Protege tus ficheros ZIP

En este práctico vamos a mostraros cómo enviar documentos adjuntos a través del e-mail con un grado de protección extra. El objetivo es aportar algo más de seguridad a nuestras comunicaciones por correo electrónico

Fernando Plaza

Protege tus ficheros ZIP

27 enero 2010

El e-mail es una herramienta de comunicación asíncrona increíblemente efi­caz que, usada de manera adecuada, puede ahorrarnos un montón de tiempo. Atrás quedaron los días en los que nos conectábamos a Internet con módems de 56 Kbps. Por aquel entonces, enviarle a alguien un e-mail con un adjunto de solo un par de megas podía suponer desbordarle su cuota de espacio en el buzón o incluso atrancarle la bandeja de entrada durante semanas. Hoy, casi todos disponemos de ADSL o similar, así que el tamaño de los adjuntos no suele ser un problema.

En cambio, el correo electrónico se ha convertido en una auténtica brecha de seguridad para todas las empresas. Cualquier trabajador con acceso a Internet puede adjuntar un documento a un e-mail con una enorme cantidad de información confidencial y enviarla a cualquier parte del mundo en cuestión de minutos. A veces, metemos la pata hasta el fondo y terminamos enviando un mensaje al destinatario equivocado o, lo que es peor, un adjunto con información privada a un desconocido.

Equivocarse antes o después es inevitable, por lo que, si nosotros o nuestro equipo maneja a diario información confidencial o relevante que adjuntamos con frecuencia a correos electrónicos, puede ser interesante fijar una serie de sencillos protocolos de seguridad en el uso de esta herramienta, como por ejemplo el envío de todos los adjuntos en ZIPs protegidos con contraseña, un hábito sencillo y rápido que explicaremos en este paso a paso.

Paso 1. Descarga e instala 7-Zip

ZIP es un formato de compresión de datos sin pérdida. Este tipo de ficheros suelen usar la extensión .zip. Resulta muy habitual utilizarlo cuando quieres enviar varios archivos, ya que te permite crear un único fichero contenedor menos pesado que se puede adjuntar de golpe a un e-mail. También resulta muy interesante cuando quieres enviar toda una serie de archivos organizados en carpetas, ya que la organización original no se pierde y el destinatario cuando recibe el mensaje puede examinar el archivo ZIP, navegar por su interior y decidir si lo va descomprimir total o parcialmente para su uso. Precisamente, esa es una de las características de los archivos ZIP, que comprime cada uno de los archivos de forma separada, por lo que puedes optar por recuperar un archivo sin tener que leer el resto.

Windows soporta la creación y extracción de ficheros ZIP desde la versión Windows Me, aunque teniendo en cuenta que esta versión del sistema de Microsoft pasó sin pena ni gloria, lo más probable es que muchos descubrierais la posibilidad de crear .zip con la llegada de XP. Por su parte, la nueva versión de Mac OS X también incluye soporte ZIP integrado en Finder.

Windows permite abrir archivos ZIP con contraseña, pero no permite crearlos, por lo que necesitamos descargarnos un software específico para ello. Desde aquí os recomendamos 7-Zip, así que lo primero que haremos será entrar en su web (www.7-zip.org) y descargarnos la versión para Windows 32 o 64 bits. Este programa gratuito funciona perfectamente y es un proyecto que se mantiene a partir de las donaciones voluntarias de usuarios satisfechos.

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Paso 2. El primer archivo

Desde el momento que instalamos este programa, dispondremos de un nuevo menú en el contextual de Windows. Si hacemos clic con el botón derecho del ratón en un archivo o conjunto de archivos, veremos el apartado 7-Zip, que nos dará acceso a las funciones más comunes, entre ellas comprimir y extraer archivos .zip y .7z.

Para crear un ZIP con contraseña, seleccionaremos los archivos o carpetas que queremos enviar por e-mail y elegiremos la opción Añadir al archivo. De esta manera, se abrirá una ventana de diálogo un poco intimidante, por sus muchas opciones. Tranquilos, para un uso básico de la herramienta, solo nos tendremos que asegurar de que en el desplegable Formato de archivo está seleccionado Zip y de que hemos rellenado el apartado que pone Escriba contraseña.

