Teleasistencia en Windows Vista

Hace años que las técnicas de acceso desde un equipo a otro que no se halla físicamente cerca se encuentran muy depuradas. Sin embargo, esta tendencia ha crecido también en el hogar, y prueba de ello son las dos posibilidades que ofrece Windows Vista en este sentido

Eloy García Almadén

Teleasistencia en Windows Vista

4 febrero 2009

Uno de los mayores problemas con los que nos encontramos aquellas personas que hemos estudiado Informática (seguro que más de uno puede ponerse en esta situación sin echar a volar demasiado la imaginación) es esa «fortuna» de la que gozamos cada vez que vamos a casa de nuestros padres, amigos o familiares. Normalmente, en cuanto entras por la puerta comienzan a avasallarte con miles de dudas y de errores sobre el PC.

Parece que estos cacharros son capaces de olernos a distancia y de propiciarnos una tarde la mar de entretenida cada fin de semana. Menos mal que se ha inventado el acceso remoto y, si no quieres pasarte los sábados y los domingos enredado, te recomendamos que utilices alguna de estas dos modalidades que pone a nuestra disposición Windows Vista.

Escritorio remoto

Vamos rápidamente con la primera opción disponible. El Escritorio Remoto nos va a proporcionar un acceso total a un equipo localizado físicamente fuera de nuestro alcance para administrarlo a nuestro antojo. En realidad, este sistema es uno de los más utilizados a nivel profesional, eso sí, cuando recurramos a él no podrá haber conectado ningún usuario en el equipo al que vamos a conectarnos. En caso de esto suceda, la sesión actual de dicho usuario local será cerrada automáticamente para permitir llevar a cabo la administración remota sin ningún tipo de interferencia colateral.

Paso 1

Habilita el escritorio remoto

Accede a Inicio/Configuración/Panel de control y pulsa en Sistema dentro del equipo al que vas a querer conectarte remotamente. A continuación, en el apartado Tareas de la pantalla recién aparecida, haz clic en Configuración de Acceso remoto.

En este momento se mostrará una nueva ventana con múltiples pestañas. Selecciona la etiquetada como Acceso remoto y, en el apartado Escritorio remoto, marca Permitir las conexiones desde equipos que ejecuten cualquier versión de Escritorio remoto si vamos a acceder desde un sistema operativo diferente a Windows Vista o bien Permitir sólo las conexiones desde equipos que ejecuten Escritorio remoto con Autenticación a nivel de red. Este método va a ser mucho más seguro pero únicamente es recomendable cuando el equipo desde el cual queramos conectarnos disponga de Windows Vista instalado.

Para especificar exactamente qué usuarios van a poder acceder al equipo pulsaremos el botón Seleccionar usuarios y agregaremos o quitaremos los que deseemos. El administrador del equipo, por defecto, tendrá privilegios para establecer una sesión remota sin necesidad de agregarse a esta lista.

Y por último, es necesario advertir otra cosa importante. El acceso mediante Escritorio remoto requiere que el equipo tenga deshabilitado el estado de suspensión, por lo que será necesario acceder de nuevo a Inicio/Panel de control/Opciones de energía, pinchar en Cambiar la frecuencia con la que el equipo entra en estado de suspensión y elegir Nunca dentro de la lista desplegable Poner el equipo en estado de suspensión.

Paso 2

Los permisos del firewall

Debido a que necesitaremos utilizar la red para acceder a nuestro PC, es imprescindible que asignemos los permisos necesarios a esta aplicación y al protocolo que utiliza en el firewall de Windows. Para ello, dirígete de nuevo a Inicio/Configuración/Panel de control y ejecuta Firewall de Windows. Utiliza la opción Cambiar la configuración y selecciona la pestaña Excepciones. Busca la opción Escritorio remoto y márcala.

Paso 3

Comienza la diversión

Por falta de espacio únicamente os vamos a contar el procedimiento para conectar dos equipos que se encuentren físicamente en la misma red. Si queréis extrapolar este práctico al ámbito de Internet será necesario utilizar servicios como los proporcionados por DynDNS (www.dyndns.com) o No-IP (www.no-ip.com) si disponéis de una dirección dinámica para el router. De esta manera, y configurando el propio router adecuadamente, seréis capaces de «llamar» al PC que queráis desde cualquier otro lugar.

En cualquier caso, dirígete a Inicio/Programas/Accesorios y ejecuta Conexión a Escritorio remoto. Si pulsas el botón Opciones accederás a una interfaz plagada de posibilidades de configuración muy útiles que pasamos a explicarte.

En la pestaña General, solamente tendrás que introducir el nombre del equipo al que quieres conectarte o bien su dirección IP o dominio DynDNS (o No-IP) creado. En Nombre de usuario utiliza aquél que agregaste a la lista blanca en el primer paso. Pulsando en Conectar, empezará a establecerse la conexión y, si todo ha ido bien, aparecerá una ventana para que ingreses la contraseña adecuada para comenzar a manejar remotamente este equipo.

