Más productividad con Lotus Symphony

Aunque Microsoft Office y el proyecto OpenOffice.org dominan claramente el segmento de aplicaciones ofimáticas, hay otras alternativas válidas, sobre todo en entornos empresariales, por ejemplo esta suite de IBM

Javier Pastor Nóbrega

Más productividad con Lotus Symphony

6 mayo 2010

NIVEL: BÁSICO

Mucho menos conocido que sus rivales, IBM Lotus Symphony es un desarrollo que propone un acercamiento tradicional a las tareas ofimáticas. En la suite contamos con las tres aplicaciones más frecuentemente utilizadas en estos entornos: un procesador de textos, una hoja de cálculo y una aplicación para la creación y edición de presentaciones. Sin embargo, en Lotus Symphony hay más componentes interesantes que tratan de aportar un valor diferencial para los usuarios empresariales. Sobre todo, se centran en aportar una interfaz más tradicional y unificada en la que la navegación por pestañas juega un papel fundamental. A continuación os introduciremos las principales características de esta suite gratuita.

Paso 1. Descarga e instalación

Lógicamente, lo primero que tendremos que hacer para disfrutar de las prestaciones de Lotus Symphony 1.3 es descargar los componentes necesarios para la instalación. IBM distribuye gratuitamente esta suite: el paquete principal, que ocupa 197 Mbytes y que podéis descargar aquí. También hay un segundo paquete, de 5 Mbytes de tamaño, que permite tener Lotus Symphony 1.3 en español. Una vez descargados, los instaláis para poder poneros a trabajar con la suite.

Paso 2. Una interfaz centralizada

En Lotus Symphony nos encontramos con una interfaz centralizada, al estilo de las antiguas versiones de OpenOffice.org, con accesos rápidos a las tres principales aplicaciones de la suite. Así, podremos crear un documento de texto, una hoja de cálculo o una presentación pinchando en el botón correspondiente de la interfaz. En la parte superior, ésta dispone del menú de herramientas y, curiosamente, de un sistema de pestañas que permite mantenernos en todo momento en una única ventana, en la cual se van creando nuevas pestañas con instancias de las citadas aplicaciones. En la parte superior izquierda también encontramos el botón Nuevo, que nos permite volver a Inicio (en caso de que «nos perdamos») y que incluso integra un navegador web. Éste se pondrá en marcha en caso de pinchar sobre algún enlace en los documentos que creamos, algo cómodo que, no obstante, puede ser molesto. Puedes configurarlo, en cualquier caso, en las preferencias de Symphony para que utilice el navegador predeterminado en nuestro sistema.

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Paso 3. Documentos sin secretos

Una de las apuestas más claras de IBM Lotus Symphony es la que realiza por los formatos abiertos. De hecho, el estándar OpenDocument Format (ODF) es el elegido por defecto en cada aplicación. Así, si salváramos un texto por defecto, lo haría con extensión ODT; en el caso de una hoja de cálculo el fichero resultante sería un ODS y, para las presentaciones, ODP. Estos formatos garantizan la interoperabilidad con suites ofimáticas que acepten formatos abiertos, como son los casos de OpenOffice.org y, más recientemente, Microsoft Office 2010 (clic para ver el Especial de Laboratorio), que integra dicho soporte nativamente. La versión 2007 de Office también puede trabajar con esos documentos, aunque primero hay que instalar un pequeño plug-in.

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Paso 4. Interoperabilidad con office 2007

Sin embargo, aquellos que tengan en sus discos duros documentos creados con Microsoft Office no deben preocuparse. En Symphony 1.3 es posible cargar esos documentos para trabajar con ellos y también es factible guardar documentos en los formatos tradicionales de Office, a saber, DOC, XLS y PPT. De hecho, una de las mejoras más importantes de la versión es la que está dedicada al trabajo con formatos de Microsoft, pues también podremos cargar documentos DOCX, XLSX o PPTX. Eso sí, podremos cargarlos en Symphony para luego editarlos, pero el resultado debe guardarse en uno de los formatos aceptados por Symphony, que no incluyen estos tres últimos. Así pues, podremos elegir los formatos MS Office 2003-2007 o bien los formatos abiertos ODF, pero no el estándar OOXML de Microsoft.

