Un PC más rápido, cómodo y… mejor

Si piensas que tu equipo no te está ofreciendo lo mejor de sí mismo, no desesperes. Los consejos que te ofrecemos a continuación en este práctico te permitirán insuflar nueva vida a tu PC y mejorar de forma drástica su productividad

Javier García-Retamero Redondo

Un PC más rápido, cómodo y… mejor

26 noviembre 2008

Paso 1

Configura DirectX

Éste es el software que utilizan muchas aplicaciones y juegos para ahorrar código y representar sus gráficos. Debemos tener una versión de DirectX actualizada y soportada por nuestra tarjeta gráfica. Windows Vista, por defecto, instala la versión 10.

Para Windows XP tendrás que conformarte con la 9.0c (podemos descargarla desde la página www.microsoft.com/downloads), aunque hay varios grupos de desarrolladores en Internet (Alky Project, entre otros) que están creando una versión 10 para este sistema operativo.

Comprueba qué versión tienes y si su funcionamiento es el correcto. Para ello, entra en Inicio/Ejecutar… (en Windows Vista, Iniciar/Todos los programas/Accesorios/Ejecutar) y escribe dxdiag. Espera unos segundos hasta que se complete la barra que hay abajo a la izquierda de la ventana, ve a la pestaña Pantalla y prueba si funcionan bien DirectDraw y Direct3D (pulsa sobre los botones Probar DirectDraw y Probar Direct3D).

Si todo es satisfactorio, las características de DirectX quedarán habilitadas. También puedes probar el sonido y modificar la aceleración por hardware, así como la música en las pestañas Sonido y Música, respectivamente.

Paso 2

Instala los códecs

En muchas ocasiones, que una película se vea con más o menos calidad y rendimiento puede depender de que tengamos una versión actualizada del software necesario para reproducirla. Existen paquetes que se han encargado de reunir aquellos códecs que habitualmente se utilizan, como Codecpack de Elisoft (http://codecpack.elisoft.net) y K-Lite Codec Pack (www.codecguide.com).

Paso 3

Desinstala dispositivos

Para mostrarlos, abre una consola de comandos (Inicio/Ejecutar… en Windows XP e Iniciar/Todos los programas/Accesorios/Ejecutar en Windows Vista y escribe cmd). Después, introduce en ella el comando set devmgr_show_nonpresent_devices=1 y pulsa Enter. Ahora, escribe devmgmt.msc para que se abra el Administrador de dispositivos.

En el menú Ver, activa la opción Mostrar dispositivos ocultos. Aquellos que aparecen en color gris son los que llevan mucho tiempo sin usarse. Para eliminarlos, pulsa con el botón derecho del ratón sobre el componente que quieres desinstalar y selecciona la opción Desinstalar.

Paso 4

Actualiza el firmware

Éste es el software que llevan instalado internamente algunos dispositivos (la BIOS, la unidad de CD/DVD, las controladoras, etc.). Actualizar el firmware soluciona determinados problemas y aporta mejoras o nuevas funcionalidades. Conéctate a la página del fabricante y descarga la última versión para tu hardware.

Paso 5

Cuida tu escritorio

Aunque parezca mentira, el escritorio puede influir en la velocidad del equipo. Cuando movemos una ventana, se repinta la pantalla junto con el fondo del escritorio. Evidentemente, no es lo mismo refrescar una pantalla negra que una bonita foto de nuestras vacaciones.

Si decides poner una imagen de fondo, intenta que no sea muy grande, pues, a mayor tamaño, más tiempo tardará en cargar. Lo mismo ocurre con los iconos: no es lo mismo mostrar un escritorio en el que se tienen que cargar unos cuantos que otro repleto de ellos.

Paso 6

Desactiva la restauración

Entra en la pestaña Restaurar Sistema de Inicio/Panel de control/Sistema (en Windows Vista, Iniciar/Panel de control/Sistema/Configuración avanzada del sistema, pestaña Protección del sistema) y activa la opción Desactivar Restaurar sistema en todas las unidades (en Windows Vista, desactiva todas las unidades del apartado Puntos de restauración automática).

Paso 7

USB más rápidos

Con este truco mejoraremos el rendimiento de los dispositivos USB, aunque, ten cuidado, ya que un corte de luz puede provocar la pérdida de los datos con los que estás trabajando.

Entra en Inicio/Panel de control/Sistema/Hardware/Administrador de dispositivos/Unidades de disco (en Windows Vista, Iniciar/Panel de control/Sistema/Configuración avanzada del sistema/Hardware/Administrador de dispositivos/Unidades de disco), pulsa dos veces sobre el dispositivo USB y accede a la pestaña Directivas.

Después, selecciona la opción Optimizar para rendimiento. En Windows Vista marca también las opciones Habilitar caché de escritura en el disco y Habilitar rendimiento avanzado. Para desconectar el dispositivo, debes hacer clic en el icono que aparece junto al reloj y seleccionar Quitar hardware con seguridad.

Paso 8

Recurre a ReadyBoost

Windows Vista incorpora una nueva funcionalidad, llamada ReadyBoost, mediante la cual podemos ampliar la memoria RAM de nuestro equipo con memoria Flash. Introduce una llave USB y, en la ventana que aparecerá, selecciona Aumentar la velocidad del sistema con Windows ReadyBoost.

Si el dispositivo que has conectado supera las pruebas de rendimiento, aparecerá una ventana en la que tienes que seleccionar la opción Usar este dispositivo y la cantidad de espacio que quieres emplear como RAM (el valor recomendado es el triple de la memoria principal para obtener un rendimiento óptimo). En Windows XP dispones de la herramienta eBoostr (puedes descargarla desde www.eboostr.com/download), que realiza la misma función.

