Un toque de color

El retoque fotográfico está a la orden del día. Un efecto artístico muy popular consiste en convertir una foto a blanco y negro y dejar determinadas zonas, las que se quieren resaltar, con su color original. A continuación, os mostramos, paso a paso, cómo lograrlo

Javier García-Retamero Redondo

Un toque de color

19 mayo 2009

Existen otras muchas técnicas más o menos sencillas, para realizar este proceso. No obstante, nos hemos decantado por la que aquí os explicamos, ya que permite dejar intacta la foto original, así como retocar y corregir con más precisión. Lo único que precisamos es el programa Adobe Photoshop.

Paso 1

A escala de grises

Empezamos abriendo la imagen con Adobe Photoshop (nosotros hemos empleado la versión CS4, pero las opciones varían muy poco si utilizáis una anterior). Lo primero que vamos a hacer será convertir la fotografía a escala de grises. Para ello, en lugar de trabajar con la imagen original, convertiremos una copia de capa de relleno, de tal forma que cualquier cambio que apliquemos no afecte a nuestro fichero.

Dentro de la pestaña de Capa, pulsamos sobre la opción Crear nueva capa de relleno o ajuste y, en el menú contextual que aparece, seleccionamos Tono/Saturación. Se ha creado una nueva capa con el nombre Tono/Saturación, será sobre la cual trabajaremos. Si queréis que la imagen tenga un color gris, poned el nivel correspondiente a Saturación en el valor -100 o desplazad al máximo hacia la izquierda la barra deslizante.

No os olvidéis de dejar deseleccionada la opción Colorear. Para nuestro ejemplo (ver imagen), hemos preferido dejar la imagen con un color sepia en lugar de un tono gris. Lo hemos hecho activando la casilla Colorear y hemos jugado con los valores de Tono y Saturación hasta que conseguimos el color deseado.

Paso 2

Colorea algunas zonas determinadas

Ya tenemos la foto con sus colores convertidos a distintos tonos, en nuestro caso, a sepia. A continuación, vamos a dejar con su color original aquellas partes que queremos resaltar. Así, pulsamos sobre la hoja en blanco que hay en la capa nueva que creamos anteriormente. Pintamos con la herramienta Pincel en color negro sobre aquellas zonas que queramos que muestren el color original.

Tendréis que jugar con el tamaño del pincel y utilizar el zoom en función del nivel de detalle que exija la foto. Si os equivocáis en alguna zona de la instantánea, no os preocupéis; cambiad el pincel a color blanco y podréis realizar el efecto contrario. Es decir, cuando pintéis, se volverán a tonos de grises o, lo que es lo mismo, se ocultará el color de la capa inferior. Para ello, simplemente pulsamos sobre el botón Conmutar colores frontal y de fondo y nos aseguramos que el color blanco se encuentra arriba y el negro abajo.

Para finalizar, simplemente hay que pulsar con el botón derecho del ratón sobre la capa de Tono/Saturación 1 y seleccionar la opción Combinar hacia abajo. Ya podemos guardar la nueva imagen.

Paso 3

Colores personalizados

Otra posibilidad que nos ofrece Photoshop es la de colorear determinadas zonas de la imagen con un color personalizado, dotando de un aspecto un tanto psicodélico a la instantánea. En nuestro caso, utilizamos una imagen que previamente hemos convertido en grises (Paso 1) y en la cual vamos a colorear aquellas zonas que deseamos resaltar. Le daremos a cada una de las ventanas del edificio un color distinto.

El proceso será siempre el mismo. Primero, crearemos una capa nueva pulsando sobre el botón Crear una capa nueva. Seguidamente, y desde esta capa, seleccionamos un color de la paleta de colores y después el pincel. Dibujamos sobre la superficie que queremos colorear, sin preocuparnos si en algún momento nos equivocamos, porque siempre podemos elegir el borrador y eliminar el exceso de pintura.

Cuando terminemos de pintar, en las capas, estableceremos el modo de fusión para capa a Luz suave. Finalmente, ajustaremos el tono y la saturación accediendo al menú Imagen/Ajustes/Tono/saturación. Para cada color distinto que apliquemos, es preciso crear una nueva capa y repetir el proceso.

Una alternativa gratuita a Photoshop

Navegando por la web, es posible encontrar numerosas herramientas que permiten realizar la conversión a grises y dejar colores fijos de forma automática. Entre ellas, está Tint Photo Editor, gratuita y que es posible descargar desde la web www.indii.org/software/tint.

Se trata de una herramienta muy sencilla y que, utilizando un simple asistente, nos permite seleccionar el número de grupos de colores (Colour groups), así como la calidad de la imagen (Quality). En función de estos parámetros, el programa analiza la instantánea.

Finalmente, aparece una pantalla con pequeñas ventanitas en las cuales se agrupan los colores similares en tonalidad. Activaremos aquellos grupos de colores que queramos que aparezcan en la foto en gris hasta que logremos el resultado deseado. El resultado es muy similar al obtenido con Photoshop, salvo que el fondo de la imagen siempre tiene que ser gris y no podemos jugar con otras tonalidades.