Saca punta a los enlaces de tu web

¡Necesitamos más links! Ésta es la única consigna válida para poder elevar nuestra presencia en la Web, incrementar el pagerank y potenciar el tráfico hacia nuestro sitio; por supuesto, eso sí, partiendo de contenidos de calidad

Javier Renovell Gómez

Saca punta a los enlaces de tu web

23 septiembre 2008

Hacemos un trabajo excelente, nuestra página web tiene un diseño muy chulo y está lleno de contenidos interesantes y servicios de la Web 2.0..., pero no viene nadie a visitarnos, al margen de nuestros familiares más o menos directos y los amigos más o menos coarcitables. ¿Qué hacer, pues?

En nuestra estrategia SEO (Search Engine Optimitation) no hay que invertir si quiera un céntimo para saber cómo funciona estructuralmente nuestra web en los motores de búsqueda y arañas merodeadoras que rastrean continuamente todo el material publicado en la World Wide Web. Pero, mejor saber a lo que nos enfrentamos: en estos cinco últimos años se ha publicado tanto contenido en Internet como desde que el hombre comenzó a escribir en tablillas de barro.

Competir con todo ello es duro, pero no hay que desanimarse. Por suerte, el sistema está bien engrasado y posee numerosos recursos para encontrarnos, y algunos pocos para dejarnos ver. Al fin y al cabo, lo que queremos ahora es posicionarnos lo más arriba posible en los resultados de búsqueda, y para ello no hay nada más sencillo que unas pocas acciones para facilitar la tarea a los grandes buscadores: Google, Yahoo! o MSN Live.

Paso 1

Los enlaces internos

La combinación de un pagerank elevado (nuestra «importancia» en función del número de páginas que nos enlazan) y la afluencia de un tráfico regular de visitas nos situará en una buena posición en las search engines de la Web. Para ello, necesitamos crear y fomentar enlaces en nuestras páginas en ambos sentidos. Desde la Red hacia nuestra página, y desde nuestras páginas a la Web.

Cabe pues distinguir dos tipos de enlaces: los internos y los externos. En cuanto a los internos, lo primero y más recomendable es dibujar e implementar un mapa de nuestro sitio web que radiografíe la estructura del mismo, con vinculaciones directas a sus respectivas partes. Este mapa, además de ayudar a los visitantes a localizar secciones de su interés, ayudará más aún a los motores de búsqueda a encontrar palabras clave que permitan referenciarnos en los resultados de las pesquisas de los usuarios. Y, siempre que podamos, es conveniente insertar links que apunten directamente a otras páginas de nuestra web.

Por ello, es fundamental también titular y definir perfectamente nuestras secciones incluyendo las palabras clave que aparecerán en las URL amigables, pensando en los términos que normalmente uno emplearía en las búsquedas, y sobre todo en función de nuestra temática, que debería quedar más o menos reflejada en estos vínculos (que, por otra parte, al menos dependen de nosotros y podemos definir a nuestra conveniencia).

Paso 2

Los enlaces externos

Porque una cosa es que nosotros elijamos los vínculos que queremos introducir en nuestra web para referenciar ciertos contenidos y otra poder ejercer presión sobre el resto de Internet para que nos tenga en cuenta. De esta manera, los enlaces externos que queramos incluir (y que debemos incluir siguiendo el espíritu de Internet) apuntarán tanto a páginas que tengan un contenido relevante de nuestra competencia directa (según nuestra temática o estilo), como de otra serie de recursos disponibles en red (YouTube, Flickr, Digg, Facebook, MySpace, Technorati, Delicious...).

Una política de enlaces externos tiene además que tener en cuenta una serie de referentes: enlaces no recíprocos, que serían los anteriormente mencionados, que apuntan a sitios de calidad contrastada y que se ponen «por amor al arte». Aunque pensemos que estamos tirando piedras sobre nuestro propio tejado, éstos después serán a la larga los más importantes de cara a nuestra estrategia SEO.

