Especial

Windows 7 64 o 32 bits, ¿cuál es mejor?

Más allá de la famosa limitación de la memoria principal, muchos usuarios se preguntan si realmente un sistema operativo Windows de 64 bits es más rápido, como se presume, que uno de 32 bits

Enrique Sánchez rojo

Windows 7 fondo

10 marzo 2014

Hay que remontarse nada menos que al año 2003 para encontrarnos con el lanzamiento del primer microprocesador de 64 bits para la informática de consumo. Se trataba del AMD Athlon 64, una CPU adelantada a su tiempo que, a pesar del hito que supuso, apenas podía ser aprovechada por el limitado software de 64 bits que podíamos encontrar en esa época.

De hecho, Microsoft aún tardó algo de tiempo (2005) en lanzar su Windows XP 64 bits, un sistema operativo que tuvo escasa presencia por el mínimo software de 64 bits disponible, y también debido a la ausencia de controladores aptos para muchos de los componentes del momento.

De hecho, se nos dibuja una sonrisa al recordar que, entre los argumentos que esgrimían los responsables de AMD el día de la presentación, estaba el hecho de poder superar los 4 Gbytes de RAM, una de las limitaciones de la arquitectura de 32 bits. Decimos esto porque en aquellos tiempos tener 1 Gbyte era un lujo, así que cuatro nos parecían una verdadera exageración.

Los primeros procesadores de 64 bits de Intel para el mercado de consumo llegaron en 2004, y ya en 2006 esta empresa lanzó el primer micro para equipos móviles con esta arquitectura. Respecto a Windows, no fue hasta 2007 cuando vimos una versión de 64 bits realmente madura, de la mano de Vista.

¿Qué suponen los 64 bits?

En los tiempos de Windows 3.1 todo el software y los microprocesadores trabajaban en 16 bits. Después llegaron los 32 bits, que en realidad aún en la actualidad están muy presentes.

De hecho, es curioso pensar que hasta hace cosa de un par de años eran muchos los PCs que se vendían con CPUs de 64 bits y un Windows de 32 bits preinstalado, en parte debido al soporte de los controladores y en cierta medida por desconfianza o desconocimiento. Por ello, antes de nada, intentaremos arrojar luz acerca de qué supone la arquitectura de 64 bits en la informática personal.

Lo más evidente es que el procesador es capaz de manejar, en teoría, el doble de bits por ciclo de reloj, lo que supone una importante ventaja si utilizamos aplicaciones con un uso intensivo de CPU y siempre que hayan sido compiladas para la nueva arquitectura.

AMD Athlon 64

Esto no supone que una aplicación de 64 bits sea el doble de rápida que otra idéntica de 32, pero sí que funcionará de una manera mucho más fluida y aumentará su rendimiento según el tipo de tarea.

De hecho, los 64 bits son ideales para sistemas donde hagamos un uso intensivo de la multitarea o de aplicaciones de cálculo (como, por ejemplo, de CAD o infografía).

La segunda diferencia importante a nivel técnico es que, mientras que la arquitectura de 32 bits solo es capaz de manejar un límite teórico de 4 Gbytes de memoria principal, la de 64 bits eleva esta cifra muy por encima.

Según el procesador y el sistema operativo utilizados podemos encontrarnos con diferentes límites, aunque basta indicar, como ejemplo, que en Windows 7 de 64 bits podemos instalar hasta 192 Gbytes de RAM, y con Windows Server 2008 podemos llegar, incluso, a los 2 Terabytes.

La barrera de los 3 Gbytes

Aunque el límite teórico de los 32 bits son 4 Gbytes, es bastante frecuente encontrarnos con PCs que, utilizando un Windows de 32 bits, muestran un máximo de 3 Gbytes de RAM instalada y, por tanto, utilizada.

La razón es que el sistema operativo evita llegar al límite, pues, según la placa base, el tamaño de la memoria de vídeo (si ésta es compartida) y otros parámetros concretos del hardware pueden provocar problemas al manejar cifras que se acercan al límite teórico.

PAE

Aun así, no es del todo cierto que las CPUs de 32 bits no puedan manejar más de 4 Gbytes de memoria principal. Algunos de los modelos más modernos incluyen una tecnología llamada PAE (Physical Address Extension) que amplía esta cifra hasta los 64 Gbytes al utilizar una traducción a 36 bits.

Y, de hecho, en ciertas versiones de Windows XP y Vista era posible activar esta característica para utilizar mayores cantidades de RAM con algunas aplicaciones concretas.