Paso a paso

Virtualización, una opción ideal para llevar tu PC a todas partes

Gracias a las actuales tecnologías de virtualización y a plataformas como VirtualBox, ya podemos crear fácilmente máquinas virtuales y, lo mejor, acarrearlas con nosotros a todas partes

Enrique Sánchez rojo

Virtualización llave USB

13 febrero 2012

Gracias a las actuales tecnologías de virtualización, ya podemos crear fácilmente máquinas virtuales y, lo mejor, acarrearlas con nosotros a todas partes. Las opciones son muchas, pero el objetivo es el mismo: contar con un PC virtual configurado a nuestra medida para ejecutarlo allí donde queramos.

Utilizaremos para este práctico la herramienta VirtualBox, que es totalmente gratuita y ofrece un nivel de funciones que nada tiene que envidiar a las de muchas soluciones de pago.

Las ventajas de una máquina virtual frente a una memoria de arranque es que tendremos flexibilidad total para mover y copiar la máquina virtual de un lugar a otro con todos los datos que contenga (por ejemplo, de la memoria USB al disco duro), que en general resulta más sencilla de poner en funcionamiento, no presenta problemas de incompatibilidades de hardware (todo se ejecuta sobre la máquina real), no requiere tocar la BIOS ni el orden de arranque de las unidades, y, en general, ofrece una mejor comunicación entre la máquina real y la virtual.

Eso sí, también tiene algunos inconvenientes. El más grave es el que atañe al rendimiento. Primero, porque necesitaremos una máquina anfitrión medianamente potente para ejecutar con soltura nuestro PC virtual. Y, en segundo lugar, porque precisaremos una memoria USB de alta velocidad para que las tareas de lectura/escritura de la máquina virtual sean lo más livianas posible.

También es un contratiempo que necesitemos instalar un software en nuestra máquina anfitrión antes de ejecutar la plataforma virtual. Por ello, esta solución es, sobre todo, interesante para los usuarios que se mueven entre diferentes PCs conocidos (da igual que ejecuten Windows, Mac OS o Linux), como, por ejemplo, los equipos de casa y la oficina.

A continuación, os mostramos este proceso, primero creando la máquina virtual y, después, volcándola en la memoria USB y moviéndonos a otros equipos. Para ello partimos de la base de que tenemos instalado VirtualBox, que podemos descargar desde su página web en el apartado Downloads, teniendo que elegir la adecuada para nuestro sistema operativo.

NIVEL:INTERMEDIO

Empieza creando la máquina virtual

Paso 1. Elige tu sistema operativo

Lo primero que debemos plantearnos es con qué sistema operativo vamos a crear nuestra máquina virtual para llevar. Nuestra recomendación pasa por utilizar una distribución de Linux que nos guste o, si preferimos el entorno Windows, una versión antigua de este sistema operativo.

En este sentido, XP es una excelente alternativa, y si tenemos por casa alguna vieja copia o licencia de esta plataforma, es una buena opción para crear una máquina virtual. Prácticamente todas las aplicaciones que podamos necesitar funcionan sobre él sin problemas, ocupa mucho menos que Windows Vista y 7, y, sobre todo, requiere menos recursos que estas versiones para funcionar. Este último es un aspecto fundamental que nos garantiza que podremos trabajar sin problemas en la mayor cantidad posible de PCs.

Virtualización VirtualBox 1

Por ello, todo el proceso que veremos a continuación lo realizaremos con una vieja copia de Windows XP en inglés que teníamos disponible, aunque el proceso para crear y manejar una máquina virtual con VirtualBox desde una unidad USB es básicamente el mismo, contando con los diferentes asistentes de instalación de cada sistema operativo. Si no tenemos una copia legal de Windows XP, siempre podemos recurrir a sitios web como eBay, donde, si buscamos bien, podemos hacernos con una copia legal (aunque descatalogada) de este sistema operativo.

Paso 2. Configuración a dos niveles

Una vez decidido el sistema operativo, vamos a comenzar a crear nuestra máquina virtual. Primero localmente, en nuestro PC, para luego pasarla a la unidad USB. Para ello, una vez abierto VirtualBox, pincharemos en Nueva. Lo que aparecerá a continuación es un asistente que comenzará por solicitarnos el nombre que deseamos dar a la máquina virtual (el que queramos) y, justo debajo, tendremos que seleccionar el tipo de sistema operativo y la versión (en nuestro caso, Windows XP).

Virtualización VirtualBox 2

El siguiente paso del asistente nos pedirá que indiquemos un tamaño de memoria RAM para nuestra máquina virtual. Este es un paso delicado. Si especificamos una cantidad de memoria excesiva, podemos bloquear por completo el equipo anfitrión, pues VirtualBox tomará toda su RAM disponible.

Por ello, y más si utilizamos Windows XP y siempre que no tengamos necesidades especiales, podemos comenzar por indicar 512 o 1.024 Mby­tes. De esta manera podremos ejecutar sin problemas la máquina virtual en PCs con 2 o más Gbytes de RAM.

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