Dentro de la pestaña Mostrar podrás configurar la resolución a la cual deseas recibir la pantalla remota, así como el número de bits por color empleados. En Recursos locales se eligen aquellos dispositivos de tu PC que deseas que estén disponibles también en la sesión remota. Así, por ejemplo, compartiendo la unidad óptica podremos instalar programas de forma remota.

Otra pestaña interesante es Rendimiento, que nos permitirá adecuar la configuración de este servicio a la velocidad de conexión que tengamos. Es aconsejable deshabilitar el fondo de escritorio en el PC remoto para evitar este trasiego de datos innecesario.

Asistencia remota

Veamos la otra posibilidad que nos ofrece Windows Vista. Esta característica se encuentra especialmente indicada para dar soporte a un usuario también de manera remota pero compartiendo la misma sesión. Es decir, seremos capaces de ver su escritorio e interactuar con él de manera conjunta, muy útil para enseñar a la otra persona a llevar a cabo una tarea determinada, por ejemplo.

Paso 1

Habilita la asistencia remota

Tanto en el PC desde el cual se solicitará la asistencia remota como en aquél que vamos a utilizar para dar soporte será necesario dirigirse a Inicio/Configuración/Panel de control y pinchar en Sistema. Pulsa de nuevo Configuración de Acceso remoto y, en la pestaña Acceso remoto, marca la opción Permitir conexiones de Asistencia remota a este equipo.

Utilizando el botón Opciones avanzadas, entraremos en una ventana adicional desde la cual deberemos seleccionar Permitir que este equipo se controle de forma remota para ponérselo más fácil a la persona que asiste. Aquí también podremos definir el tiempo máximo durante el cual el equipo va a poder ser controlado remotamente.

Paso 2

Configura la directiva de grupo local

A continuación, y esta vez en el PC que va a solicitar la ayuda, vete a Inicio/Ejecutar e introduce el comando gpedit.msc. Dentro de Configuración del equipo accede a Plantillas administrativas y posteriormente a Sistema y a la carpeta Asistencia remota. Haz doble clic en Ofrecer asistencia remota y habilita este atributo.

Luego, selecciona Permitir que los ayudantes controlen el quipo dentro de la primera lista desplegable y pulsa el botón Mostrar. Es el momento de añadir a aquellos ayudantes a los que vas a permitir acceder a tu sistema. En este caso, hemos dado de alta al usuario Administrador. Aplica, acepta todos los cambios y cierra todas las ventanas abiertas.

Paso 3

Permisos en el firewall

De nuevo dentro del equipo de destino, procede a abrir el Firewall de Windows a través de Inicio/Configuración/Panel de control. Presiona Cambiar la configuración y, en la pestaña de Excepciones, marca Asistencia remota. Utiliza Agregar puerto e introduce como nombre del puerto DCOM y como número 135. Marca asimismo la opción TCP. Aplica otra vez todos los cambios y cierra las ventanas que tengas abiertas.

Paso 4

Solicita ayuda

Una vez montada toda la infraestructura necesaria, solamente queda solicitar ayuda cuando tengamos algún problema. Para ello, ve hasta Inicio/Ayuda y soporte técnico y utiliza la opción Asistencia remota de Windows. En la nueva ventana que se muestra, escoge Invitar a alguien de confianza para ayudarle.

Ahora, es el momento de elegir la manera en la que se va a mandar esta invitación al destinatario. Para ello, podremos optar por hacerlo a través del gestor de correo local, si lo tenemos configurado en nuestro equipo, eligiendo Usar correo electrónico para enviar una invitación, o bien Guardar esta invitación como un archivo si disponemos de un correo vía web.

Si utilizamos esta última alternativa (es a la que hemos recurrido nosotros) será necesario definir la ruta donde se va a guardar el fichero y crear una contraseña que únicamente sabrá aquella persona que lo reciba para garantizar, de esta manera, la confidencialidad. El siguiente paso será adjuntar ese fichero en un e-mail y mandarlo.

Paso 5

Establece la conexión

Una vez que la persona que va a proporcionar su ayuda recibe el correo electrónico, será necesario descargar y ejecutar el pequeño fichero que trae adjunto. Introduce la contraseña pactada y, enseguida, comenzará a establecerse la conexión entre los dos equipos.

En el PC que va a recibir la ayuda, se abrirá una pequeña ventana para que aceptemos la conexión entrante y, en ese momento, desde el PC de soporte podremos ver el escritorio remoto. Utilizando Solicitar control, será factible manejar el equipo al que estamos prestando ayuda a nuestro antojo (siempre y cuando el destino de nuevo confirme esta solicitud) y, mediante Ajustar a la pantalla completa, podremos visualizar el escritorio remoto entero en nuestro monitor.

Por último, indicar que tendremos otras opciones muy interesantes disponibles, como un chat para establecer una conversación y un sistema para enviar ficheros en ambas direcciones. Como veis, las posibilidades son muchas y no será necesario instalar aplicaciones de terceros para conseguir llevar a cabo un buen soporte técnico.