Porque por haber, hay disponibles en Internet sitios especializados llamados granjas o anillos de enlaces que, a través de programas de intercambio facilitan la creación de los mismos de forma espasmódica. Incluso hay también programas de pago que nos ponen en disposición preferente de ser «linkados» por otros sitios. Pero ojo, estas prácticas si son empleadas de una forma abusiva son fácilmente detectables por los motores de búsqueda y suelen estar penalizadas, con lo que a la larga es contraproducente para nuestro SEO.

Por tanto, para acabar este segundo apartado, lo mejor es acogerse a los enlaces recíprocos en los que hay un entendimiento de win2win: yo te enlazo y tú me enlazas porque nuestros asuntos e intereses son comunes... y mejor estar con la competencia y no contra ella. Pero cuidadín a ver a qué páginas vamos a enlazar, ¡no pensemos que porque sea de porno tendrá muchas visitas y algunas acabarán en nuestro sitio!

Paso 3

El linkbaiting

Y puesto que lo mejor son los enlaces no recíprocos: ¿cómo y dónde consigo yo que me apunten? Existe una técnica conocida como linkbaiting que se apoya en el marketing viral y que puede ayudar a potenciar el conocimiento de nuestra existencia. Claro que para ello hay que hacer una especie de «Amo a Laura» y menearlo en los sitios oportunos sin que se nos note mucho el plumero, hasta que el asunto corra de comentario en comentario, de chat en chat o de boca en boca. Y salga en los telediarios del fin de semana.

En todo caso, se suele distinguir, como la magia, entre el white linkbaiting, que sería crear buenos contenidos de calidad para que sirviesen de referencia en páginas educativas, wikipedias al uso o recursos en directorios generales. Otra opción muy legal es generar una «nota de prensa» e intentar moverla por las redacciones de los medios por si tienen a bien reflejarla en alguna de sus secciones. Y, a las muy malas, pedir tristemente enlaces por caridad a colegas, colaboradores, socios, familiares, redes sociales, cibercafés...

¡Pero sin sobornos ni cohechos! Pues después tendríamos la opción del black linkbaiting, que a manera de Borjamari, Risto Mejide o pequeño talibán de sacristía sería poner en solfa todo lo ponible y esperar que la bola de lodo ruede y ruede salpicando todas las esferas de la vida. Pero los trolls están muy mal vistos en el espíritu de la netiquette y aquí sí que podríamos estar cavando la tumba de nuestro propio sitio.

Paso 4

Los clásicos básicos

Finalmente, todavía nos queda una serie de pequeños trucos de programación que nos pueden ayudar a mejorar la indexación de nuestra página web.

Empecemos por el anchor text, que básicamente son las palabras que se encuentran dentro de un enlace (por ello es mejor siempre enlazar «estrategia SEO en PC Actual» que un simple «pincha aquí»), por lo que es fundamental que contengan palabras clave, y ya, si tienen que ver con la temática de nuestra web, mejor que mejor. Lo mismo es extensible al ti­tle de las imágenes, no es lo mismo «Image3XF678» que «truco SEO 4».

Los alrededores del anchor text también son importantes, así como la ubicación del enlace, pues no es lo mismo ponerlo en medio de un texto rico, que perdido y solitario en un rincón. En todo caso, son elementos muy útiles para el posicionamiento, ya que son interpretados por los buscadores (sobre todo Google) como palabras clave del contenido del sitio al que enlazan y tienen mucha más relevancia en sus algoritmos que el metakeywords (que por cierto Google prácticamente no hace ni caso, aunque Yahoo! sí).

Los buscadores utilizan algoritmos para valorar la calidad de los enlaces. Si nuestra web recién nacida y puesta en circulación es enlazada por otro sitio web, considerado de prestigio y calidad, nuestra nueva web puede aparecer indexada en 24 horas. Esto es gracias a los misteriosos parámetros de popularidad, importancia, relevancia y confiabilidad con que Google y el resto de motores entiende la Web y que van más allá del número de páginas que nos enlacen; de hecho, explica por qué en unas páginas determinadas tenemos un pagerank más elevado que en otras, superando a veces incluso a la home. Ante ello, sólo cabe contenidos de calidad y paciencia.

