Silverfall

El mundo de Nelwë vive una revolución tecnológica que choca con los que quieren un modo de vida más acorde con la naturaleza. Aprovechándose de esta tensión entre facciones, las fuerzas del mal lanzan una ofensiva que pone en peligro a todos

16 marzo 2007

Esta es la excusa para dar paso a un juego de planteamiento sencillo que sigue la (muy explotada) senda del mítico Diablo. Aun así, el juego consigue destacar gracias al desarrollo, mediante misiones secundarias, del enfrentamiento entre tecnología y naturaleza, junto a una compleja trama principal. También sus gráficos, que asemejan ser dibujos tipo cómic, le ayudan a marcar diferencias; en cambio, el sonido se limita a cumplir sin demasiados alardes.
Metidos en harina dispondremos de cuatro razas diferentes para crear nuestros personajes, pudiendo personalizar levemente su aspecto. No existen profesiones o clases definidas, pero el número de habilidades disponibles es muy extenso, permitiéndonos crear de forma flexible cualquier personaje que imaginemos según vamos ganando experiencia.
Por lo demás, encontraremos lo habitual dentro de una campaña bastante larga que discurre por gran variedad de escenarios. Por supuesto, también podremos conseguir multitud de objetos divididos en varios grados de rareza, siendo utilizables algunos sólo por los seguidores de la naturaleza o por los de la tecnología. Finalmente, su modo multiplayer para ocho jugadores nos permitirá completar la campaña de forma cooperativa.

Lo mejor: Aunque sus gráficos no son lo último en tecnología, el correcto uso del cell shading consigue un resultado final llamativo.
Lo peor: El control de la cámara es algo engorroso y hasta acostumbrarse a él puede hacer que acabes completamente desorientado tras un combate.