Secretos de FileZilla

FileZilla es uno de los programas más usados para conectarse a servidores FTP, además, también dispone de un servidor para Windows que nos facilitará el trabajo. A continuación te mostramos una serie de claves para utilizarlo de manera más eficiente

Christian Fuentes

Secretos de FileZilla

2 mayo 2009

El protocolo FTP existe desde hace muchos años. Su desarrollo comenzó en 1969 y fue aprobado como estándar en 1985, pero a día de hoy mucha gente no sabe qué significa este acrónimo. Este hecho se puede deber a que, desde la aparición y uso generalizado de la Web, el protocolo FTP se ha reservado para transferencias de ficheros de gran tamaño principalmente entre un usuario y un servidor, pero ya veremos que eso ha ido cambiando con el tiempo, aunque haya sido usado por mucha gente sin saberlo.

El hecho de que los navegadores web sean capaces de interpretar el protocolo FTP permite que los usuarios neófitos no precisen herramientas para acceder a los servidores FTP, de igual modo que los clientes FTP se han ido especializando para ser más útiles a gente más cercana al campo de los administradores de sistemas. No obstante, se han seguido usando en algunos círculos avanzados como método de descarga de contenidos alternativo al P2P o a las descargas directas.

El práctico de hoy gira en torno a este protocolo (File Transfer Protocol) y, principalmente, en torno a uno de los clientes más usados a nivel mundial, FileZilla, posición que ha conseguido gracias a ser multi-plataforma (aunque sólo desde la versión 3.0) y libre (con licencia GPL).

Aunque todavía le faltan algunas de las funcionalidades más avanzadas requeridas en un cliente FTP, como soportar FXP (transferencias entre dos servidores sin pasar por el cliente), nos sirve para casi todas las tareas que queramos hacer.

Configuración del cliente

Una vez tengamos descargado e instalado el cliente FTP de FileZilla (http://filezilla-project.org/), debemos configurar los servidores a los que queremos conectarnos. Para ello, será preciso conocer los datos de conexión. A través del Gestor de Sitios podemos crear, configurar y organizar, mediante carpetas, los servidores FTP a los que nos conectaremos.

Paso 1

Configuración de un servidor FTP

Pulsamos la opción Nuevo sitio y asignamos un nombre a esa conexión. Los datos necesarios para configurarla son Servidor (la dirección del FTP), Puerto (podemos dejarlo vacío y que coja el puerto 21 por defecto), Tipo de servidor (es posible escoger entre FTP normal o alguna de las opciones más seguras que iremos viendo en otros pasos), Modo de acceso (cuyas opciones son anónimo, si no requerimos de usuario y contraseña para entrar al servidor; normal, para introducir el usuario y la contraseña; preguntar contraseña, para no guardar la contraseña en la aplicación; interactivo, que pregunta la información que no tenga cuando la necesita) y Cuenta (envía la información de la cuenta al servidor, una opción usada muy raramente). También podemos conectarnos a un servidor empleando la opción Conexión rápida, lo que implicará teclear la dirección, el usuario y la contraseña.

Paso 2

Configuración del cliente

Para un mejor y más eficiente uso del cliente de FTP FileZilla, hay algunas opciones que deberíamos conocer y personalizar. Si entramos en el menú Editar/Opciones, podemos configurar las distintas posibilidades de los modos activo y pasivo. El Modo activo sólo se usa si tenemos acceso a la configuración de puertos de nuestra conexión a Internet, de modo que podamos abrirlos para que los use FileZilla.

También es posible configurar las acciones que el cliente realizará si, al transferir un archivo de o hacia el servidor, este ya existe. Podemos seleccionar sobreescribir siempre, preguntar, conservar siempre el más nuevo, renombrar el fichero...

El asistente para la configuración de red nos ayudará (es recomendable ejecutarlo la primera vez) a configurar los aspectos más básicos de la conexión FTP: el modo, de dónde sacar la IP externa para conexiones activas, etc.

Paso 3

Conexiones seguras

Para acceder a los servidores de forma más segura, podemos usar el protocolo SFTP (Secure File Transfer Protocol), que nos permite autenticarnos en los servidores sin usar usuario ni contraseña, sino el método de clave pública/clave privada. Para ello, en la parte cliente (luego veremos la de servidor), debemos añadir en la página SFTP de las opciones la clave privada del certificado que usaremos para entrar.

Muchas entidades ofrecen certificados que nos pueden servir, como la Agencia Tributaria el DNIe, pero también podemos generarnos uno, que no es válido para otros usos pero sí para este, mediante la aplicación ssh-keygen. Una vez tengamos la clave privada, la podemos incluir en esta página o dejarla en un directorio accesible de nuestra cuenta de usuario para que FileZilla la encuentre y consiga acceder al servidor deseado.

