Paso a paso

Ubuntu siempre a mano y listo para trabajar

Esta distribución Linux nos ofrece diferentes opciones para cargarlo en una llave USB y llevarlo cómodamente allí donde sea necesario. Os contamos paso a paso cómo abordar este proceso

Enrique Sánchez rojo

16 abril 2012

Si preferimos las alternativas que nos brinda el software libre o ya somos usuarios de Linux, esta distribución del sistema operativo nos ofrece diferentes opciones para cargarlo en una llave USB y llevarlo cómodamente allí donde sea necesario. Os contamos paso a paso cómo abordar este proceso utilizando la última versión de Ubuntu.

Nivel: Intermedio

Si necesitamos movernos habitualmente entre diferentes equipos y, especialmente, si lo hacemos por ordenadores de uso público o común, como pueden ser cibercafés, bibliotecas, salas de espera u oficinas compartidas, puede ser una gran idea llevar con nosotros un sistema operativo Linux en una memoria USB para ejecutarlo directamente y de manera independiente del propio PC. Con ello estaremos seguros de que nuestros datos no se infectan con cualquier virus o malware, o que el equipo en el que trabajamos no tiene ningún keylogger o utilidad que pueda espiar o grabar nuestros movimientos y pulsaciones de teclado.

Puede parecer una decisión paranoica, pero lo cierto es que los PCs de uso público o compartido pueden guardar muchas sorpresas capaces de darnos más de un disgusto. Con una memoria USB equipada con Linux nos ahorramos cargar con un portátil, y, además, tendremos a mano nuestros datos y aplicaciones ejecutándose en un entorno 100% seguro. En realidad, todos los datos se leerán y ejecutarán desde nuestro USB y no desde el disco duro del PC que utilicemos.

A continuación, os explicamos paso a paso cómo crear vuestro disco USB y comenzar a utilizarlo con eficacia.

Descarga primero todo lo que necesitas

Paso 1. Empieza bajando Ubuntu 11

Antes de comenzar con el proceso de creación y puesta en marcha de una memoria USB con Linux desde un entorno Windows, necesitaremos conseguir algunas cosas que podemos encontrar fácilmente en Internet. La primera de ellas es la imagen ISO del último Ubuntu, que actualmente está en su versión 11.10. Para ello, acudiremos a la URL de la página web de Ubuntu: www.ubuntu.com/download/ubuntu/download. Una vez en esta página veremos tres grandes apartados, siendo el primero de ellos el que corresponde a las opciones para descargar este sistema operativo.

En el primer desplegable os recomendamos seleccionar la última versión disponible, mientras que, en el inferior, marcaremos la versión de 32 bits. Y es que, aunque hoy en día la gran mayoría de los equipos vendidos durante los últimos años ya soportan los 64 bits, seleccionando esta versión nos aseguraremos que el Ubuntu que vamos a descargar y grabar en la memoria USB será totalmente compatible con cualquier PC que utilicemos, sea de la generación que sea. Tras esto simplemente pincharemos sobre Start Download para que comience la descarga del archivo de imagen ISO, que tiene un tamaño total de 695 Mbytes.

Ubuntu

Paso 2. Descarga el instalador para USB

El siguiente paso es descargar la utilidad que nos permitirá, desde Windows, crear una unidad USB que arranque y contenga el sistema operativo Ubuntu que acabamos de obtener en el paso anterior. Para ello, acudiremos a la página www.pendrivelinux.com, donde encontramos una buena fuente de información y utilidades para tareas que tengan que ver con Linux y su uso e instalación desde unidades USB.

De toda la información que nos ofrecen, ahora nos interesa este artículo, donde se comenta la utilización de Universal USB Installer. Desde la direcciónhttp://www.pendrivelinux.com/downloads/Universal-USB-Installer/Universal-USB-Installer-1.8.7.2.exe podremos descargar directamente esta utilidad, que por ahora guardaremos.

Pendrivelinux.com

Paso 3. Elige la memoria USB más adecuada

Llegamos al último punto antes de comenzar el proceso de creación de nuestra unidad USB con Linux. De entrada, necesitaremos al menos 2 Gbytes de capacidad, aunque, dado el bajo precio de las memorias USB os recomendamos utilizar directamente una con al menos 8 Gbytes de capacidad (deberéis invertir unos 30 € para una de gama media).

Esto nos permitirá no solo llevar Ubuntu, sino también documentos, imágenes y otros archivos de uso personal. Eso sí, si valoramos nuestro tiempo y no queremos desesperarnos, lo más aconsejable es buscar una memoria USB con chips de alta velocidad. Entre las más recomendables tenemos las HyperX de Kingston con USB 3.0 y un precio para sibaritas (127 € para el modelo de 64 Gbytes). Más asequibles e igualmente rápidas tenemos las SanDisk Ultra USB que, para las versiones de 8 Gbytes, tienen un precio por debajo de los 50 €.

Todo lo anterior depende mucho del objetivo que deseemos cubrir. Si vamos a crear el USB con Linux con el propósito de trabajar activamente en diferentes lugares, nos interesa invertir algo de dinero en una unidad USB grande y rápida. Si solo vamos a usarla de manera muy esporádica o por pura experimentación, la calidad y capacidad de la unidad USB pasarán a un segundo plano. Eso sí, elijamos la unidad que elijamos, para que el proceso funcione ha de estar formateada en formato FAT32. En caso contrario, sencillamente, en el Explorador de archivos de Windows podemos hacer clic con el botón derecho sobre la unidad y seleccionar la opción Formatear.

USB Sandisk

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