Squoosh, la apuesta de Google para editar imágenes

Es muuuuuuy fácil de usar

David Martínez

Squoosh

18 de noviembre de 2018, 11:00 | Actualizado a

Squoosh

Uno de los principales dolores de cabeza de los estudiantes y de no pocos profesionales, independientemente de su sector, es la edición de imágenes. Photoshop es una fortaleza inexpugnable para muchos usuarios, que habitualmente recurren a editores de fotografía más sencillos, tipo Gimp o Paint, para ejecutar tareas elementales como reducir el peso de una imagen o modificar su tamaño. También hemos hablado en numerosas ocasiones de las herramientas que existen online para completar estas funciones, desde un nivel cuasi profesional hasta aplicaciones de edición de fotografía para móviles. Pues bien, ahora Google ha decidido entrar en el terreno de la edición y optimización de imágenes mediante Squoosh, una herramienta de lo más interesante...

Presentada en el marco de la Chrome Developer Conference, y pensada por lo tanto para desarrolladores, Squoosh apunta a convertirse en una herramienta de uso popular por su variedad de funciones básicas y por su facilidad en el manejo. Como decíamos, se trata de una herramienta de optimización de imágenes online que funciona desde cualquier navegador, tanto en las versiones de escritorio como en dispositivos móviles. Eso sí, únicamente trabaja con imágenes almacenadas en el propio ordenador o dispositivo, por lo que si quieres editar una fotografía online tendrás que descargarla primero.

La primera acción que tendremos que completar, por lo tanto, es la de subir una imagen a Squoosh. Una vez cargada, este sencillo editor de Google nos ofrecerá una serie de opciones mediante cajas. Una de ellas, por ejemplo, es la de Resize (redimensionar), que nos permitirá modificar el tamaño de nuestra imagen en su ancho y en su alto, manteniendo siempre la relación de aspecto.

Otra opción disponible en Squoosh es la de convertir imágenes a otro formato distinto. En ese sentido, hay hasta seis formatos: OptiPNG, MozJPG, WebP y Browser PNG, Browser JPG, y Browser WebP. La mayoría están pensados para que la imagen se utilice en una página web, por lo que su peso disminuirá y mejorará el tiempo de carga de la página.

El editor de imágenes de Google cuenta con otras opciones, como un sistema de redimensión automático en función del destino de la imagen o la posibilidad de retocar la paleta de colores para, de nuevo, bajar el peso de la fotografía y optimizarla para web. La barra vertical de color azul nos permite desplazarnos a izquierda y derecha para ver la imagen original y la nueva que hemos creado.

Una de las ventajas de Squoosh, además de su sencilla interfaz, es que funciona sin Internet. Sólo necesitarás Intenet para acceder a la web, ya que a partir de ahí se trabajará directamente sobre el navegador. Evidentemente, tampoco hace falta instalar ningún programa a nivel local: todas las funciones de Squoosh están disponibles online. La única duda que plantea este editor de imágenes es si Google seguirá apostando por él, incluyendo nuevas funciones, o se quedará en una de esas demostraciones de la compañía, en este caso para eneseñar sus nuevas tecnologías para el procesamiento de imágenes.

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