Paso 4

Uso del cliente

Después de que hayamos conseguido conectar al servidor deseado, sólo hemos de navegar por las carpetas hasta encontrar, ya sea en local o en remoto, el fichero que deseamos subir o bajar. Además, lo podemos hacer de inmediato (es posible arrastrarlo de un lugar a otro para realizar esa acción), agregarlo a una cola de transferencias, borrarlo, editarlo, renombrarlo y hasta cambiarle los permisos.

Otros clientes interesantes

* FireFTP (http://fireftp.mozdev.org/). Cliente multi-plataforma, gratuito y con licencia MPL, muy completo con funcionalidades como FXP, FTPS, SFTP.

* CoreFTP (www.coreftp.com/). Cliente para Windows cuya versión completa (de pago) es una de las que contiene más funcionalidades.

* CrossFTP (www.crossftp.com). Aplicación cuya versión Pro también incluye prácticamente todas las funcionalidades que un cliente puede tener.

Configuración del servidor

La suite FileZilla también incluye un servidor FTP, sólo disponible para Windows (tanto Mac como Linux cuentan con muchas alternativas), que nos permitirá habilitar el acceso a nuestro ordenador a usuarios externos (o a nosotros mismos desde otras ubicaciones).

Paso 1

Instalación

Una vez descargado el ejecutable del servidor (distinto del usado para el cliente), procedemos a instalarlo. En el proceso hay que prestar atención especial a una de las pantallas, Startup settings, que nos permite escoger si queremos tener el servidor FTP como servicio en Windows (iniciándose automáticamente o manualmente) o sólo como servidor que iniciaremos manualmente.

La opción adecuada para nosotros depende del uso que le vayamos a dar: si queremos que esté siempre disponible, deberíamos instalarlo como servicio y que se inicie por defecto; por el contrario, si queremos usarlo sólo ocasionalmente, la mejor alternativa es instalarlo como servicio e iniciarlo manualmente.

Además, también podemos escoger cuándo deseamos que se active el servidor, en el momento en que se conecte un usuario o lo ponemos en marcha de forma manual (en este caso, la decisión se debería tomar primando más la seguridad que la comodidad). Acabado el proceso, ya tenemos el servidor instalado y automáticamente arrancará la interfaz de gestión del servidor.

Paso 2

Configuración

Aunque el proceso de instalación esté acabado, nuestro servidor todavía no es accesible, ya que debemos configurar los usuarios que pueden acceder a él. Para ello, entraremos en la pantalla de gestión de usuarios (menú Edit/Users) y añadiremos tantos como deseemos, siempre poniendo contraseñas suficientemente fuertes y, si es necesario, forzando el uso de SSL (protocolo FTPS). También debemos indicar a qué carpetas pueden acceder los usuarios y los permisos que tienen sobre ellas en la opción Shared folders.

Adicionalmente, en Speed Limits, podemos ajustar la velocidad de las conexiones, tanto de subida como de bajada, a una constante o usando reglas dependiendo del día y la hora; o, desde IP Filter, filtrar las conexiones por IP evitando que desde ciertas direcciones se conecten a nuestro servidor.

Si vamos a tener muchos usuarios, lo mejor es crear grupos de usuarios y asignar permisos mediante esos grupos, de manera que nos ahorremos mucho trabajo.

Paso 3

Conexiones seguras

Como hemos comentado antes, el uso de FTPS mejora considerablemente la seguridad de nuestro servidor. Para activar este acceso, debemos disponer de un certificado que nos permita aceptar conexiones SSL/TLS. Si ya disponemos de uno, sólo tenemos que indicar dónde lo tenemos almacenado y la contraseña para acceder a la clave privada. Si no tenemos ninguno, podemos generarlo desde la interfaz del servidor de FileZilla, indicando los datos que nos piden (información de lugar, empresa, URL, ...), y ya tendremos configurado el servidor en modo seguro.

Un FTP de bolsillo

FileZilla ha sido una de las seleccionadas para ser incluida en la suite de aplicaciones portables PortableApps (http://portableapps.com/), de manera que podamos usar este cliente de FTP desde nuestro disco USB sin dejar ningún tipo de rastro en el ordenador que usemos, ideal para aquellos usuarios que suelan recurrir a equipos ajenos o compartidos. Eso sí, por el momento sólo está disponible para sistemas Windows.

Existen dos opciones para obtener FileZilla Portable: descargarnos la suite entera, en la que va incluida esta aplicación, o únicamente la portable. En ambos casos sólo hemos de copiar lo descargado al disco USB y ejecutarlo desde el ordenador que queramos. De esta manera, podemos mantener nuestras preferencias, listas de servidores, etc.

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