Paso a paso

Trucos para imprimir fotografías sin barreras

Las impresoras siguen representando la forma más rápida y directa de enseñar, enmarcar y guardar para la posteridad nuestras mejores instantáneas. Descubre cómo sacarles el máximo partido con nuestros consejos

Apertura

15 enero 2014

Las impresoras siguen representando la forma más rápida y directa de enseñar, enmarcar y guardar para la posteridad nuestras mejores instantáneas. Descubre cómo sacarles el máximo partido con nuestros consejos.

Nivel: Básico

Para entender los inconvenientes que supone ajustar las dimensiones, cómo aparecerá el papel o con qué calidad, partiremos de una foto de ejemplo que vamos a imprimir. Usaremos el software IrfanView, un clásico gratuito de la gestión de imágenes con opciones para edición excelentes para el caso que nos ocupa. Tras cargar la imagen de ejemplo, de la cual queremos sacar una foto de carné, en el menú Imagen/Información veremos la información de partida: sus dimensiones (3.744 x 5.616 píxeles) o la resolución «digital» (240 píxeles por pulgada).

También tenemos el tamaño en centímetros junto con datos sobre la resolución y un par de casillas donde la información que ves indica que, para una impresora con una densidad de píxeles de 240 ppp (píxeles por pulgada), las dimensiones máximas de impresión que podemos obtener sin interpolar información son de 39,62 x 59,44 cm. Los píxeles por pulgada dan idea de densidad de píxeles. Es decir, para una pulgada física (2,54 cm) en un medio con 240 ppp, podemos empaquetar en ese espacio 240 píxeles.

Así, para una imagen de 3.744 píxeles, para una densidad de 240 píxeles por pulgada, tenemos un espacio físico ocupado por la foto de 15,6 pulgadas, que son, precisamente, 39,6 centímetros. La clave para ajustar el tamaño de impresión de la imagen es jugar con el parámetro que relaciona el tamaño de impresión en centímetros o pulgadas con el tamaño de la foto en píxeles.

Tomemos como punto de partida una foto con un tamaño de 5.184 x 3.456 píxeles. Según indica el panel de información, tiene más de 50 x 30 cm para una resolución de 240 ppp, así que tendremos que hacer algunos cambios para ajustarla al tamaño de una foto de carné de 3 x 4 cm.

1. Edición básica

Lo primero es realizar una edición básica recortando la sección rectangular donde está el rostro, con una proporción 3 x 4 que es la requerida para nuestra foto de carné. Para ello, realizamos una selección rectangular con el ratón que englobe el rostro. Para mantener la proporción 3 x 4 cm, dividimos 4 entre 3 y obtenemos un factor de proporción de 1.3. Si elegimos un ancho de 2.000 píxeles, la altura deberá ser de 2.666 píxeles, así que escogemos las dimensiones (el tamaño del rectángulo de selección se muestra en la barra de título) que coincidan con esas cifras aproximadamente. Tenemos 2.001 x 1.665 píxeles y usamos la opción Cortar (selección), en el menú de edición.

Impresión 1

2. La densidad de píxeles

Tras el recorte, el tamaño de la imagen en píxeles es menor, pero las dimensiones de impresión están aún alejadas de los 3 x 4 cm deseados. En este caso, son de más de 21 x 28 cm para una densidad de píxeles de 240 ppp. En IrfanViewcambiar esto será tan sencillo como modificar el valor de la resolución por uno que se adecue a nuestro tamaño final de 3 x 4 cm. Probamos a modificar el valor de la resolución a 300 ppp en ambas casillas y pulsamos Cambiar, con lo que variará el tamaño de la imagen en centímetros a un tamaño menor, pero aún mayor que lo deseado, unos 17 x 22 cm.

Impresión 2

La pregunta es: ¿qué valor de la resolución (ppp) hace que el tamaño de impresión sea de 3 x 4 cm? El cálculo que hay que hacer supone tener en cuenta el tamaño en píxeles de la imagen (2.001 x 2.665 en este caso), que es la medida de cuánta información es capaz de proporcionar la imagen digital con la que estamos trabajando. Por otro lado, estamos manejando pulgadas, pero las dimensiones finales están en centímetros.

Hay que saber que una pulgada son unos 2,54 cm. Además, se debe diferenciar entre la resolución de la impresora en dpi (dots per inch o puntos por pulgada) y la resolución del archivo digital. Cuando vemos en una foto que tiene 72 o 240 ppp, solo se trata de un valor que está asociado a unas dimensiones en cm que son las máximas que puedes conseguir en una impresora que fuera capaz de imprimir a 72 o 240 ppp. Cambiando ese valor por sí solo, manteniendo los píxeles de la imagen constantes, no supone modificar la imagen.

Si en nuestra foto de carné hacemos los cálculos correspondientes, para que el tamaño de impresión sea de 3 cm (1,181 pulgadas) en el plano horizontal, necesitamos indicar que queremos empaquetar los 2.001 píxeles en esas 1,181 pulgadas, lo cual arroja una resolución en píxeles por pulgada (ppp) de 1.694 ppp (2.001/1,181). Para el plano vertical tenemos 4 cm (1,575 pulgadas) y 2.665 píxeles, lo cual supone una resolución de 1.692 ppp (2665/1,575). Si en la casilla de resolución escribimos 1.693, el tamaño de impresión cambia por fin a 3 x 4 cm.

Impresión 3

La pregunta que te harás ahora es: ¿si la impresora imprime con una calidad de 300 o 600 dpi, pasa algo por configurar la resolución a 1.693 ppp? La respuesta es no. El software de impresión procesa los píxeles, y estos se traducen en puntos físicos de tinta que se ajustan al tamaño de impresión designado usando una densidad de gotas de tinta que depende de los dpi en la impresora.

Tener un tamaño en píxeles mayor del necesario para imprimir con unas dimensiones en cm dadas no es un problema más allá de trabajar con ficheros más pesados. En esta captura puedes ver la diferencia en el tamaño de impresión en un DIN A4 dependiendo de tres configuraciones en la resolución: por defecto a 240 ppp, a 300 ppp y a 1.693 ppp, que supone los 3 x 4 cm deseados para el carné.

Impresión 4

3.Algunos consejos prácticos

La impresión es una de las actividades que más quebraderos de cabeza provoca a los usuarios. En la relación entre el tamaño de una foto recién salida de una cámara y el tamaño de impresión intervienen varios parámetros: el número de píxeles de la foto original, la densidad de píxeles del soporte donde se va a imprimir o ver (si es una pantalla) y las opciones de interpolación en las tareas de redimensionamiento. Para unos píxeles y una densidad determinados, el tamaño de impresión estará fijado de forma unívoca. De todos modos, hay más apartados que conviene tener en cuenta a la hora de abordar la tarea de impresión.

No olvides en primer lugar que, si haces pruebas, es preferible usar el modo borrador de impresión. Te ahorrarás mucha tinta. Por otra parte, para simular impresiones usa una impresora virtual que te permita imprimir en formato PDF, pero con las opciones de control propias de una impresora física. Tendrás una idea certera de cómo quedará el resultado en un documento real, pero sin necesidad de obtenerlo físicamente.

Además, con fotografías merece la pena usar papel fotográfico de la máxima calidad que puedas, pero solamente una vez que estés completamente seguro de que cuando imprimas en esa calidad todo saldrá bien, o el precio por copia se disparará. Y, por último, en el caso de que quieras ahorrar dinero, recuerda que los servicios de impresión profesionales son ya sumamente competitivos en precio.

Impresión fotográfica: en busca de la perfección

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Ahorra papel e impresiónalos

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