Pon a salvo tu reputación

Está claro que sin los enlaces no existiría Internet o, por lo menos, ésta sería muy diferente. Sin embargo, una cosa aparentemente tan inocente y usual como que nos pongan un enlace puede comprometer la honorabilidad y reputación de nuestro sitio e incluso acarrear algún problema legal (hay mucha letra pequeña en las políticas de privacidad que nadie lee!).

Hablamos del deep linking y de que algunos sitios han establecido políticas encaminadas a prohibir que se les enlace a sus páginas internas, pues argumentan que crean relaciones ficticias entre sitios web (que no se conocen de nada), entran en conflicto con los derechos de propiedad intelectual, despistan al usuario o, muy definitivo, evitan que se vea la publicidad de su página principal.

Si estuviéramos en esta tesitura y quisiéramos blindarnos, se resuelve con una simple línea de código en el HTML que redireccione todos los hipervículos externos hacia nuestra home. Sin embargo, el problema persistía en la páginas hechas en Flash hasta que la gente de SWFAddress desarrolló un pequeño script que nos permite agregar fácilmente la funcionalidad de ExternalInterface y el botón atrás, válido para cualquier navegador (www.asual.com/swfaddress/).

25 cosas que echan para atrás

* Contienen páginas pidiendo intercambio de enlaces.

* No tienen ningún texto de advertencia legal o sobre privacidad.

* La fecha del copyright está caducada a pesar de ser visible.

* Las páginas de error no dan un 404, sea cual sea la página que pidas.

* Les llegan enlaces masivos desde granjas de enlaces.

* Tienen enlaces muertos o que dan errores 404 («la página no existe»).

* Alta proporción de enlaces respecto al texto.

* No hay información sobre cómo contactar, formulario, correos ni teléfonos.

* Alto grado de insatisfacción para el lector: los usuarios hacen clic en «volver» en su navegador para buscar la siguiente página en los resultados de búsqueda.

* Demasiado contenido duplicado.

* La información del WHOIS (propietario) del dominio es de alguien que en el pasado fue penalizado o baneado de los buscadores (y lo mismo puede decirse de su identificador de AdSense, de afiliado a algún tipo de red o de identificadores similares).

* Contiene enlaces a sitios de programas de afiliados que son timos bien conocidos (por ejemplo cómo ganar en los casinos o ventas piramidales).

* El dominio fue penalizado por spam (envío de correo basura) en algún tipo de lista negra (a veces también por venta de enlaces).

* Está muerto: el contenido del sitio no cambia nunca (esto me recordó las bitácoras legalmente muertas).

* URLs exageradamente largas, incluyendo cadenas de búsqueda, nombres de directorios o de archivos.

* Según los buscadores, no tiene enlaces entrantes o son muy escasos.

* Alto porcentaje de enlaces de «afiliados» frente a enlaces normales.

* Sin enlaces hacia fuera o escasos.

* Todos los enlaces entrantes son a la portada.

* Todos los enlaces de salida son a sitios cuestionables, de spam o de baja calidad.

* Incluye palabrotas o lenguaje «adulto», en un sitio que no es específicamente para adultos.

* Los textos tienen demasiadas faltas de ortografía.

* Contiene temáticas no relacionadas, por ejemplo: un sitio de reseñas de juguetes de repente intenta vender a los internautas un seguro de vida o Viagra.

* Carente de interés en los servicios de marcadores sociales (del tipo del.icio.us, donde la gente guarda sus favoritos).

* Aparecen errores de MySQL o PHP en las páginas.

Fuente: www.microsiervos.com/archivo/internet/25-senales-malas-web.hml