Paso 9

Limpia el registro

El Registro de Windows suele contener entradas desvinculadas que nos conviene limpiar. Para lograrlo, inicia Winner Tweak (la puedes descargar desde http://winnertweak.com) y accede al menú Power Utilities/Cleanup/Registry Healer. Primero crea una copia del Registro, pulsa sobre el botón Options y en Create.

Una vez generada la copia de seguridad, cierra la ventana de opciones. Pincha en Analyze y selecciona aquellas entradas que consideres que sobran (programas que ya desinstalaste, archivos temporales, etc.) y haz clic en Fix Registry.

Paso 10

Desinstala con eficacia

Si la eliminación de un programa se te resiste puedes utilizar una herramienta avanzada, como Ashampoo Uninstaller (www.ashampoo.com) o Revo Uninstaller (www.revouninstaller.com), entre otras. La primera de ellas trabaja en dos modos: Easy Mode y Expert Mode.

Selecciona Expert Mode. Después, pincha en Remove installed applications. En la siguiente ventana, entra en la pestaña Start, escoge el programa que quieres desinstalar y pulsa el botón Uninstall Selected application. Si no aparece en este listado, podemos realizar una desinstalación manual buscando en cada uno de los lugares en los que suele escribir información un programa cuando se instala.

Para ello, haz clic en Manual y luego en Next. El programa se irá moviendo por las pestañas Program Files, Start Menu, Registry, File Extensions (tendrás que ir eligiendo los componentes que quieres eliminar) y, finalmente, Confirmation, en la que aparecen todos los componentes que has seleccionado. Para terminar, pulsa sobre el botón Delete Selected Items.

Paso 11

Anula algunos componentes

Accede a Inicio/Panel de Control/Agregar o quitar programas (en Windows Vista, Iniciar/Panel de Control/Programas y características) y pincha en Agregar o quitar componentes de Windows (en Vista, Activar o desactivar las características de Windows). Ahora, desactiva la casilla de aquellos componentes que quieras desinstalar.

En Windows XP, si al pulsar sobre algún componente se activa el botón Detalles…, pulsa sobre él y accederás a otra ventana con más componentes dentro del primero que elegiste. Finalmente pincha en Siguiente. Puedes desinstalar, si no los utilizas, los siguientes elementos: Outlook Express, Windows Messenger, Servicios de Fax, Servicio de Index Server, Otros servicios de impresión y archivo de red, MSN Explorer y Herramientas de administración y supervisión.

Dentro de Servicios de red, deja activo solamente Descub. de dispositivo puerta de enlace a Internet y cliente Ctrl. Dentro de Accesorios y utilidades puedes desinstalar los juegos. En el mismo apartado pero entrando en Accesorios, desactiva Punteros del mouse. Para terminar, pulsa el botón Aceptar.

Paso 12

Distribuye los procesos

Si dispones de varios procesadores (o núcleos) puedes asignar un programa a uno de ellos y una prioridad. Por ejemplo, y como prueba, ejecuta el reproductor de Windows Media. Accede al Administrador de tareas de Windows y, en la pestaña Procesos, con el botón derecho del ratón pulsa sobre wmplayer.exe. Selecciona la opción Establecer afinidad… y, en la siguiente ventana, elige el núcleo en el que debe ejecutarse. Pincha en Aceptar y selecciona Establecer prioridad/Alta.

Paso 13

No a la búsqueda automática

El Explorador de archivos, por defecto, busca carpetas e impresoras en red cada vez que se inicia. Para evitarlo, lanza esta aplicación y haz clic en Herramientas/Opciones de carpeta (en Vista, sigue la ruta Organizar/Opciones de carpeta y de búsqueda), entra en la pestaña Ver y desactiva la opción Buscar automáticamente carpetas e impresoras de red.

Paso 14

Amplía el ancho de banda

Por defecto, Windows reserva un 20% del ancho de banda de la interfaz de red para las funciones de administración. Para recuperar el 100% pulsa en Inicio/Ejecutar… (en Windows Vista, Iniciar/Todos los programas/Accesorios/Ejecutar) y escribe gpedit.msc.

Entonces, entra en Configuración del equipo/Plantillas administrativas/Red/Programador de paquetes QoS. Pulsa dos veces sobre la entrada Limitar ancho de banda reservable y elige la opción Habilitada. Luego, pon el Límite de ancho de banda a 0. Accede a las conexiones de red, pulsa con el botón derecho sobre la que estés utilizando y selecciona la opción Propiedades. Por último, comprueba que está activado el Programador de Paquetes QoS.

Paso 15

Comprueba la estabilidad

Para determinar la robustez de tu PC entra en Inicio/Panel de control/Visor de sucesos. Aparecerán todos los sucesos que se han producido en el sistema clasificados por Aplicación, Seguridad, Sistema, Internet Explorer, etc. Dentro de cada una de estas categorías encontrarás mucha información de cada uno de ellos; revisa los posibles errores.

Ahora, abre el programa Everest (lo puedes descargar de la web www.lavalys.com) y accede al menú Tools/System Stability Test. Después, activa los elementos que quieres probar y pulsa el botón Start para comenzar las pruebas. Puedes ver cómo varía la temperatura de la CPU y comprobar si has refrigerado correctamente el sistema. En la pestaña Fans, aparece la velocidad de los ventiladores y en Statistics, cuáles han sido los valores mínimos, máximos y medios.