¿Son realmente fiables los discos de estado sólido?

En cuanto a golpes los SSD son más seguros que los discos tradicionales, pero he leído cosas negativas de ellos en cuanto a su fiabilidad. Se recomienda no sobrescribirlos mucho ni hacer borrados de archivos con varias pasadas

Alberto Castro Gallardo

SSD Samsung

30 mayo 2013

Soy un fiel lector de PC Actual y he leído con gran interés la comparativa Analizamos los siete discos SSD más veloces, pero me interesa mucho el aspecto de la fiabilidad o seguridad de estos discos y no lo veo tratado.

Ya sabemos que en cuanto a golpes son más seguros que los discos tradicionales, pero he leído cosas negativas de ellos en cuanto a su fiabilidad. Por ejemplo, se recomienda no sobrescribirlos mucho ni hacer borrados de archivos con varias pasadas porque, como los pendrives, se estropean. En Internet he visto que se cita una tasa de error de los sistemas SSD hasta diez veces mayor que la de un disco tradicional. Y la Wikipedia, en la entrada Unidad de estado sólido, dice que los Enterprise Flash Drives (EFD) tienen mayor fiabilidad.

Como yo quiero el disco duro externo para almacenar mis documentos, la fiabilidad es el máximo requisito que le pido (no la rapidez). Pero no sé qué comprar para tener mis datos seguros, si un HDD o un SSD. (LUIS GARCÍA)

Respuesta

Al respecto de lo que comentas, dos son las prácticas a tener en cuenta para no correr riesgos ante todo: una, imprescindible, es hacer siempre copias de seguridad de los datos importantes en una unidad externa, ya que tanto los discos magnéticos como las unidades de estado sólido pueden fallar por varias razones. La otra, muy habitual en equipos de sobremesa, es utilizar el SSD para albergar el sistema operativo y las aplicaciones y complementarlo con un disco HDD en el que almacenar todos los archivos. Así, es posible beneficiarse de las ventajas de fluidez que aportan los nuevos discos sin preocuparse por el espacio disponible (generalmente más pequeño en SSD) ni, por supuesto, por la posible degradación de datos.

No obstante, para un uso normal los discos SSD son ya perfectamente fiables y no hay motivo para preocuparse por su duración. Rara vez fallarán antes de un plazo de al menos cinco años, y si lo hacen no es en absoluto preocupante, ya que el propio SSD evita escribir de forma continuada sobre una misma celda y gastar de esta forma sus ciclos de uso.

Otra cosa es que queramos utilizar el ordenador dejándolo encendido las 24 horas del día escribiendo datos continuamente, para lo cual sí que son más recomendables los discos magnéticos o los SSD de clase empresarial. Con el tiempo, lo que suele suceder en los discos SSD es que pueden perder parte de su capacidad (por haber agotado el ciclo de escritura sobre una celda), pero no necesariamente ha de implicar pérdida de datos.

SSD-vs-HDD

Disco duro magnético junto a disco SSD

Los primeros discos SSD sí que sufrían por la degradación de su memoria, cuando su controladora no era capaz de conocer de antemano qué celdas estaban libres hasta volver a escribir de nuevo sobre ellas. Por este motivo se desarrolló TRIM, una tecnología que lo soluciona al permitir que el sistema operativo le proporcione la información necesaria y, de paso, evitar que el proceso de escritura se ralentice. Hoy por hoy, todos los discos SSD son compatibles con TRIM. Por otra parte, algunos ejecutan con menor precisión TRIM y pueden acabar requiriendo de un formateo a bajo nivel pasado un tiempo, gracias a herramientas que los propios fabricantes proporcionan, mientras que otros modelos son capaces de optimizar más si cabe el uso de celdas.

Como comentábamos en la comparativa, las nuevas controladoras disponibles en los discos SSD suponen ya un gran avance frente a la degradación, ya que se encargan de indicar a la memoria NAND en lugar en el que cada celda leerá o escribirá los datos, corrigiendo errores y evitando que se produzca un desgaste prematuro y alargando así la vida útil del disco. SandForce y Marvell son algunos de los más reputados, así como los desarrollados directamente por Intel y Samsung para sus propias unidades.

Por último, si te preocupa especialmente la durabilidad, hay que tener en cuenta que la escritura de datos es más «exigente» que la lectura, por lo que si no vas a copiar muchos Gbytes a la semana sobre ellos, su durabilidad será aún mayor.