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Paso 5. Trabajando con textos

Si creamos un nuevo documento de texto veremos cómo, en esencia, la aplicación funciona de forma idéntica a como lo hacen otros procesadores de texto. La única diferencia apreciable (y a la que cuesta acostumbrarse al principio) es la posición de las barras de herramientas. Mientras que la principal (con los botones para abrir o guardar ficheros, entre otras cosas) está en la parte superior como de costumbre, las opciones del texto (fuente, efectos, y posición) se sitúan en la parte derecha . Es factible arrastrar dicha barra a la parte superior si así lo preferimos, pero esta configuración nos parece interesante. La interfaz es más limitada que la de Microsoft Office 2007, por ejemplo, pero los que estén acostumbrados al esquema clásico sin la presencia de la famosa Cinta (Ribbon) se sentirán a gusto con esta concepción simple.

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Paso 6. Hojas de cálculo más listas

La interfaz del procesador de textos se mantiene en el resto de los componentes de la suite. Por ejemplo, la hoja de cálculo de Symphony también dispone del menú de acciones sobre las celdas en la parte derecha. Las fuentes, efectos y aspecto de la hoja de cálculo se controlan desde esa barra lateral, que también puede ser recolocada en la parte superior o situada en modo flotante para que esté disponible donde más nos guste. Mención destacada merece el componente llamado Piloto de Datos, que ya es un viejo conocido de otras aplicaciones y que permite generar tablas condicionales a partir de las celdas y columnas de una tabla ya creada. Basta con seleccionar las celdas y columnas implicadas para luego ir al menú de Datos/Piloto de datos/Crear, lo que hará que aparezca un formulario interactivo con el cual generar las tablas inteligentes de forma sencilla.

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Paso 7. Tratando de cazar a Powerpoint

El tercer protagonista de la suite es el que permite crear presentaciones de una forma muy parecida a como lo haríamos en otras aplicaciones. Como sucede en sus dos aplicaciones hermanas, en el módulo de presentaciones dispondremos de la barra de propiedades del documento en la parte derecha, lo que hace que ganemos más espacio de trabajo en vertical. Puede que nuestra presentación mejore con el formato apaisado, de modo que también podremos situar esa barra donde más nos convenga. El módulo de presentaciones de Symphony es claramente el más limitado de todos los presentes, pero aún así permite añadir elementos gráficos (fondos, gráficos, clipart) y alguna que otra transición.

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Paso 8. Widgets, una grata sorpresa

Aunque la suite de IBM está orientada a usuarios empresariales sin grandes exigencias, hay un componente que ofrece un punto muy a su favor. Se trata de los denominados widgets, una serie de pequeñas utilidades que ofrecen funcionalidades extra para Symphony de forma similar a las extensiones en Firefox. Para acceder a esos widgets, debemos ir a Archivo/Preferencias y, en la parte izquierda de la ventana que aparece, seleccionar la opción Widgets. A continuación debemos activar la casilla Mostrar barra de herramientas de widget y el panel de Mis widgets, para luego Aceptar los cambios. ¿Qué podemos hacer con estos widgets?

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Paso 9. Sácales partido

Una vez activada la opción, veremos cómo en la parte derecha de la interfaz aparece un nuevo marco con instrucciones a la hora de incluir nuevos widgets. Para añadir una de estas miniaplicaciones, bastará con pulsar sobre el enlace Examinar el catálogo de widgets, lo que abrirá una nueva pestaña del navegador en el que dispondremos de un directorio de miniaplicaciones en inglés. Podremos navegar por el directorio e instalar cualquiersa de esas miniaplicaciones arrastrando el enlace final (y no pinchando sobre él) al marco de Mis widgets para luego usarlas de forma independiente o en la aplicación correspondiente. Existe un widget que permite mostrar las cantidades que tengamos en dólares y las convierte en euros automáticamente, un buen ejemplo de las pequeñas soluciones que podemos encontrar en estas miniaplicaciones integradas en Lotus Symphony.

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