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Por su parte, en Método de encriptación elegiremos ZipCrypto, la opción por defecto, ya que queremos que nuestro destinatario pueda abrir nuestro archivo Zip desde Windows sin tener que descargarse ningún software especial. Una vez elegidas estas opciones, pulsaremos Aceptar y veremos cómo se crea un .zip al lado del archivo o carpeta que hemos elegido comprimir.

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Paso 3. Adjunto al mensaje

Nuestro ZIP es un archivo normal que se puede adjuntar a cualquier e-mail. Podremos navegar por su interior sin necesidad de extraer su contenido; pero, cuando queramos visualizar el interior de uno de sus archivos, deberemos hacer doble clic en él o utilizar la opción por defecto de Windows (botón derecho del ratón Extraer todo), de modo que aparezca una ventana solicitándonos que introduzcamos la contraseña. Para adjuntar nuestro ZIP al e-mail, procederemos de la forma en la que habitualmente hacemos; eso sí, teniendo la precaución de no revelar la contraseña en el contenido del mensaje, porque, de lo contrario, todos los pasos anteriores no tienen ningún sentido.

El objetivo de todo este proceso es añadir un grado de protección adicional a los adjuntos de nuestros correos, evitando que usuarios malintencionados puedan interceptarlos. Por eso, el propio e-mail puede incluir instrucciones básicas sobre el proceso de descompresión, pero no la propia clave de cifrado.

La clave ha de ser facilitada por otro método, por ejemplo a través de una llamada de teléfono. Si mandamos muchos documentos a un mismo destinatario, es probable que prefiramos acordar un patrón para crear las claves, por ejemplo una palabra secreta que cambiaremos cada cierto tiempo y una coletilla con la fecha de creación del mensaje. Elijamos el método que elijamos solo el remitente y destinatario deben conocer la contraseña para mantener seguro el contenido del documento (evitaremos usar combinaciones tipo 123456 de las que tanto abusamos en algunas ocasiones).

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Paso 4. Añade más seguridad

Si queremos añadir más seguridad a nuestros adjuntos, el primer paso será cambiar el Método de Encriptación a AES-256, que provee de un encriptación más robusta pero que tiene el inconveniente de que el destinatario necesitará tener instalado 7-Zip, WinZip u otro programa que soporte este método de encriptación, ya que Windows no podrá extraer estos archivos por sí mismo.

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Si queremos dar un paso más en la seguridad, entonces ZIP es un formato que se nos queda algo corto, ya que el uso de un sistema de cifrado simétrico, basado en una misma contraseña compartida por emisor y receptor tanto para encriptar como para desencriptar, no es muy seguro. Si realmente nos tomamos en serio las seguridad de nuestras comunicaciones, entonces tendríamos que estudiar la utilización de sistemas de privacidad más solventes, como PGP (www.pgpi.org), que protege nuestros datos tanto en tránsito como cuando quedan almacenados en nuestro disco duro o en una copia de seguridad.

En cualquier caso, enviar todos los adjuntos importantes en ZIPs con contraseña es una buena iniciación en el terreno de la seguridad de las comunicaciones por e-mail y para un destinatario accidental malintencionado supondrá en la mayoría de las ocasiones una barrera de protección infranqueable.

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7-Zip

  • Características: Soporta la paquetización y extracción de archivos en formato 7z, ZIP, GZIP, BZIP2 y TAR, también puede extraer ficheros paquetizados en otros formatos. Soporta encriptación AES-256. Se puede ejecutar a través de línea de comandos. Disponible en 74 idioma. Su creador, Igor Pavlov, es el inventor del formato 7z.
    Contacto: Igor Pavlov (www.7-zip.org)
    Lo mejor: Es un proyecto Open Source ofrecido en su mayoría bajo licencia GNU LGPL.
    Lo peor: Algunas ventanas de diálogo no son muy amigables y pueden asustar al usuario no avanzado.

  • Precio: Gratuito

  • Valoración: 9.1

  • Calidad/Precio: 9.1

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