que estén abiertas en nuestra sesión no serán accesibles y se volverán a restaurar tal y como las dejamos al salir del «modo privado».

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